La Guerra Contra Irán le Está Costando a los Estados Unidos "la Bicoca" de US$38,000 Millones y Sin Visos de Acabar
Mientras el pueblo estadounidense lleva sobre sus espaldas esa exorbitante cantidad, el causante de este conflicto, como suele suceder con los psicópatas, calla y nos e da por aludido, mucho menos siente ningún cargo de consciencia que lo haga sentirse culpable. Nos referimos al judío criminal Benjamín Netanyahu, quien fue el que convenció con suma facilidad a Donald Trump para que atacara a los iraníes. Tampoco este hebreo genocida saca del fisco de Israel ninguna cantidad de dinero para pagar los costes de tal guerra
La verdad, cuando salga a la luz, le pasará "la gran factura", los enormes gastos de esa guerra contra Irán, a Donald Trump, en forma de derrota en las próximas elecciones por el senado y otros cargos gubernamentales. Los ciudadanos de los Estados Unidos finalmente han abierto los ojos y se han dado cuenta del error que cometieron, al haber llevado a la Casa Blanca por segunda ocasión a una bestia de las características de Trump. La Oficina de Presupuesto del Congreso fue la que divulgó la apabullante cifra, que no proviene solamente del lanzamiento de ataques contra los iraníes, sino también por el gasto que hacen los soldados gringos al defenderse de las respuestas de los persas. Respuestas que, en modo alguno, son insignificantes, porque son mortales y extraordinariamente destructivas. Y aunque la guerra se detuviera definitivamente hoy, mañana mismo el gasto de los Estados Unidos seguirá, debido a que tendrá que reconstruir casi todas sus Bases militares que los iraníes les han destruido en los países aliados del Pentágono. En todo caso, la enorme cantidad resuena en los oídos de quienes la han leído en los periódicos y que son nada menos que US$38,000 millones, una cifra contabilizada por el Departamento del Tesoro , hasta el 1 de agosto pasado. A ella hay que añadirle entre US$2,000 y US$3,000 millones más por lo que se ha gastado durante el actual septiembre. Es decir, cada día que pasa, la cantidad aumenta en miles de millones de dólares y seguirá creciendo mientras dure el conflicto que está muy lejos de terminar. En principio, por la imbecilidad de Donald Trump que no sabe cómo detenerlo; y, por otro, por la insistencia criminal de Netanyahu, quien no desea que esa guerra no finalice, porque así la opinión pública y los jueces israelíes estarán concentrados en lo que suceda con Irán y no lo juzgarán a él por corrupción. Mientras tanto, inherente a este asunto, mueren ciudadanos iraníes por causa de los bombardeos y soldados estadounidenses, por razón de los contraataques persas.
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Guerra con Irán cuesta a EE.UU. unos USD 38.000 millones
La guerra de Estados Unidos contra Irán ha costado al Departamento de Defensa unos 38.000 millones de dólares hasta el 1 de agosto y podría añadir entre 2.000 y 3.000 millones de dólares al mes a esa factura, mientras continúe el conflicto, según un análisis publicado este martes por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés).
El cálculo, elaborado por el organismo no partidista, incluye principalmente el costo de reponer municiones utilizadas durante las operaciones, sustituir equipos perdidos o dañados, así como gastos adicionales de combustible, horas de vuelo y otras operaciones militares.
La estimación no incluye algunos costos que ya figuran en el presupuesto habitual del Pentágono.
La Oficina de Presupuesto calcula que el costo mensual sería de unos 2.000 millones de dólares si las operaciones mantienen una intensidad similar a la registrada durante mayo y junio, cuando hubo un periodo de menor actividad, y podría acercarse a 3.000 millones si el conflicto mantiene un ritmo como el de julio.
El conflicto también redujo las reservas estadounidenses de determinadas municiones, especialmente de interceptores utilizados para defenderse de misiles.
Reponer armamento utilizado
El mayor agujero en esa factura está en la munición, el análisis calcula que Estados Unidos necesitará 21.700 millones de dólares para reponer armamento utilizado en la guerra, de los que 13.100 millones corresponden a interceptores de defensa antimisiles y otros 7.300 millones a misiles de crucero.
La cifra muestra que una parte importante del coste no procede solo de lanzar ataques, sino también de responder al fuego iraní y mantener las defensas estadounidenses.
El ritmo de consumo ha dejado además algunas reservas bajo presión y la Oficina de Presupuesto calcula que desde junio de 2025 Estados Unidos ha utilizado entre la mitad y dos tercios de las existencias de determinados interceptores, mientras que recuperar algunos de esos arsenales podría llevar al menos cinco años, incluso si los fabricantes aumentan su producción.
A pesar del costo de la operación militar, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido el despliegue estadounidense en Oriente Medio como necesario para impedir que Irán desarrolle armas nucleares, mientras las perspectivas de un acuerdo con Teherán siguen abiertas, aunque sin avances claros que permitan anticipar un desenlace.
Irán afirma que las bajas reportadas por el Pentágono en la guerra "es solo la punta del iceberg"
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, alardeó este martes sobre todos los blancos militares que las fuerzas armadas iraníes han logrado destruir durante la guerra que iniciaron EE.UU. e Israel contra la República Islámica desde febrero pasado.
"Ficción: Irán está indefenso. Hecho: Cientos de sitios militares de EE.UU. volados en pedazos; docenas de aviones calcinados. (Fuente: El Pentágono)", escribió el canciller iraní en la red social X, donde publicó parte de un informe realizado por el Servicio de Investigación del Congreso sobre las "pérdidas de combate de aeronaves de EE.UU. en la Operación Furia Épica" entre el 1 de abril de 2026 y el 30 de junio del mismo año.
Al respecto, el diplomático iraní agregó que los daños reportados por las autoridades de EE.UU. "es solo la punta del iceberg", de todo lo que Irán ha logrado golpear a las fuerzas del Pentágono en Oriente Medio. "Lo revelaremos todo a su debido tiempo. Para aquellos que han vendido mentiras sobre Irán, no será bonito", agregó Abbas.
Documento de EE.UU.
De acuerdo con el documento del Servicio de Investigación del Congreso de EE.UU., tanto "el volumen" como "el costo financiero de las municiones estadounidenses gastadas durante la Operación Furia Épica, ilustran directamente la magnitud y complejidad del conjunto de objetivos planteados por Irán".
"Irán tiene las fuerzas armadas más grandes de la región y pasó décadas de intenso enfoque desarrollando y expandiendo su propia industria de defensa nacional. Irán también se ha enfocado fuertemente en medidas de defensa pasiva para proteger sus capacidades militares, incluyendo extensas instalaciones subterráneas, dispersión de inventarios de municiones, ocultamiento y engaño para enmascarar equipos, y plataformas de lanzamiento móviles", añade el informe institucional.
En el mismo informe se indica que según datos del Comando Central de EE.UU., "los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios y estructuras en bases de EE.UU. en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania durante el conflicto. Además, decenas de aeronaves de EE.UU. fueron destruidas o dañadas durante la Operación Furia Épica".
Entre las aeronaves de EE. UU. dañadas o destruidas durante la guerra a Irán que aparecen en el mencionado informe están:
· Cuatro F-15E destruidas (tres por fuego amigo y uno por fuego enemigo).
· Un F-35A dañado por fuego enemigo.
· Un A-10 destruido tras ser eyectada debido a daños al regresar de una misión.
· Siete CSARKC-135 de reabastecimiento afectadas: una dañada y una destruida en colisión sobre Irak, y otras cinco afectadas o destruidas en tierra en Arabia Saudita por municiones iraníes.
· Un E-3 sistema aerotransportado de alerta temprana y control dañado en tierra en Arabia Saudita por ataques iraníes.
· Un HH-60W helicóptero dañado en operaciones.
· Una Q-4C no tripulada de gran altitud y larga resistencia reportada como estrellada.
· Cuatro AH-6 helicópteros destruidos tras ser calificados irrecuperables tras operaciones.
· Un AH-64 helicóptero derribado sobre el Estrecho de Ormuz.
· Un MH-60 helicóptero estrellado sobre el Mar Arábigo.
· 30 MQ-9 ISR destruidas en diversas circunstancias.
Se ciernen nubarrones sobre el jefe del Pentágono
El nuevo intento de juicio político contra Pete Hegseth se suma a las purgas en la cúpula militar, las tensiones con altos mandos y el creciente desgaste de los arsenales de EE.UU. en Oriente Medio.
La Cámara de Representantes de EE.UU. deberá pronunciarse sobre una nueva ofensiva política contra el secretario de Guerra, Pete Hegseth. El congresista republicano Thomas Massie presentó ocho artículos de juicio político contra el jefe del Pentágono, al que acusa, entre otras cosas, de desafiar al Congreso y mantener de manera ilegal las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
Massie, uno de los republicanos más críticos con las decisiones de política exterior del presidente Donald Trump, sostiene que Hegseth ha ignorado los límites impuestos por la Ley de Poderes de Guerra y las resoluciones aprobadas por el Congreso para poner fin a las hostilidades.
La nueva ofensiva llega, además, en un momento especialmente delicado para Hegseth. Durante su gestión, el jefe del Pentágono ha llevado a cabo una purga a gran escala en la cúpula militar estadounidense y la guerra en Oriente Medio ha contribuido a vaciar peligrosamente los arsenales de EE.UU., al tiempo que sus decisiones han provocado un creciente choque con algunos de los principales mandos de las Fuerzas Armadas.
Hegseth puede sobrevivir al juicio político, pero no evitar la votación
La destitución de Hegseth parece poco probable en la actual composición de la Cámara de Representantes. Sin embargo, la iniciativa de Massie tiene una particularidad que puede convertirla en un serio problema político para el secretario de Guerra.
Según Axios, la resolución tiene carácter privilegiado, lo que permite al congresista forzar su consideración en el pleno y obligar a los legisladores a posicionarse públicamente sobre la actuación de Hegseth y, en particular, sobre la guerra con Irán.
Los ocho artículos van además mucho más allá del conflicto iraní. Massie cuestiona también acciones estadounidenses en Yemen y Venezuela y acusa a Hegseth de haber dirigido sin autorización del Congreso la operación para secuestrar al presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La iniciativa llega después de que la Cámara haya votado repetidamente medidas destinadas a limitar la campaña militar de la Administración Trump contra Irán. En junio y julio ya se aprobaron resoluciones sobre poderes de guerra que exigían poner fin a las hostilidades contra el país persa.
"Hay una guerra activa y en curso que debería terminar inmediatamente, y creo que esta es una forma eficaz de hacerlo. Es literalmente el único remedio legislativo que se me ocurre que podría funcionar", explicó Massie.
"Hemos llegado al punto en el que Hegseth simplemente está ignorando la ley", añadió el congresista.
Caza de brujas en el Pentágono
El nuevo intento de juicio político llega en medio de una creciente atmósfera de desconfianza dentro del Departamento de Guerra, marcada por los desacuerdos entre Hegseth y varios altos cargos militares.
A finales de agosto, el secretario del Ejército, Dan Driscoll, presentó su dimisión después de meses de fricciones con Hegseth sobre la dirección del Ejército y los cambios en su estructura de mando.
Hegseth ha cesado o forzado la salida de altos mandos en prácticamente todas las ramas de las Fuerzas Armadas. Más de dos decenas de altos oficiales han dejado sus puestos durante su gestión. De los jefes militares que heredó, solo continúan al frente de sus respectivas ramas los responsables del Cuerpo de Marines y de la Fuerza Espacial.
El secretario también habría intervenido personalmente en las listas de ascensos, retirando de ellas al menos a 45 oficiales, una práctica extraordinaria dentro de un sistema tradicionalmente separado de la dirección política del Pentágono.
En este contexto, The New York Times informó el lunes de una seria fractura en los niveles más altos de la estructura militar estadounidense.
Fuentes citadas anteriormente por The Guardian describieron a Hegseth como "cada vez más aislado" dentro de la enorme burocracia del Departamento de Guerra y rodeado por un pequeño círculo de amigos y familiares.
Los arsenales empiezan a pasar factura
A los problemas internos se suma otro frente de presión: el creciente desgaste de las reservas estadounidenses provocado por la guerra con Irán. En agosto, The Washington Post reveló que Trump exigió recientemente a Hegseth explicaciones sobre por qué fue engañado en relación con la grave escasez de municiones, que ahora amenaza con limitar las opciones militares contra la República Islámica.
Además, el 30 de agosto, el mismo medio informó de que Hegseth ordenó que una parte de las tropas desplegadas en Oriente Medio permanezca en la región hasta septiembre de este año, mientras que otra deberá prolongar su presencia hasta 2027.
Esto ocurrió a pesar de que cuatro altos líderes militares —los jefes de los Comandos Europeo, del Pacífico y Sur, junto al almirante en jefe de la Flota de EE.UU.— dejaron constancia escrita de un "no concuerdo" formal sobre la extensión del despliegue. Los comandantes advirtieron que prorrogar el conflicto a gran escala contra Irán es "insostenible" y argumentaron que el desgaste de buques, aeronaves y equipos ya está debilitando la defensa en su propio territorio y limitando sus misiones globales.
En este contexto, aunque el nuevo intento de juicio político difícilmente garantice la salida de Hegseth, añade más presión sobre un secretario de Guerra que ya afronta simultáneamente una rebelión política en el Congreso, fuertes tensiones dentro del Pentágono y crecientes dudas sobre cuánto tiempo puede sostener EE.UU. su esfuerzo militar actual en Oriente Medio.
La sombría conclusión del exjefe de la CIA sobre las bases de EE.UU. en Oriente Medio
David Petraeus recordó que Washington ha trasladado "gran parte de los activos" que antes se encontraban en los estados del este del golfo Pérsico.
El exdirector de la CIA David Petraeus afirmó que las bases estadounidenses en los países del golfo Pésico "ya no son viables".
El exfuncionario explicó esta semana al pódcast 'The Global Gambit' que la República Islámica de Irán consiguió conservar durante el prolongado conflicto con EE.UU. "una fuerza militar significativa en cuanto a drones, cohetes, misiles", así como estableció el control de "lo que podría denominarse un arma de perturbación masiva: el estrecho de Ormuz".
"[Teherán] utiliza esto como una enorme baza estratégica, tanto por su capacidad para amenazar nuestras bases, aunque hemos trasladado gran parte de los activos que antes se encontraban en los estados del este del Golfo. Esas bases ya no son viables", detalló.
Asimismo, recordó los impactos de los ataques de represalia de las fuerzas persas en los países de Oriente Medio, que albergan la infraestructura militar estadounidense. Así, señaló que los iraníes "inutilizaron entre el 15 % y el 17 % de la capacidad [de exportación] de gas natural liquado (GNL)" de Catar por un periodo de tres a cinco años, así como causaron daños a otras instalaciones energéticas críticas. "Y, por supuesto, está el control del estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro energético mundial", añadió. En ese contexto, indicó que el conflicto "se ha convertido, evidentemente, en un pulso de voluntades entre Teherán y Washington".
























(Fotos cortesía de The Washington Post)

(Pie de foto/Partes de aviones caza israelíes y estadounidenses, derribados por Irán)
(Pie de fotografía/ Fuselaje de un caza estadounidense, derribado por las fuerzas iraníes)
(Pie de fotografía/ Otra carcaza de un caza-bombardero estadounidense derribado por Irán)

