POLÍTICA

La política es el arte de la negociación; aunque se trata de un concepto mal interpretado

 

 

José Angel Lagos-J. Editor sección política

Jared Kushner, el Judío que Habla al Oído a Donald Trump

WASHINGTON D.C. USA-(Especial para The City Newspaper) Una de las últimas ocurrencias de Donald Trump, ha sido la deportación de toda la población de la Franja de Gaza, sin tomar en consideración las opiniones de esas personas, hacia destinos que tampoco son seguros, en los casos de Egipto y Jordania. Sin embargo, ese nuevo desatino del presidente de los Estados Unidos, proviene de alguien más que actúa en las sombras y se mueve igual a un espectro entre las oficinas y pasillos de la Casa Blanca. Nos referimos al judío Jared Kushner, el esposo de Ivanka, la hija de Donald Trump.

            ¿Pero quién es ese individuo que irrumpió en la vida política de los Estados Unidos y del mundo actual, en especial en el conflictivo Oriente Próximo, masacrado por su compatriota israelí, Benjamín Netanyahu? En primera instancia, tenemos que decir que fue él quien ideó desterrar a más de dos millones de gazatíes de sus territorios de origen, para crear allí un “resort” para el solaz de los millonarios como su suegro Donald Trump y los judíos que quieran divertirse. Ese plan daría, tanto a Trump como a este judío, millones de dólares y euros, dinero que es el verdadero dios de los hebreos, para engrosar todavía más las arcas personales.

            Kushner, según hemos dicho anteriormente, es el esposo de Ivanka, la hija de Donald Trump, quien terminó convirtiéndose al judaísmo, pues no podía ser de otra manera, para caer bien a la familia de su esposo. Jared Kushner apareció en la vida política estadounidense durante el primer mandato de su suegro y fue su mano derecha en la Casa Blanca. Aquel, le dio la responsabilidad de resolver el conflicto entre Israel y Palestina, pero ya vemos la forma como la quiere resolver; es decir, deportando a más de dos millones de personas hacia un destino inseguro, desconocido y, por lo tanto, nada fiable.

Un tipo frío, sin emociones y completamente “metalizado”

            Ese es Kushner, quien “se mueve al ritmo que deparan las monedas al estrellarse contra el suelo.” Él, tanto como su familia ciento por ciento hebrea, viven, respiran y transpiran únicamente por el dinero; y una de las “soluciones” que ha ideado este anormal para Gaza, es eliminar a su población, echándola fuera de su territorio, concederlo a los judíos millonarios, en una especie de Riviera, muy parecida a la Costa Azul en Francia, donde los yates de los magnates anclan, para que sus dueños tomen el Sol en los balcones de los lujosos hoteles o en las playas y por las noches disfruten de la música y los casinos.

            En primera instancia, el gobierno de los Estados Unidos, por medio de su ejército, se haría cargo de la Franja de Gaza, expulsando a su pueblo bombardeado y masacrado por los israelíes. En segundo término, limpiarían la zona de los escombros de las casas y edificios destruidos por esos mismos bombardeos y, finalmente, comenzarían a la construcción de la “Riviera de Oriente Medio.” La idea, que a ambos, Trump y su yerno, suena fabulosa, es una bofetada para el mundo musulmán, para el pueblo palestino en específico y para el resto de la humanidad que ven en ello un desprecio contra toda una etnia, un acto deshumanizado, deleznable de principio a fin, y una frivolidad propia de dos individuos que ven el derrotero del mundo moviéndose únicamente al ritmo de los cambios generados por el dinero. Así lo ha explicado varias veces Kushner, este judío ortodoxo, de los peores que pueden existir a lo largo de las épocas: “La propiedad frente al mar de Gaza podría ser muy valiosa, si la gente se concentra en crear medios de vida.” Por supuesto, no estaba refiriéndose a los gazatíes, quienes ahora mismo no tienen ni lo elemental para sobrevivir y dependen de la ayuda humanitaria llegada en grandes camiones, para pensar en los próximos días y subsistir. Kushner piensa en los mismos judíos, los millonarios estadounidenses, los europeos y principalmente en aquellos inversionistas, capaces de “crear medios de vida”, según sus propias palabras.

            Este es un judío ortodoxo, la rama del judaísmo más radical, excéntrico, dominante, invasora de países y culturas ajenas y por ende, la más inflexible que existe. Son los mismos que se visten de negro, con tirabuzones de pelo a los costados de sus rostros, sombreros negros de ala ancha y con aires de “nerds” o intelectualoides que se pasan estudiando la torá y demás textos mesiánicos de su religión. Son los mismos que están eximidos de hacer el servicio militar en Israel y por esa causa, han entrado en conflicto directo con la actual dictadura de Netanyahu, que los ha querido enrolar en las filas de los regimientos guerreristas que él tanto avala e impulsa.

            Jared Kushner nació el 10 de enero de 1981 en Nueva Jersey, Estados Unidos. Es nieto de supuestos supervivientes de los campos de concentración nazis. Por lo menos eso ha asegurado él mismo (recordemos que casi todos los judíos, sin importar la edad, han estado en dichos campos, para generar lástima y manipular a la opinión pública mundial). Es un empresario multimillonario, dedicado a los negocios inmobiliarios, igual que su suegro Donald Trump. Es el propietario de la sociedad Kushner Propiedades, que heredó de su padre, quien fue el que inició la fortuna familiar; y también es el dueño del periódico The New York Observer.

            De acuerdo a sus palabras, su abuelo y demás familiares emigraron de Polonia hacia los Estados Unidos, ya que eran perseguidos de los nazis y aquí surge una contradicción evidente: ¿Estuvieron en campos de concentración, de donde difícilmente hubiesen sobrevivido o salieron ilesos por el Atlántico, desde Varsovia, Polonia? Jared Kushner ha asegurado ambas situaciones en distintos momentos cuando habla de sus antepasados. Y aquí aparece otra contradicción: han dicho que huyeron de los alemanes invasores del territorio polaco, en 1940; pero que, en 1949, y luego de haber estado varios años en un campo de concentración, pudieron emigrar a los Estados Unidos. ¿Entonces… emigraron o estuvieron en el campo de exterminio; eran perseguidos o ya estaban recluidos en esos sitios; huyeron en 1940 o en 1949, cuando la guerra había terminado en 1945? Por eso reiteramos: muy difícilmente, sino imposible, hubieran huido si estaban en un campo de concentración.

            Los interesados en esta familia, han asegurado también que seis décadas después de la Segunda Guerra Mundial, los Kushner acumulaban un patrimonio de US$1,800 millones, con base en reportaje publicado por la revista Forbes. Esto debido a los negocios inmobiliarios que Jared “ha llevado a buen puerto.” En todo caso, hay mucho misterio en torno a este sujeto que logró atrapar a Ivanka Trump y casarse con ella en el 2009; es decir, tuvo que recibir la dote o el dinero que el suegro paga al yerno, de acuerdo a la tradición judía y que en el caso de los Trump, fue una cantidad importante, además de los millones que son propiedad de Ivanka. Es decir, aquello de que los judíos olfatean el dinero por más escondido que esté y lo buscan afanosamente, se cumplió en este caso.

            Retornando al primer gobierno de Donald Trump, que fue un manojo de desaciertos y desorden administrativo, Jared Kushner se encargó de la estrategia digital e intervino en la contratación de personas para puestos de relevancia y también se encargó de despedir a cientos de empleados que no fueron de su gusto. Además, su suegro le sobrecargó con algo delicadísimo, que era el conflicto judeo-palestino, al que Jared en una demostración de impericia y charlatanería, calificó en febrero del 2024, durante un evento en Harvard: “es nada más que una disputa inmobiliaria entre israelíes y palestinos.” Con ello demostró que en política internacional, este hebreo sabe tanto como un asno de física cuántica. Durante ese mismo discurso, aseveró que la posibilidad de trasladar a la población de Gaza al desierto del Neguev, era una opción… Así lo explicó: “Si yo fuera a Israel ahora mismo, demolería con excavadoras parte del Neguev y trataría de trasladar a la gente allí. Sé que la idea no es popular, pero es la mejor solución desde el punto de vista operativo.” Un año después de ese desafortunado discurso suyo, le dijo a su suegro Trump la idea que ahora circunda y observemos la oleada de críticas a nivel mundial que ha generado tal estupidez. Aunque él cree que “comenzar a trabajarla es sólo cuestión de tiempo.”

El lenguaje sórdido y grosero de Donald Trump

            Indudablemente el proyecto esbozado por su yerno, Jared Kushner, le ha parecido a Trump “fabuloso, fantástico o venido de otro planeta”, según acostumbra a exclamar el presidente estadounidense en casos iguales o parecidos. Y le parece “sensacional” porque Kushner le habló de posibles ganancias multimillonarias una vez que la Riviera en Gaza eche a andar.

            Pocos días después, Trump salió ante la prensa internacional, diciendo que podría reubicar a la población de Gaza en Egipto y Jordania, pero esos dos gobiernos le han rechazado su delirio… y por varias razones. “Después de todo –añadió Trump-, la vida en Gaza ha sido un infierno desde hace tiempo. Por lo tanto, espero que sus habitantes se trasladen a una zona donde puedan vivir sin tanta agitación, disturbios y violencia.” Y agregó otra insensatez, porque “podría ser una medida temporal o permanente.” Pero lo cierto es que si fuese temporal y los gazatíes quisieran regresar a sus tierras, no encontrarán sitios dónde vivir, puesto que estará llena de hoteles, casinos y demás centros de diversiones para generar ganancias multimillonarias a sus dueños los judíos de Kushner y los “gringos” de Trump, con los consabidos campos de golf que tanto seducen al magnate. Por otro lado y en esencia, Trump olvida que esa guerra ha podido alcanzar la violencia y las muertes que sobrepasan los 50 mil gazatíes, precisamente por los misiles y bombas que el Pentágono y los distintos presidentes de los Estados Unidos, especialmente el último, Joe Biden, han dado a los israelíes para que acribillen a los palestinos sin piedad. Muchos de esos crímenes, mucha de esa sangre vertida, es culpa de la política exterior asesina, propulsada por la Casa Blanca.

            En todo caso, Trump sigue convencido de que tal reasentamiento, que él, siempre fiel a su lenguaje mordaz, descuidado y grosero ha definido de “limpieza”, puede ser posible a pesar de las enormes preocupaciones políticas y legales y a pesar de las declaraciones negativas y las supuestas conversaciones telefónicas que ha sostenido con el Rey de Jordania, Abdalá II; y el presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi. “Ojalá aceptaran a algunos (palestinos)”, como si se tratara de perros o gatos: “la gata ha tenido crías… ojalá la vecina aceptara a algunos.” Olvidándose de que está hablando de seres humanos lo que quiere desterrar, desarraigar o, de acuerdo a su vocabulario vulgar y ofensivo… “limpiar.” “Les hemos ayudado mucho y estoy seguro de que él también nos ayudará”, dijo Trump en referencia al monarca jordano, echándole en cara la ayuda bilateral que los Estados Unidos ha dado a Jordania en años anteriores.

            La posición de ambos gobiernos es tajante, porque no aceptarán tal “solución” de parte del inquilino de la Casa Blanca. El Cairo lo ha hecho ver con este comunicado reciente que ha emitido: “Este país apoya la firme determinación del pueblo palestino de permanecer en su tierra y rechaza cualquier intervención que vulnere estos derechos inalienables, ya sea mediante asentamientos, anexión de tierras o despoblación a través del desplazamiento. Ayuda para Gaza, sí; acoger a palestinos desplazados, no.” Ha aseverado el ejecutivo egipcio. En el caso de Jordania, la postura es similar y la ha hecho del conocimiento mundial por medio del periódico del Estado, Jordan Times: “El país no es ni será nunca una patria alternativa para los palestinos. Jordania rechaza cualquier intento de disolver la causa palestina o anular sus derechos bajo cualquier pretexto: los palestinos no pueden abandonar su tierra natal.” Ha publicado ese gobierno

            Para el analista alemán Stephan Roll, del Instituto de Ciencias y Política de Berlín (SWP), el rechazo de Egipto a la descabellada idea de Trump y su yerno judío Kushner, se debe en parte a su solidaridad con la lucha palestina por la soberanía, pero también a la oposición interna de Egipto hacia cualquier cesión territorial. “Ceder tierras egipcias es un tabú, especialmente cuando se asocia con proyectos que se perciben como anti-palestinos. La implementación de este plan, podría generar una fuerte oposición popular.”

            En Jordania la situación no es muy diferente. Para Edmundo Ratka, de la Fundación alemana Konrad Adenauer, “el rechazo es generalizado, ya que el proyecto se interpreta como una amenaza a la causa palestina. Incluso el Rey (de Jordania), no quiere ser visto como alguien que respalda esta política, pues podría dar fuerza a grupos extremistas dentro del país. Además, hay temor entre los jordanos no palestinos –la base del poder Estatal-, de que un aumento en la población palestina altere el equilibrio demográfico y político del reino.”

            Adicionalmente, los egipcios temen que la seguridad de su nación se vea resquebrajada, más todavía cuando recuerdan las guerras anteriores, en el caso de la Península del Sinaí que podría convertirse nuevamente en foco de conflictos si se establecieran allí grandes campos de refugiados. Se podrían generar tensiones internas y hasta enfrentamientos con Israel, en caso de que se lanzaran ataques –que es muy probable que sucedan-, desde esos asentamientos. Un bombardeo de los israelíes a tierras egipcias, sería eso precisamente: un ataque contra Egipto, su territorio y sus gentes. Y eso hay que evitarlo, más todavía cuando la paz ha costado tanto obtenerla y que causó, incluso, el asesinato del presidente Anwar el Sadat, artífice de esa paz con Israel. En Jordania podría suceder algo parecido; es decir, que los palestinos lancen ataques contra Judea desde tierras jordanas y se reciban a cambio, misiles y bombas disparadas desde Tel Aviv o desde buques estadounidenses anclados en el Mediterráneo. “¡Gracias, pero no gracias!” Es la expresión de parte de ambos gobiernos al desacertado plan de Kushner y Trump.

            En otras palabras, tanto Amán como El Cairo consideran la expulsión (o “la limpieza” en el vocabulario de Trump), una línea roja que no se puede traspasar por ningún motivo. “Ceder a este plan, dañaría la imagen de Egipto (y Jordania) ante sus propios ciudadanos y a nivel internacional. Egipto, además, busca mantener su influencia en el proceso de reconstrucción de Gaza. En lo que atañe a la comunidad internacional, el secretario general de las Naciones Unidas, el portugués António Guterres, pidió buscar soluciones “pero sin empeorar los problemas y es esencial evitar toda forma de limpieza étnica.” Por su parte, Stéphane Dujarric, portavoz de Guterres, manifestó: “Todo desplazamiento forzoso de poblaciones, equivale a la limpieza étnica. Es crucial permanecer fieles a los fundamentos del derecho internacional.” Ambos defienden la solución de dos Estados, uno israelí y el otro, palestino. Meses antes, Guterres había afirmado que “los ataques de Hamás (del 7 de octubre del 2023), no venían de la nada, sino de 56 años de ocupación asfixiante para el pueblo palestino.” Esas manifestaciones sentaron muy mal en Tel Aviv y por eso el Estado judío declaró persona non grata al secretario general de la ONU.

            Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, indicó que la propuesta de Trump de expulsar a los palestinos de la Franja de Gaza, ha obviado aquel principio de que “toda deportación o transferencia forzada de personas, sin base legal, está estrictamente prohibida.” Mientras que la Unión Europea (UE), remarcó que la Franja de Gaza es “una parte integral de un futuro Estado palestino. La UE sigue comprometida con firmeza a favor de una solución de dos Estados, que para nosotros es la única vía para una paz duradera entre israelíes y palestinos.” Explicó un portavoz comunitario.

            En lo que se refiere a las posibles relaciones bilaterales entre Arabia Saudita e Israel, esta opción luce muy distante en el horizonte, fundamentalmente porque los árabes observan que todas las posturas con respecto a Palestina son inconcebibles o fuera de registro. “No sucederán sólo porque el presidente estadounidense así lo desee,” manifestó un portavoz de la Casa Real Saudí, indicando que Trump no es el “rey de este mundo y no puede torcer las voluntades de todos los pueblos sobre la Tierra.”

            No obstante, cuando ya se consideraba que las posiciones de unos y otros habían quedado claras, un comunicado del gobierno de Israel ha intentado descolocar estas mismas posturas: Israel Katz, ministro de Defensa israelí, ordenó al ejército que él dirige para que establezca un plan para permitir “la salida voluntaria” (entiéndase sin eufemismo en lugar de “voluntaria”… forzosa), de los residentes, luego del anuncio del presidente de los Estados Unidos de que él y el Pentágono se harán cargo de todo lo que suceda en Gaza. “Acojo con satisfacción el audaz plan del presidente Trump, los residentes de Gaza deben tener la libertad de salir y emigrar, como es la norma en todo el mundo (¡?);” dijo el jefe del ejército judío en el Canal 12 de la televisión israelí. Y aquí es donde “las tornas” cambian, porque, según la opinión del mismo Katz, otras naciones están obligadas a acoger palestinos desplazados de sus tierras: “Países como España, Irlanda, Noruega y otros, que han lanzado acusaciones y afirmaciones falsas contra Israel por sus acciones en Gaza, están legalmente obligados a permitir que cualquier residente de Gaza entre en sus territorios.” Manifestó en afirmaciones que “no tienen pies ni cabeza” por lo insensatas que son. Es decir, él no tiene la moral ni la autoridad legal ni militar siquiera, para obligar (ni señalar lejanamente) a esas naciones europeas para que acepten a los desterrados de Palestina. Y según el plan que estaría diseñando Israel, Katz incluiría opciones de salida a través de cruces terrestres, así como acuerdos especiales para la salida por mar y aire.

            Y en lo que respecta a Donald Trump, imbuido en sus insensateces, recibió críticas de potencias mundiales en los casos de China, Alemania y por supuesto, Rusia, que coincidieron en decir que el plan de desplazar a más de dos millones de gazatíes “fomentaría nuevo sufrimiento y nuevo odio.” Y la Liga Árabe rechazó frontalmente la medida y ello deteriora las endebles relaciones bilaterales entre el mundo musulmán y el Estado de Israel. Por su parte, la ONG Human Rights Watch (HRW), aseveró que el plan anunciado por Trump (concebido por Jared Kushner, su yerno), “equivale a una limpieza étnica y aumentará significativamente los desplazamientos forzosos de la población gazatí.”

            No obstante las reacciones anteriores, la reciente visita del criminal genocida Benjamín Netanyahu, dictador de Israel, a la Casa Blanca, sirvió para escuchar complacido el plan de su compatriota judío, Kushner, y se le notaba claramente en su semblante la alegría que le causaban las manifestaciones de Donald Trump al respecto. Una Gaza sin su pueblo, sería la mejor opción política para él, quien busca quedar bien con la oposición que tiene en las entrañas de Israel y le permitirían reelegirse en el puesto o, mejor dicho, perpetuar su dictadura, alejándose quizás de los problemas judiciales que le persiguen. Su visita a Washington fue un aviso claro del apoyo que la administración de Donald Trump le da a Israel (¡y cómo no habría de dársela, si los Estados Unidos están infestados de judíos, lo mismo que los eventuales gobiernos que se han sucedido unos a otros!). De tal manera, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dijo: “seguiré suministrándole armas a Tel Aviv para erradicar a los enemigos radicales (Hamás en este caso). Vamos a seguir haciendo crecer nuestra base industrial de defensa. Hemos suministrado municiones que antes no se suministraban y que son útiles para erradicar a los enemigos radicales y estamos comprometidos a seguir haciéndolo. (…) La única manera de conseguir una paz duradera, es siendo muy, muy fuerte.” Recalcitró este pro-hebreo, sin reparar en que cada ataque masivo de parte de Israel, con municiones cedidas por los Estados Unidos, asesinan a cientos de miles de gazatíes, entre quienes hay mujeres, ancianos, niños, hombres trabajadores y de bien, sin distingo alguno con los supuestos terroristas que Netanyahu y su gavilla de asesinos ven por todos lados. Es decir, la política criminal de USA continúa con este nuevo gobierno y podría ser peor que el de Biden, quien se marchó con sus manos manchadas con la sangre de los inocentes aniquilados en Palestina.

            En resumen, al darse a conocer las intenciones de Trump y su yerno, las reacciones mundiales han sido unánimes en contra de esas pretensiones; por supuesto, sólo Israel y su dictadura las han aceptado de buena gana. Únicamente ellos y nadie más. Esa idea de “tomar el control de la Franja de Gaza por medio del ejército de los Estados Unidos, tras reasentar permanentemente a los palestinos” es una solemne barrabasada. Así lo han expresado casi todos los gobiernos que observan los acontecimientos. Por ejemplo, Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), dijo: “No permitiremos que los derechos de nuestro pueblo, por los que llevamos décadas luchando y por los que hemos realizado grandes sacrificios, sean violados. El enclave es parte integral del Estado palestino.” Huséin al Sheij, secretario general de la OLP, rechazó el plan de Trump al señalar categórico: “Aquí nacimos, aquí vivimos y aquí moriremos.” Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y la Liga Árabe, rechazaron de plano tan inconcebible iniciativa de Trump/Kushner e instaron a la comunidad internacional para que se una en la “reconstrucción integral de la Franja de Gaza lo antes posible, de manera que se garantice que los palestinos permanezcan en su tierra.” Mientras tanto, el grupo islamista palestino Hamás, aseguró que la propuesta “es racista y pretende liquidar la causa palestina. El pueblo palestino que se ha mantenido firme durante 15 meses (de ataques criminales israelíes), frente a la máquina militar más poderosa y el ejército más criminal y que frustró el intento de desplazarlo, seguirá apegado a su tierra y no aceptará ese plan sin importar el coste.” Así en un comunicado firmado por el portavoz de Hamás, Abdul Latif al Qanou.

            Australia también mostró su total rechazo y defendió una vez más la solución de dos Estados; y Arabia Saudita advirtió que no establecerá relaciones diplomáticas con Israel, si no existe un Estado independiente palestino. Y el ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, calificó de “inaceptable y mala la propuesta de Trump y les recuerdo que el problema comenzó con la deportación de palestinos y la única salida es la solución de dos Estados, con Jerusalén Este, Capital de los palestinos.” El gobierno de China manifestó por su parte: “Nos oponemos al desplazamiento forzoso de los residentes de la Franja de Gaza. China espera que todas las partes acepten el alto al fuego y se vuelva a una solución política basada en los dos Estados.” Así, el portavoz de Exteriores, Lin Jian.

            El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó “incomprensible la propuesta de Trump (y) quienes tienen que cuidar de Gaza son los palestinos, que necesitan tener una reparación por todo lo que fue destruido (reparación de parte de Israel, se sobreentiende).” El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en nombre de su gobierno, dijo: “Gaza es la tierra de los palestinos, deben seguir en Gaza, porque Gaza es parte del futuro Estado palestino por el que España apuesta. Los gazatíes tienen que saber que España les va a apoyar.” Francia, en lo que a su Gabinete de Estado corresponde, enunció: “Francia reitera su oposición a cualquier desplazamiento forzado de la población palestina de Gaza, que constituiría una grave violación del derecho internacional, un atentado contra las aspiraciones legítimas de los palestinos, pero también un importante obstáculo a la solución de dos Estados y un importante factor desestabilizador para nuestros socios cercanos, Egipto y Jordania, así como para toda la región.” Aseguró el portavoz de Exteriores, Christophe Lemoine. Finalmente, la ministra alemana de Exteriores, Annalena Baerbock, adujo: “La Franja de Gaza pertenece a los palestinos. La población civil de Gaza no debe ser expulsada y Gaza no debe ser ocupada o repoblada permanentemente.” Enunció en un comunicado oficial.

            Mientras tanto, en el interior de Israel, todo es felicidad y entusiasmo por el plan de Trump, ideado por su yerno judío ortodoxo, Jared Kushner, y han pedido a Netanyahu, su dictador corrupto, requerido por la Corte Penal Internacional (CPI), por crímenes masivos en Gaza, que ponga de inmediato en marcha dicho proyecto, que es espurio, ilegal, criminal, propio de dementes y corruptos con poder financiero y que podría resultar altamente perjudicial para los mismos israelíes en el caso de implementarlo, pues inflamaría la guerra en la región. Ha sido la idea patológica de dos individuos que nunca debieron haber llegado al poder en los Estados Unidos y que están a la cabeza de un gobierno que no respeta a la dignidad humana y se sitúa por encima del bien, en clara complacencia cuando causa daño y actúa en forma malévola. 

Otro Delirio de Donald Trump: Desclasifica Documentos del Asesinato de John F. Kennedy

WASHINGTON D.C.-(Especial para The City Newspaper) Desde su primera administración, Trump deseaba desclasificar o hacer públicos los informes que el FBI y en general el gobierno estadounidense de la época, elaboraron en torno al asesinato del ex presidente John F. Kennedy. En aquella oportunidad, muy posiblemente un supra-desordenado Trump se enredó en sus propios cordeles y dejó de lado la desclasificación de esos documentos. Recordamos que Trump, en aquel momento, arguyó que no lo hacía por “seguridad nacional (¿?).” Pero ahora les ha entrado de frente y con mayor decisión y los ha hecho, finalmente, públicos; aunque los entendidos en la materia dicen que todavía faltan muchos de esos papeles para completar todo el legajo.

            En el caso de Trump, con toda seguridad lo han movido dos impulsos para publicar esos documentos: su habitual morbosidad por meter la mano en un asunto que sucedió hace muchos años atrás y que despierta los más recónditos instintos en ciertas gentes como él; y el deseo de publicitar su imagen, siempre deseoso de estar en el habla de los demás, que opinen de él en todo instante y la mejor posibilidad es desclasificando el asunto del asesinato de uno de los presidentes más populares de los Estados Unidos, como lo fue Kennedy.

            Sin embargo, esta desclasificación compite con otros temas candentes que el mismo Trump ha causado o que tienen en vilo al país entero, cuales son la persecución a los migrantes indocumentados, la guerra en Ucrania, la matanza causada por Netanyahu en la Franja de Gaza, los aranceles a Canadá, México y la Unión Europea (UE), su enfrentamiento retórico y comercial con China y otros más que son de latente actualidad. Pero el tema del asesinato de John F. Kennedy sigue causando polémica tanto dentro como fuera de esta nación.

¿Hay algo nuevo o todo sigue igual?

            Donald Trump giró la orden a los Archivos Nacionales de los Estados Unidos, para que desclasificaran los documentos que, según algunos de los conocedores profundos del suceso, contienen detalles inéditos; pero otros aseguran que no se sabrá nada nuevo hasta que no se desclasifiquen totalmente. Es importante subrayar que los Archivos Nacionales de USA, tienen la custodia de esos folios que tratan sobre la muerte trágica del 35avo. mandatario de este país, quien fue ultimado a balazos desde un edificio adyacente, por un asesino cuya identidad todavía no es segura, cuando apenas el presidente tenía jovencísimos 46 años de edad, un hecho que ocurrió en 1963, en Dallas, Texas.

            Este crimen ha tenido pendientes a muchas personas desde entonces y ha inspirado a numerosas teorías conspirativas, alimentadas muchas de ellas justamente por la falta de conocimiento de esos mismos textos. Incluso, una versión reciente apunta al mismísimo Estado de Israel como causante del asesinato de Kennedy, debido a que el mandatario estadounidense se oponía rotundamente a que esa nación de Oriente Próximo tuviera la bomba atómica. Esa sólida posición de Kennedy lo hizo enfrentarse al fundador del Estado judío, David Ben Gurión, cuando discutieron en torno a la creación de la central nuclear de Dimona, donde fue hecha la primera bomba atómica de las muchas que ahora posee Israel. “Después de su asesinato, ningún otro presidente se atrevió a contradecir al Estado sionista (israelí)”, cita el articulista en el periódico español El Mundo, en una publicación aparecida en dicho rotativo en días recientes. 

            Otras teorías indican que fueron los cubanos residentes en La Florida, debido a la traición de Kennedy durante la invasión a Bahía Cochinos, cuando no apoyó con la aviación norteamericana a la infantería compuesta por cubanos exiliados y Fidel Castro pudo repeler con su ejército y con relativa facilidad aquel intento por derrocarlo. También, afirman que el plan para asesinarlo se gestó en la embajada de la Unión Soviética en el propio Washington, debido a la crisis de los misiles que los rusos querían emplazar en la isla de Cuba y que Kennedy ordenó bloquear con la Marina de los Estados Unidos, hasta que Nikita Kuschev, premier soviético, desistió de su idea de llenar a la isla de armamento nuclear a pocas millas náuticas de USA.

            Lo cierto es que el origen y específicamente “quién” apretó el gatillo del rifle de largo alcance que le dio fin a Kennedy, es materia que pocos o nadie conoce y existe una nebulosa en torno a este asunto con el que miles de estadounidenses sencillos y corrientes, han muerto con el deseo de conocer esa verdad. En estos momentos, en la página digital o la web de los Archivos Nacionales de USA hay 1,123 documentos en línea que se refieren a este tema y Donald Trump había adelantado hace pocos días que haría públicos 80,000 documentos más en relación con la muerte del ex presidente. Un comunicado emitido por la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, indicó que el resto de los archivos ya han sido desclasificados, aunque aún no se han publicado en la web oficial y está previsto que los suban en los próximos días.

            Otros aspectos dignos de ser tenidos en cuenta se refieren al hecho de que la misma Unión Soviética ya no existe; también Fidel Castro, ex dictador de la férrea e inhumana dictadura cubana, hace tiempo murió; su hermano Raúl está muy enfermo y el apellido Castro ha desaparecido de la nomenclatura que gobierna a la isla; lo mismo que el judío Ben Gurión hace tiempo desapareció físicamente de la contemporaneidad nuestra y gentes de los Estados Unidos que pudieron estar implicados, como el presidente que asumió el cargo dejado vacante por Kennedy, el famoso Lyndon B. Johnson, también considerado un posible causante de su muerte, hace tiempo también abandonó este mundo. En este caso preciso, Johnson es señalado también como presunto homicida o que estuvo detrás del suceso, debido a que estaba de acuerdo con los comerciantes de armas para que los Estados Unidos entraran de lleno en la guerra de Vietnam, a la que Kennedy, como pacifista consumado que era, también se oponía. Y una vez que Johnson subió a la presidencia del país (era el vicepresidente de Kennedy), envió las tropas al lejano oriente en un conflicto que ha sido el peor en el que han participado los estadounidenses en toda su historia de intervencionismo internacional.

            Teorías van y vienen, pero ninguna deja satisfechos a los curiosos ni a los investigadores serios que profundizan en este tema. En todo caso, Trump indicó que los documentos que iban a ser desclasificados en relación con John F. Kennedy (1961-1963), iban a estar íntegros y sin ninguna tachadura, lo que iba a permitir leerlos completos. Eso no ha ocurrido con otros textos o archivos históricos, considerados sensibles y que se han referido a otros sucesos igualmente importantes. Sin embargo, en el caso específico de los referidos a Kennedy, todavía se desconoce si estos documentos contienen detalles que no han sido revelados en el pasado; pero el anuncio hecho por Trump supuso ser un nuevo despertar para los expertos en este homicidio, quienes están ansiosos de encontrar nuevos detalles que esclarezcan el hecho. No obstante, la mayoría de estas personas versadas en la vida y muerte de Kennedy, indican que “probablemente no contengan revelaciones impactantes, ni pongan fin a las desenfrenadas teorías de conspiración sobre el asesinato.”

            En el pasado, la publicación de gran parte de esos registros y que eran documentos de inteligencia sin procesar, en los que iban incluidos resultados de reportes elaborados por agentes del FBI, quienes siguieron pistas improductivas, realmente no aportaron nada nuevo que no se supiera de antemano, porque la mayor parte de lo que contenían esos papeles ya era conocido. Por ejemplo, se afirmó en ellos que la CIA, obsesionada con el auge y expansión del comunismo en los tempranos años de la década de los 60s, ideó varios planes para asesinar al dictador de Cuba, Fidel Castro, y como Kennedy, en algún modo, evitó dicho plan, la misma CIA se volcó en contra de su presidente y lo asesinó aquella mañana en Dallas.

            A través de los años, la versión más aceptada del causante de la muerte del mandatario, se le achaca al ex infante de Marina, Lee Harvey Oswald, quien disparó contra el personaje estadounidense desde una ventana de un almacén de libros escolares, mientras la comitiva presidencial pasaba por la plaza Dealey de Dallas, Texas. Fue aquel viernes 22 de noviembre de 1963, cuando John F. Kennedy fue alcanzado en su cabeza por los disparos y se desplomó en el asiento trasero donde iba sonriente, junto a su esposa Jackeline, y saludaba a las gentes apostadas a ambos lados de la calle. Ella intentó huir, subiéndose a la parte posterior del auto, pero la acción inmediata de los escoltas la hizo desistir de esa idea precipitada, causada por el terror. Dos días después, Jack Ruby, propietario de un club nocturno y gánster reconocido, tomó la venganza en sus manos y asesinó a Oswald en la sede de la policía de Dallas, cuando era trasladado a la cárcel. Pero esa otra muerte, justa por demás, impidió que el supuesto criminal fuese interrogado y se conocieran esos detalles que ahora continúan nublados y que no permiten conocer la verdad en toda su magnitud. Ciertamente Oswald fue silenciado para siempre y con él, el trasfondo del hecho y otros datos de capital importancia, también fueron silenciados para siempre.

            Un año después del magnicidio, la Comisión Warren, nombrada por el sucesor del occiso, Lyndon B. Johnson (1963-1969), para investigar el suceso, llegó a la conclusión (posiblemente precipitada y temprana), de que Oswald había actuado solo y no había pruebas de que otras personas hubieran podido estar involucradas en una presunta conspiración para matar al presidente. Si fue así, ¿Cuál fue el móvil del asesinato? ¿Qué motivó a Oswald para apretar el gatillo las veces que lo hizo? ¿Realmente era comunista como se afirmó tantas veces, indoctrinado incluso en la Unión Soviética? ¿Lo enviaron los rusos para tal fin o acaso fue el mismo Fidel Castro? Esto y más… nunca se sabrá, debido al asesinato que le segó la vida al conspirador.

            Otro obstáculo que se ha presentado a los investigadores a través del tiempo, fue el anunciado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y por la Policía Federal (FBI), cuando guardaron bajo secreto miles de documentos, alegando razones de seguridad nacional. Esto ha dado pie al nacimiento de más teorías conspirativas, reforzadas por la película producida por Oliver Stone, en 1991, llamada “JFK”, en la que se señala directa y claramente a los rivales durante “la Guerra Fría”, la Unión Soviética y Cuba, archienemigos de los Estados Unidos y el mundo libre Occidental; e, incluso, acusa al vicepresidente Lyndon B. Johnson y a la mafia, entre quienes Kennedy tuvo oscuros “amigos”, como Sam Giancana. El mismo filme enfatiza que Oswald, el principal sospechoso del crimen, desertó a la Unión Soviética en 1959 y regresó a los Estados Unidos en 1962.

            Incluso, Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud estadounidense, nombrado por Donald Trump al asumir el poder, considera que la versión oficial que tiene a Harvey Oswald como “chivo expiatorio” y único culpable del asesinato, es falsa y propicia debates para buscar la verdad del hecho. En su opinión, la CIA estuvo involucrada en el asesinato de su tío, el expresidente de los Estados Unidos.

            Según lo visto hasta este momento, no hay ninguna luz nueva sobre este asunto, todo sigue igual, tal y como se ha venido afirmando desde aquel aciago día 22 de noviembre de1963, cuando se le quitó la vida al joven mandatario, mientras viajaba junto a su esposa en la limousine presidencial.

“Una colección única”

            Así está considerada la inmensa cantidad de documentos, fotografías, artículos de prensa, grabaciones magnetofónicas e imágenes de televisión, que están en poder de los Archivos Nacionales de los Estados Unidos. El número de ese material llega a unos 6 millones y han sido desclasificados y publicados la gran mayoría; pero, a mediados de febrero del presente 2025, el FBI anunció que había encontrado más de 2,400 documentos nuevos relacionados con el asesinato de Kennedy y que iban a ser transferidos a los Archivos Nacionales para que procedieran a su desclasificación. Y es que debe hacerse, ya que la publicación cumple con una ley de 1992 del Congreso, que señala que “los registros de asesinatos que se encuentran en los Archivos Nacionales, deben publicarse en su totalidad 25 años después.” A pesar de ese mandato gubernamental, Trump, en su primera administración (2017-2021), prohibió la publicación que debió haberse realizado en el 2017, alegando razones de seguridad nacional. ¿Por qué? Nunca dio detalles de esa determinación suya y da la impresión de que se debió a otra decisión característica de su estrafalaria personalidad, de la que se puede esperar cualquier cosa y no siempre buena.

            Otros folios que todavía están bajo el sello de “clasificados”, son los que se refieren a los asesinatos de Robert F. Kennedy, ex fiscal general de la nación, ex senador y hermano del presidente John F. Kennedy; y del reverendo y líder del movimiento por los derechos civiles, Martin Luther King Jr., a quienes les quitaron sus vidas en 1968. Los interesados están a la espera de que sean desclasificados, para ahondar en ellos y esclarecer los aspectos que todavía no son del dominio público.

            A pesar de la decisión de desclasificar parte de lo que faltaba, una gran cantidad de esos documentos siguen estando bajo el sello “top secret” y a pesar de lo que se ha venido asegurando por parte de Donald Trump y las autoridades competentes. Es decir, gran parte de esos archivos siguen sin estar disponibles. Y hay quienes consideran que lo que aún no se ha divulgado, cambie, en el futuro, lo esencial del relato histórico. Otro de los inconvenientes que han encontrado los investigadores han sido las partes borradas o tachadas, acciones que se efectuaron para preservar identidades o direcciones de agentes y otras personas involucradas. Por ejemplo, un memorando sobre Cuba, de 1965, no permite conocer la verdad ni la realidad del papel de la dictadura castrista en relación con la muerte de Kennedy. Un experto que observó detenidamente esos folios, manifestó que “la calidad de buena parte de los documentos difundidos (recientemente), deja mucho que desear. Hay manuscritos que apenas se entienden; otros tienen fragmentos mecanografiados (que son) prácticamente ilegibles; varios tienen partes borrosas o borradas, No es posible realizar con ellos búsquedas digitales. No se ofrece una clasificación, sistematización no explicación de los mismos, no se aclara cuáles de ellos eran parcialmente conocidos. Su análisis, por tanto, es necesariamente largo y laborioso.” Todo ello, inevitablemente, dificulta conocer más datos acerca del crimen, lamentablemente.

            En concreto, la nueva remesa de esos textos desclasificados recientemente, se refiere a la investigación que se le hizo a Lee Harvey Oswald cuando estaba fuera de los Estados Unidos; también hay cientos de páginas sobre Cuba, pertenecientes a la serie conocida como los Califano Papers. Así mismo, hay papeles del FBI, de la CIA, del Departamento de Estado y de otras agencias Estatales o relacionadas con el gobierno de los Estados Unidos. Hay archivos que poseen sólo una página, muchos de más de 100 y 200 páginas y otros de más de 300. Incluso, en muchos otros cuesta encontrar conexión alguna con el asesinato en sí.

            La página web donde se hallan, inicia con esta leyenda dirigida a sus visitantes: “Esta página web fue creada en respuesta a la Orden Ejecutiva 14176, titulada “Declassification of Records Concerning the Assassinations of President John F. Kennedy, Senator Robert F. Kennedy, and the Reverend Dr. Martin Luther King, Jr.,” que fue firmado por el presidente Donald J. Trump el 23 de enero de 2025. La colección President John F. Kennedy Assassination Records consta de más de seis millones de páginas de registros, fotografías, películas, grabaciones de sonido y artefactos. Esta página web albergará documentos y artículos ya publicados dentro de la Colección y será el futuro hogar de documentos y artículos que se publicarán.”

            Y el texto introductorio continúa de esta manera: “Respuesta a la Orden Ejecutiva 14176.

            “Orden Ejecutiva 14176

             “Orden Ejecutiva 14176, Desclasificación de Registros Relacionados con los Asesinatos del Presidente John F. Kennedy, el Senador Robert F. Kennedy y el Reverendo Dr. Martin Luther King, Jr. firmado por el presidente Donald J. Trump el 23 de enero de 2025, dice, “es de interés nacional finalmente divulgar todos los registros relacionados con estos asesinatos sin demora.”

            “The National Archives’ Rol en el Cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14176

             “Como custodio de la Colección de Registros del Asesinato del Presidente John F. Kennedy, los Archivos Nacionales cumplen un papel esencial al poner estos registros a disposición del pueblo estadounidense.

            “Todos los registros de la colección President John F. Kennedy Assassination Records estarán disponibles en línea.

           “Los Archivos Nacionales no tienen autoridad para desclasificar registros. Estamos entusiasmados de trabajar con agencias asociadas en todo el Poder Ejecutivo para implementar las determinaciones de los Presidentes para su liberación.”

           Hasta la fecha, los Archivos Nacionales han digitalizado más de 700,000 páginas de registros de la Colección, que consta de más de 6 millones de documentos, de los que, aproximadamente el 99 por ciento, ya estaba disponible para aquel que quisiera acudir a consultarlos físicamente.

           Una retrospectiva de lo que pasó aquel día en Dallas, Texas, para ilustrar a las nuevas generaciones que pudieren leer este reportaje, recordamos que el trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, fue ultimado a balazos aquel viernes 22 de noviembre de 1963, a las 12:30 p.m., hora estándar del centro. El mandatario viajaba en el coche presidencial por la plaza Dealey. Era un auto descapotable, muy de moda en los insipientes años 60 en esa nación. A su lado iba la Primera Dama, su esposa, Jackeline, quien no resultó ni levemente herida siquiera, pues el objetivo claramente se observó que era el presidente del país. Anteriormente habían sido asesinados Abraham Lincoln, James A. Garfield y William MacKinley. Ello permitió decir a Adolf Hitler, dictador de Alemania, en una ocasión: “Cada vez que un presidente de los Estados Unidos se muestra contrario a los intereses de los judíos (casi siempre económicos o de poder), termina siendo asesinado.”

             Hora por hora, minuto por minuto, así sucedieron los hechos en Dallas. Esta es la cronología del crimen de John F. Kennedy:

·         11:39 - El avión del presidente Kennedy aterriza en Dallas.

·         11:54 - La comitiva del presidente abandona el aeropuerto y se dirige a las calles de Dallas.

·         11:54/12:29 - La comitiva circula por las calles de Dallas.

·         12:29 - Entrada de la comitiva en la Plaza Dealey.

·         12:30 - Se producen 3 disparos contra el presidente.

·         12:31 - El policía Marrion Baker, de la comitiva del presidente, entra en el edificio del Almacén de Libros de Texto de Texas, en el cruce de las calles Elm y Houston. En la planta segunda ve a un hombre tomando un refresco de las máquinas, es Lee Harvey Oswald; el intendente del edificio, Mr. Truly, declara que lo conoce y dejan a Oswald en el 2.º piso, subiendo a las plantas superiores.

·         12:33 - Oswald sale sin dificultad por la puerta principal y se dirige a una parada de autobús en una calle cercana.

·         12:38 - La limusina del presidente llega al Parkland Hospital.

·         12:40 - Oswald toma el autobús en el cruce de las calles Elm y Murphy.

·         13:00 - El equipo médico del Parkland Hospital declara oficialmente la muerte del presidente Kennedy.

·         13:15 - El agente de policía J. D. Tippit es asesinado presuntamente por Oswald.

·         13:22 - La policía encuentra en el 6.º piso del Almacén de Libros de Texto de Texas el rifle Carcano que se usó para disparar al presidente.

·         13:38 - Se anuncia oficialmente la muerte del Presidente Kennedy.

·         13:50 - Oswald es arrestado en un teatro.

·         14:20 - El cuerpo de Kennedy es llevado al Air Force One.

           Kennedy se levanta temprano el día 22 de noviembre y pronuncia el que sería su último discurso en vida, luego aborda un Lincoln Continental blanco y se dirigen hasta la Base Aérea de Carswell para abordar el avión presidencial.

         A las 11:40 el Air Force One aterriza en el aeropuerto Dallas Love, después de un corto vuelo de 13 minutos que ha realizado desde Fort Worth. La comitiva presidencial aborda un Lincoln X-100 (denominado en clave SS-100-X por el servicio secreto), que se pone en marcha hacia el centro de la ciudad de Dallas. En el asiento del chofer viaja un agente-conductor y de acompañante, otro agente de seguridad. En los asientos contiguos el gobernador Connally, a la derecha, y su esposa. En los asientos traseros, Kennedy, a la derecha, y su esposa. El automóvil va sin la capota transparente. Durante el trayecto, la comitiva tiene que realizar varias paradas para que el presidente salude a la gente.

           A las 12:30 entra en la Plaza Dealey y avanza por la calle Houston; en ese momento lleva seis minutos de retraso. En la esquina de la calle Houston con la calle Elm, la comitiva debe realizar un giro de 120 grados a la izquierda, lo que obliga a la reducción de la velocidad de la limusina tras pasar por la Calle Elm, que queda frente al edificio del Almacén de Libros Escolares de Texas. A una distancia de 20 metros nada más, se hizo el primer disparo de tres que supuestamente haría Lee Harvey Oswald. Se calcula que en ese momento la comitiva iba a una velocidad de 55 kilómetros por hora.

              La Comisión Warren concluyó posteriormente que el primero de los tres disparos no impactó en el coche, sino en la acera. Casi todos están de acuerdo que Kennedy recibió dos disparos y que uno de ellos le impactó en la cabeza y fue mortal. El primer disparo fue desviado por un semáforo y rebotó en el cemento, llegando a herir levemente al testigo James Tague. 3,5 segundos después, se produce el segundo disparo que llega a Kennedy por detrás en su espalda y sale por su garganta, Kennedy se lleva ambas manos a su garganta levantando sus codos, mientras su esposa lo observa atónita. El gobernador Connally sale herido por atrás por este disparo. Pasado el segundo disparo, el presidente aún con ambas manos en su garganta, deja de saludar al público girando hacia la izquierda y su esposa tira de él para recostarlo sobre el asiento, acercándole la cabeza a la suya.

            Sobreviene el fatal tercer disparo y ocurre 4,8 segundos después del primero, justo cuando el auto pasa frente a la pérgola de hormigón. Cuando ocurre el tercer disparo, este impacta en forma visible y de lleno en el hueso parietal derecho de la cabeza de Kennedy, Jackie Kennedy suelta súbitamente a su esposo, quien se recuesta hacia el lado izquierdo, mientras ésta se abalanza a horcajadas a la parte trasera del auto. La esposa del gobernador se tira al suelo y suelta unas flores.

            Un ciudadano, Abraham Zapruder, que filmaba la comitiva presidencial, logró captar nítidamente en su película el momento en que Kennedy es alcanzado por dos de los tres disparos. Esta película es parte del material de prueba que la Comisión Warren utilizó en su investigación del asesinato. Según la investigación llevada a cabo por la Comisión Warren, Lee Harvey Oswald, presunto autor de los disparos, habría usado un fusil de cerrojo Carcano M91/38 de fabricación italiana, con mira telescópica. Para haber podido realizar dichos disparos con tanta certeza, el asesino tendría que haber tenido experiencia como francotirador.

            El gobernador de Texas, John Bowden Connally Jr., quien iba en el mismo coche, sentado adelante del presidente, también fue gravemente herido, pero sobrevivió. Su herida ocurrió casi a la vez que el primer disparo que impactó sobre Kennedy (teóricamente como resultado de la misma bala, lo que ha dado pie a la existencia de la llamada teoría de la bala mágica). Al parecer, la acción de su esposa de recostarlo sobre sus piernas ayudó a salvar su vida, dado que evitó en mayor medida el neumotórax producido por la herida. James Tague, un espectador y testigo del asesinato, también recibió una pequeña herida en la parte derecha de su cara, estaba situado a 82 metros frente al sitio donde Kennedy fue alcanzado.

              Tras el tiroteo, el Lincoln abandonó a toda prisa el lugar. «El resto del camino fui abrazada a John, sujetándole la cabeza para impedir que se le saliera el cerebro», relataría más tarde la esposa del presidente. Después de una frenética carrera, JFK y el gobernador de Texas, son sacados del coche hacia la puerta del hospital Parkland. Aunque no había ninguna esperanza, los doctores James Carrico y Malcom Perry, los primeros en atenderle, por ese orden, no dudaron en intentar lo imposible. Para reavivar el pulso y la respiración decidieron practicarle una traqueotomía aprovechando la herida de la bala en la garganta de Kennedy, la única visible, además del espantoso destrozo de la cabeza. Fue inútil, porque tenía medio cerebro fuera del cráneo y ya no existía actividad neuronal, como comprobaría el neurocirujano Kemper Clark. Alrededor de 40 minutos después, se abandonó todo intento y se consensuaron las 13:00, hora de Dallas, como el momento de defunción de JFK. El gobernador Connally fue operado dos veces de urgencia ese día.

              Después del aterrizaje del avión presidencial (Air Force One) en la Base Aérea de Andrews, a las afueras de Washington D. C., el cuerpo de Kennedy fue trasladado al Hospital Naval de Bethesda para su autopsia, que fue realizada por tres médicos de la Armada con treinta oficiales militares como testigos. Dos agentes retirados del FBI que estaban presentes, declararon que Kennedy tenía una gran herida en el lado derecho de la cabeza, otra herida de aproximadamente 14 centímetros debajo del cuello de su chaqueta, por encima del lado derecho de la columna y una tercera herida, en la cara anterior de su garganta en el borde inferior de la nuez de Adán (la Comisión Warren realizó esta misma información). El informe del FBI sobre la autopsia, fue realizado por los agentes especiales Sibert y O'Neill. Varias fotos y radiografías fueron realizadas durante la autopsia (varias de ellas desaparecieron de los informes oficiales).

               Después de la autopsia en el Hospital Naval de Bethesda, el cuerpo de Kennedy fue preparado para el entierro y trasladado a la Casa Blanca y expuesto en la Sala Este durante 24 horas. El domingo siguiente al asesinato, cubierto con la bandera de EE. UU., fue trasladado al Capitolio para una vista pública. En todo el día y noche, cientos de miles de personas visitaron el féretro. Representantes de 90 países, incluyendo la Unión Soviética, asistieron al funeral el 25 de noviembre (día del tercer cumpleaños de su hijo JFK Jr.). Después del funeral, realizado en la Catedral de St. Matthew, fue trasladado en carro de caballos al Cementerio de Arlington, donde fue enterrado. También, durante su funeral, fue interpretado "El Duelo de la Patria", obra del costarricense Rafael Chávez Torres. El funeral fue oficiado por el arzobispo de Boston, el cardenal Richard Cushing, amigo personal de Kennedy, quien había casado a John y Jacqueline Kennedy, bautizó a sus dos hijos y también había oficiado el funeral de su hijo Patrick (fallecido quince semanas antes que su padre).

           Lee Harvey Oswald fue detenido ochenta minutos después del asesinato del oficial de policía de Dallas, J.D. Tippit, y fue acusado de la muerte de Tippit y de Kennedy a última hora de la tarde del día 22 de noviembre. Oswald negó siempre haber disparado contra el presidente. El caso de Oswald nunca fue juzgado, porque dos días más tarde, mientras era trasladado y custodiado por la policía, Jack Ruby un gánster de Dallas, le disparó y lo mató. Después de la detención de Lee Harvey Oswald y la recogida de pruebas físicas en la escena del crimen, a las 22.30 CST, del 22 de noviembre (04:30 UTC 23 de noviembre), se ordena al Jefe de la Policía de Dallas, Jesse Curry, por gente de Washington, según sus propias palabras, enviar todo el material al cuartel general del FBI, pero no a Oswald. Describió que había casquillos del mismo calibre, en una ventana a más de 1,500 metros de distancia.

          Lo anterior aquí descrito es lo que siempre se ha divulgado por parte de las autoridades gubernamentales de los Estados Unidos; y después de la desclasificación de los documentos, todo ha quedado igual; es decir, no se conocen nuevos episodios y tampoco el sospechoso ha cambiado y la pregunta que sigue flotando en el aire es: ¿Hay algo más por conocer, hay algo más intrincado que no se quiere que se sepa; se están encubriendo otras personas que son responsables del crimen y que podrían dañar mayor y profundamente la imagen de los Estados Unidos; o todo lo que se sabe es lo se debe saber? El asesinato de Oswald, premeditada y sospechosamente rápido, evitó contestar las anteriores interrogantes. Ese ha sido el enorme obstáculo que ha hecho que uno de los grandes misterios de la humanidad, haya quedado sin resolver

Steve Bannon Arremete Contra Elon Musk, el Asesor de Donald Trump

WASHINGTON D.C. USA-(Especial para The City Newspaper) Steve Bannon, quien fuera asesor de seguridad durante el primer gobierno de Donald Trump, prácticamente ha lanzado por los medios de prensa una advertencia al multimillonario Elon Musk, ahora también asesor de Trump, con amenaza incluida de que lo sacará lejos del Gabinete de Estado de esa potencia mundial. Más que palabras volátiles y desagradables, Bannon dijo a su enemigo –quien, a la postre, no le contestó, posiblemente por consejo del mismo Trump- que podría desatarse en los próximos meses una guerra entre ambos. “Debería volverse a Suráfrica”, el país natal de Musk, considerado el hombre más acaudalado del orbe y de estos tiempos.

            Estas palabras mordaces las expresó Steve Bannon al periódico italiano Il Corriere della Sera (El Correo de la Tarde), uno de los más importantes e influyentes de Europa, durante una entrevista al ex asesor de Donald Trump. “Quiero acabar con el magnate, quien es verdaderamente malvado”, dijo Bannon, sin guardarse ninguna de sus amenazas para sí. Fue una entrevista abierta y descarnada, en la que Bannon sorprendió a los periodistas que le entrevistaban y después a los miles de lectores italianos, quienes quedaron sorprendidos por el nivel y profundidad de odio que profesa al surafricano millonario.

            De acuerdo a las descripciones hechas después del interview, los reporteros del diario italiano manifestaron que Steve Bannon, fiel a su naturaleza que le ha hecho famoso en los Estados Unidos, “no es de los que se muerden la lengua” en el momento de emitir sus opiniones. Es por esa causa y otras más, que chocó de frente con su ex jefe Donald Trump y éste lo despidió de su primer gobierno. Recordemos que Bannon fue también presidente ejecutivo de Breitbart News, un sitio web que publica informaciones y comentarios políticos; y representante del conservadurismo extremo internacional. Su figura es ampliamente conocida en el mundo político anglosajón y se le reconoce en su calidad de influencer en la órbita gubernamental de los Estados Unidos, principalmente.

¿Se producirá realmente la guerra entre ambos?

            A juzgar por el tono de sus declaraciones al medio de prensa de Italia, Bannon está dispuesto a llevar su odio contra Elon Musk hasta las últimas consecuencias: “Me propongo echar de la Casa Blanca al multimillonario, porque es racista y es el mal personificado. Debería devolverse a Suráfrica (país nativo de Musk)”, una nación con un pasado de racismo criminal, conocido mundialmente con el nombre de apartheid o segregación racial de los negros y que finalizó en la última década del Siglo XX. La misma publicación online, Breitbart, que dirigió Bannon, reprodujo la entrevista que le hizo Il Corriere della Sera.

            No obstante su evidente y convincente furia, mediante la cual manifestó “Haré que echen de aquí a Elon Musk el día de la toma de posesión (y) no tendrá un pase azul a la Casa Blanca, no tendrá acceso completo a la Casa Blanca, será como cualquier otra persona (…)”, durante ese acontecimiento que fue televisado a todo el planeta, no sucedió nada en contra del surafricano, quien, por el contrario, se mostró ilusionado, sonriente y entusiasmado, especialmente cuando Donald Trump mencionó en su discurso que “pondré la bandera de los Estados Unidos en Marte”, ya que uno de los proyectos suyos es conquistar al “planeta rojo”, enviando misiones de la NASA, algo que realmente alucina a Musk, quien envía cohetes con cierta regularidad al espacio, lo mismo que Jeff Bezos, dueño de Amazon. Es decir, Bannon no se dejó ver siquiera cerca de El Capitolio, donde se llevó a cabo la investidura presidencial y su némesis, el surafricano, estuvo, la mayor parte del tiempo atento a la ceremonia, muy tranquilo y sonriente, aún más cuando su jefe Trump hizo el anuncio relacionado con Marte. Es por ello que las amenazas de Bannon podrían quedarse solamente en palabrería expresada al medio italiano.

            “Él es un tipo verdaderamente malvado –había añadido Steve Bannon a sus declaraciones-, un tipo muy malo. Me he propuesto, personalmente, acabar con este tipo. Antes, porque ponía dinero, estaba dispuesto a tolerarlo (pero) ya no estoy dispuesto a tolerarlo.” Amenazó.

            En todo caso, un detalle que deberá tomar en cuenta Bannon en su enfrentamiento con el acaudalado surafricano, es el agradecimiento que Trump siente con éste, debido a que fue el principal donante de millones de dólares a la campaña que ganó el republicano finalmente. Fueron más de US$260 millones los que donó Musk, por ninguna cantidad de parte de Bannon, y esa es una gran diferencia que tiene a su haber frente a Trump, quien es consciente de la inmensa ayuda financiera que le prestó. De tal manera, remover a Musk del sitio donde su amigo (y socio), le ha puesto dentro del gobierno, no será tarea fácil, sino imposible. Además, la presencia de Musk al lado de Trump en casi todos los sitios donde éste ha aparecido en los últimos días, describe la gran amistad y el ligamen político-económico que hay entre los dos, mientras que Bannon está fuera de la esfera de influencia desde hace más de seis años.

             Y en el plano administrativo, se le ha encargado al surafricano la reforma drástica y profunda del aparato del Estado y, como si fuese poco, interviene en toda clase de asuntos, lo cual le confiere una posición de “intocable” por quien quiera hacerle daño, alejarlo o botarlo del actual gobierno. Es decir, Elon Musk es una figura con poder dentro del poder que está ahora en manos de su amigo (no conocido apenas o compañero en la brega política), Donald Trump. Por lo tanto, esas amenazas de Bannon suponen ser solamente palabras que el viento ha comenzado a llevarse lejos de la realidad o su concreción. Y en el plano de la seguridad, si aquel quisiera atacarlo físicamente o enviar matones a hacerlo, indudablemente Musk se mueve rodeado por “una nube” de agentes de seguridad del FBI o de las fuerzas especiales que tienen encomendada la vigilancia del alto personal que labora en la Casa Blanca.

            Aparte de sus labores en el gobierno estadounidense, Elon Musk ha irrumpido también en el italiano, en calidad de apoyo a la ministra Giorgia Meloni, de quien se confiesa ser su amigo leal; y, además, tiene un pie (sino los dos), dentro de la extrema derecha alemana, que podría arribar al poder desde que la derecha nacionalsocialista (nazi), de Adolf Hitler, desapareció al final de la Segunda Guerra Mundial. Y si se produce tal hecho en las próximas elecciones en Alemania, cuando quede en “la vera del camino” el actual Canciller Olaf Scholz, principalmente por sus desatinos al gobernar y por sus últimos discursos en detrimento del ciudadano alemán, Elon Musk tendrá también influencia y poder en Europa, específicamente en la nación más poderosa del Viejo Continente y esa es Alemania, sin duda. De tal forma, no la tiene ni la tendrá fácil un limitadísimo política y económicamente, Steve Bannon, en este enfrentamiento tan desigual con Musk.

El perfil psíquico y político de Bannon

            Su aspecto es descuidado, es el de un hombre que no dedica ni cinco minutos a verse bien, a lucir acorde con los trabajos que ha tenido en la administración pública de los Estados Unidos: luce siempre desaliñado, pasado de peso, sin traje, sin corbata y con ropa barata y hasta sucia. No es presentable en modo alguno. Su cabellera siempre luce abundante y desaliñada y, al parecer, “no conoce un peine ni las funciones de éste.” Hay quienes dicen que huele mal incluso, al negarse la ducha diaria.

            Nació en Norfolk, Virginia, el 27 de noviembre de 1953 y su nombre completo es Stephen Kevin “Steve” Bannon; y se ha destacado toda su vida como un ejecutivo de medios, estratega político, exbanquero de inversiones y expresidente ejecutivo de Breitbart News.

Cuando estuvo al lado de Donald Trump en la Casa Blanca, en su primer gobierno, se desempeñó como estratega en jefe durante los primeros siete meses de mandato, hasta el 18 de agosto del 2017, cuando fue despedido por el propio Trump. Esta salida suya del Gabinete fue abrupta y representó uno de los tantos escándalos que se dieron en aquellos cuatro años que duró dicha administración. Bannon fue también vicepresidente de la empresa Cambridge Analytica, involucrada en el escándalo con Facebook, por haber extraído información sin consentimiento, de decenas de los usuarios de esa red social.

            En aquella época cuando fue alejado de la Casa Blanca, Bannon se dedicó a asesorar y ayudar a varios movimientos políticos, tanto en América como en Europa, todos ellos de derechas o derechas radicales, tales como el Frente Nacional, de Francia, de Jean Marie Le Pen y su hija Marine; Fidesz, de Hungría; Alternativa para Alemania; los Demócratas, en Suecia; el Partido por la Libertad, en Países Bajos; el Partido Popular, en Suiza; la Liga, en Italia; el Partido de la Libertad, en Austria; Vox, en España; y el Movimiento Identitario Paneuropeo. Se confiesa admirador del líder asesinado japonés, Shinzo Abe; del hindú Narendra Modi, del ruso Vladímir Putin y del chino Xi Jinping, quienes, junto a Donald Trump, su ex jefe, son parte de un cambio global hacia el nacionalismo. En Bruselas, Belgica, Bannon fundó la agrupación The Movement, cuya intención es la de promover una gran alianza de la extrema derecha europea, basada en el euroescepticismo, el identitarismo, el liberalismo económico y, en general, en el populismo de derechas.

            Retornando a su confrontación con Elon Musk, considera a este multimillonario surafricano un advenedizo que está solamente interesado en sus propios negocios; y el choque más reciente con aquel, se dio en torno a la inmigración y los visados H-1B para inmigrantes cualificados que trabajan en “ocupaciones especializadas”, que Musk apoya de manera irrestricta, lo mismo que lo hacen otros magnates inmiscuidos en los adelantos y negocios tecnológicos. “Este asunto de los visados H-1B, se trata de que todo el sistema de inmigración está manipulado por los señores de la tecnología, lo utilizan en su beneficio. La gente está furiosa. (Por ejemplo), el 76 por ciento de los ingenieros que trabajan en Silicon Valley, no son estadounidenses.” Denunció Steve Bannon en días recién idos y agregó: “Peter Thiel, David Sachs, Elon Musk, son todos sudafricanos blancos… Deberían devolverse a Sudáfrica. ¿Por qué tenemos sudafricanos, la gente más racista del mundo, sudafricanos blancos, haciendo comentarios sobre lo que pasa en los Estados Unidos?  La gente que rodea a Trump está cansada de él (de Musk). Hemos visto el auge de Elon, su naturaleza intrusiva, su falta de comprensión de los verdaderos problemas y, francamente, su apoyo sólo a sí mismo, cuyo único objetivo es convertirse en trillonario. Ese es su objetivo. Hará cualquier cosa relacionada para asegurarse de que cualquiera de sus empresas esté protegida o tenga un mejor trato o él gane más dinero. Su acumulación de riqueza, y luego –a través de la riqueza-, el poder. Eso es en lo que está centrado. El pueblo trabajador de este país, no lo va a tolerar. Mi historia es que lo eché de la Casa Blanca todos los días, durante 30 días seguidos, en 2017, porque estaba buscando subsidios pagados por la clase trabajadora estadounidense, la gente que gana US$35,000 al año se suponía que debía pagar, básicamente, impuestos para apoyar la resurrección de Tesla (empresa de Elon Musk). Por lo tanto, no necesito hablar con Elon Musk. Sé lo que Elon Musk está haciendo.” Dijo al periódico italiano Il Corriere della Sera, en lo que fue una de las entrevistas más polémicas de las últimas semanas.

            En retrospectiva, Steve Bannon fue detenido el 20 de agosto del 2020, junto a otras tres personas, por fraude en la captación de donaciones en internet, en relación con una iniciativa ciudadana para la construcción del muro intrafronterizo entre Estados Unidos y México, con fondos privados. Según la fiscalía de Nueva York, en diciembre del 2018, Bannon, junto con sus socios Brian Kolfage, Andrew Badolato y Timothy Shea, armaron un plan para defraudar a cientos de miles de donantes con la campaña de financiación online del muro que iba a correr paralelo a la frontera sur y que fue bautizada “We build the Wall” (“Construiremos el muro”). Obtuvieron una recaudación de US$25 millones y a pesar de que aseguraron en sus comunicados en internet, de que no cobrarían un salario ni compensación y que los fondos recaudados se utilizarían completamente para levantar la valla fronteriza, según la fiscalía, Bannon se apropió ilegalmente con US$1 millón, al emplear una empresa “pantalla” para tal finalidad. Después de brindar declaraciones ante un tribunal de Manhattan, en Nueva York, Bannon logró su libertad bajo fianza, al pagar US$5 millones. En aquella oportunidad, se declaró inocente de los cargos de fraude y blanqueo de capitales. Las condiciones para su puesta en libertad, según trascendió después, prohibía que efectuara viajes en aviones privados, yates o botes, sin previa autorización de la Corte, ya que al usar esos medios de transporte, podía fugarse de los Estados Unidos. Pero el 20 de enero del 2021 fue indultado por su amigo el presidente de USA saliente, Donald Trump, junto a 73 personas más.

            Ese ha sido y es Steve Bannon, el hombre que ha retado a Elon Musk, aunque la inmensa mayoría de quienes le conocen cree que sólo se trata de un falso intento de parte de este bravucón, quien ahora tiene un poder nulo en USA. Musk, por su lado, ni le ha prestado atención a sus insultos, lo que podría ser todavía más doloroso para el obeso y desaliñado político de derechas.


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