TEMA
Paraguay el Enigmático País Suramericano, en Medio de una Impresionante Crisis
Ahora que el concepto está tan de moda, tan llevado y traído, podría aplicarse con mucho de imprecisión a este país suramericano, mediterráneo por demás, pues no tiene salida al mar por ninguno de sus flancos: es una nación de "perfil bajo", para usar ese término del argot popular, pero que en estos instantes ha sobresaltado a los analistas geopolíticos y a la prensa, justamente porque se Paraguay y su gobierno se han convertido en escandalosa noticia

Es tal la situación, que su último presidente (foto arriba) se mantiene en su residencia en condición de preso y, en estos momentos, se habla de un próximo juicio para esclarecer los movimientos turbios, corruptos, que llevó a cabo durante su gestión gubernamental.
Se llama Santiago Peña, de profesión economista, un hombre de finanzas durante gran parte de su vida. Se dice que fue impulsado para alcanzar la presidencia de esta república, "la más oscura" de toda la región, de la que casi nadie hablaba hasta que estalló este escándalo (todavía más enigmática que Bolivia o Guyana), por el influyente y poderoso Horacio Cartes (también ex presidente paraguayo); y fue este mismo quien lo acaba de dejar caer hasta lo más hondo de su carrera política.
De hecho, Cartes, hace pocos días hizo pública su irremediable, inevitable e irreparable ruptura con el hoy ex presidente paraguayo. Y es que el principal artífice de la llegada de Peña a la presidencia del país, respaldó abierta y decididamente el juicio político en su contra, debido a la crisis que surgió por la intervención del Ueno Bank, tema que trataremos más adelante con detalle. "No estaré al lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados", expresó el todopoderoso ex amigo Cartes, acerca del mandatario caído en desgracia.
Paraguay comprende un territorio sin salida al mar, como hemos afirmado anteriormente, con fronteras con Argentina, Uruguay, Brasil y Bolivia; es una de las naciones más pequeñas de este subcontinente del cono sur, junto a Ecuador, Guyana y Uruguay. Apenas es más grande que esos tres países, su superficie es de 406,750 Kms2. Su Capital es Asunción y se dice de este sitio que, durante la dictadura de Alfredo Stroessner, apenas el tiempo se dignaba a pasar por sus calles, cafés, casas y edificios, tal el ambiente soporífero que allí se vivía.
Su población actual es de 7,013,078, según información brindada por el Banco Mundial; y los idiomas oficiales son el castellano, introducido aquí por los colonos españoles; y el guaraní, una lengua indígena, que representa la verdadera identidad del paraguayo. Tiene un régimen presidencialista, con elecciones libres y se le puede situar como una de las jóvenes democracias de América Latina, después de la férrea dictadura ejercida por Alfredo Stroessner, el militar que fue destituido por una "silenciosa" asonada del mismo ejército que le respaldaba y quien murió en un exilio "dorado" y tranquilo, sin ningún sobresalto de ninguna índole.

Intervención bancaria
El reciente escándalo surgido en esta nación "de bajísimo perfil", salió a la superficie cuando el Banco Central de Paraguay ordenó la intervención del Ueno Bank, por graves problemas de solvencia monetaria y que, a la postre, fue un movimiento que terminó con el gobierno del presidente Santiago Peña, lo tiró del poder, resultó apresado por la uniformada que tocó a su puerta en su residencia particular y ahora está a la espera de un juicio político. En otras palabras, lo que comenzó como una crisis financiera se salió del contexto y desembocó en una verdadera tormenta política, harto conocida a nivel mundial.
En todo caso, quedó claro o "destapado" el vínculo fortísimo que existía entre el ex mandatario Santiago Peña y del ex titular del Banco Central, Carlos Carvallo, con la entidad privada que fue clausurada recientemente por insolvencia económica, el Banco Ueno. Esa Institución administraba unos US$850 millones en fondos públicos, entre ellos los recursos destinados al pago de jubilaciones, pensiones y otras prestaciones sociales.

El problema de este Banco ha sido de enorme magnitud y preocupantes consecuencias, porque el mal manejo de sus activos, provocó la afectación a millones de ahorristas y comprometió a los fondos públicos en medio de sospechas de irregularidades financieras. Uno de los mayores escándalos financieros y políticos de Paraguay, donde se combinan irregularidades bancarias, cientos de millones de dólares en fondos del Estado, sospechas de conflictos de intereses y vínculos empresariales con el expresidente Santiago Peña, quien renunció el jueves pasado, 5 de noviembre de este 2026, a la presidencia del país.
La crisis estalló el 3 de noviembre anterior, cuando el Banco Central inició el procedimiento de resolución del Ueno Bank, por graves problemas de solvencia; seguidamente, la Fiscalía de la República abrió una investigación penal por las presuntas irregularidades financieras e imputó, hasta ahora, a 27 personas relacionadas o inmiscuidas en este asunto.
Cuando se conoció la renuncia del presidente de la República, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación para someterlo a juicio político, pese a su dimisión; y la decisión sobre la continuidad de ese procedimiento, ha quedado en manos del Senado.
Ueno Bank es un Banco digital paraguayo, que pertenece al Grupo Vásquez, un conglomerado empresarial de este país. Creció extraordinariamente rápido y llegó a tener alrededor de tres millones de clientes, una cifra enorme si la ponemos en relación con la población paraguaya en su totalidad. Pero, mientras crecía, comenzaron a aparecer indicios de que había concedido préstamos excesivos a empresas relacionadas con los propietarios del mismo Banco. Es decir, los dueños de Ueno Bank, sacaban dinero de los ahorrantes para utilizarlo en sus propios intereses empresariales privados. Un evidentísimo caso de tráfico de intereses.
Sin embargo, el 3 de noviembre pasado, el Banco Central del Paraguay (BCP) tomó la firme determinación de intervenirlo, porque su índice de solvencia había caído por debajo del mínimo legal; en otros términos, la Institución no contaba con el respaldo patrimonial suficiente, para afrontar los riesgos que había asumido. Fue así como, de inmediato, se suspendieron sus operaciones y millones de clientes quedaron sin acceso a sus cuentas.
¿Pero por qué este ente bancario cayó en la desgracia? Los investigadores indican que han sido tres la causas: a. Préstamos a empresas vinculadas: Ueno habría concedido créditos a compañías del mismo grupo económico que lo fundó como Banco, y, presuntamente, superando los límites legales. b. Posibles maniobras financieras: determinadas operaciones pudieron servir para ocultar problemas patrimoniales y presentar una situación financiera mejor que la real (ficticia en todo caso, para engañar a la opinión financiera y pública). c. Supervisión cuestionada: existen dudas sobre por qué el Banco Central paraguayo no actuó mucho antes, pese a las advertencias.
En lo que respecta al dinero de los clientes que este Banco administraba, recibió, a lo largo de su existencia, enormes depósitos de parte de Instituciones del Estado, específicamente del Instituto de Previsión Social (IPS), que administra fondos jubilatorios y prestaciones sociales. De tal forma, Ueno Bank llegó a administrar entre US$800 y US$850 millones en fondos públicos. El problema se ha agravado, no solamente por el enorme volumen de dinero que manejó, sino por su intervención por el Banco Central y por los cuestionamientos que han ido surgiendo a medida que han pasado los días y se han ido conociendo detalles de esta problemática. Por ejemplo, se preguntan por qué el IPS habría superado los límites legales de inversión en Ueno Bank; mientras otras Instituciones Estatales continuaban depositando recursos económicos en la misma entidad bancaria. Esas decisiones, al seguir inyectando capital al Banco, cuando los riesgos quedaron a la vista de todos, es lo que genera mayores dudas y grandes interrogantes.
El expresidente Santiago Peña
La gran pregunta que nace aquí en este apartado preciso es: ¿Por qué se vio inmiscuido el presidente que renunció, cuando, más bien, él estaba llamado a intervenir al Banco y buscar soluciones para los ahorrantes y demás clientes? Muy simple: el ex mandatario Peña tenía una relación empresarial con el Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank, hasta marzo del 2025, cuando ya ocupaba la presidencia del país; sin embargo, el expresidente ha negado haber tenido participación directa con el Banco, pero no negó su ligamen con el Grupo Vázquez. En segundo término, y que fue directamente en contra del entonces presidente de la República, fue el nombramiento que éste hizo del presidente del Banco Central, en el 2023, cuando designó a su amigo Carlos Carvallo, quien había dirigido anteriormente a Ueno Bank. Por supuesto que esa determinación generó cuestionamientos sobre el tema de posibles conflictos de intereses y la erosión de la independencia de la supervisión bancaria. Por esa duda generada, el mismo ex presidente Peña le pidió la renuncia a Carvallo, con la finalidad de aplacar las críticas.
La otra pregunta que surge de inmediato es: ¿Cuál es la situación que se ha desprendido de la intervención del Banco? Actualmente hay 27 personas imputadas, entre ellas cocho directivos de Ueno Bank; y otras 19 personas vinculadas a empresas del mismo grupo económico. Se les investiga por presuntos delitos de lesión de confianza, tentativa de estafa, conducta indebida en situaciones de crisis y violación de la obligación de llevar libros de comercio.
Así mismo, la Fiscalía solicitó prisión preventiva para Federico Miguel Vázquez Villasanti (del Grupo Vázquez); y medidas cautelares para los demás imputados. También, un juez ordenó prisión preventiva para varios ex directivos, incluido Vázquez, y arresto domiciliario para dos de las personas imputadas.
En el aspecto de las finanzas propiamente dicho, los depósitos de dinero cuentan con una garantía legal de hasta 228,3 millones de guaraníes (moneda nacional) por depositante, que son aproximadamente US$37,600. Se promulgó una ley que permite adelantar la devolución de hasta 121,76 millones de guaraníes por ahorrista (unos US$20,000); aunque persiste la incertidumbre sobre cuándo podrán recuperar su dinero los ahorristas y qué sucederá con los depósitos que superan el límite garantizado.
En todo caso, la persona central de todo este desaguisado, de esta enorme crisis financiera, el ex mandatario Santiago Peña, es quien nos invita a conocer un poco más de él en esta nación suramericana que apenas sabíamos que existía, debido a su hermetismo, a su "bajo perfil", según se estiliza catalogar ahora, en estos tiempos, a lo poco o nada conocido. Antes de convertirse en presidente del Paraguay, Peña era un individuo sumido en el mundo de las finanzas; y hasta el 2015, su vida profesional gravitaba solamente entre Universidades, Bancos y organismos financieros internacionales.
Fue formado en la Universidad Católica de Asunción (foto abajo), donde fue también profesor de Teoría Financiera y Teoría Económica; luego, amplió sus estudios con una maestría en Administración Pública en la Universidad de Columbia, en Nueva York. En el 2009, se incorporó al Fondo Monetario Internacional (FMI), en Washington, desde donde dirigió la relación de ese organismo con países de África.

Posteriormente, y durante una década, Peña hizo carrera en el Banco Central de Paraguay, donde pasó del área de Investigación Económica al Directorio de esa misma Institución. Gracias al paso por el máximo ente bancario del país, se convirtió en ministro de Hacienda durante el gobierno de su ex amigo Horacio Cartes; y de ahí, hasta la presidencia de la República, apoyado políticamente por el mismo Cartes. Fue en el 2017, cuando el entonces mandatario Cartes comenzó a preparar el camino para que su "pupilo" o protegido, Santiago Peña, se convirtiera en heredero político suyo dentro del Partido Colorado, el más fuerte del Paraguay y con una larga data en el derrotero de esta nación. Incluso, ese movimiento, que era el mismo del ex dictador Stroessner, ha dominado la política paraguaya desde 1947 y sólo ha perdido dos elecciones presidenciales, cuando fue derrotado por Fernando Lugo (quien gobernó del 2008 al 2012); y por Federico Franco (del 2012 al 2013).
Ciertamente Paraguay no permite la reelección presidencial, por lo que Peña se convirtió automáticamente en el heredero político de Cartes; pero, al mismo tiempo, intentó construir un perfil propio al presentarse como una figura innovadora, capaz de ser autónomo con respecto a su mentor político.
Pero cuando finalizó el gobierno de Cartes, en el 2018, Peña ingresó al directorio del Banco Basa, entidad vinculada al Grupo Cartes, tal era la afinidad, y la sólida amistad que había entre ambos políticos, el ex mandatario del Paraguay y su ex ministro de Hacienda. Y años posteriores, apareció Peña entre los accionistas de Ueno Holding, la sociedad que es propietaria de Ueno Bank, el Banco que ha sido intervenido recientemente.
Cuando la opinión pública se enteró de que Peña era accionista del holding mencionado, éste aseguró en el 2025 que ya no formaba parte de esos accionistas y negó cualquier vínculo con la entidad financiera; y así lo hizo escuchar: "Yo fui inversor, yo soy economista, me especialicé en finanzas, hice una inversión hace seis años en la casa de Credi Centro, que se convirtió eventualmente en Ueno Holding. Nunca fue Banco Ueno. Yo no tengo ninguna vinculación con le Banco Ueno." Se defendió.
Con la policía en la puerta...
Una vez producido el estallido bancario, se comenzaron a elucubrar todo tipo de teorías conspirativas y a crear señalamientos, unos infundados o otros apegados a la realidad y la verdad; por ejemplo, la oposición acusa al ex presidente Santiago Peña de estar sumido en conflicto de intereses, de permitir el uso indebido de fondos de pensiones y de encubrir irregularidades.
Incluso, su mentor y amigo, el ex presidente de la República, Horacio Cartes, ha tomado distancia de Peña, cuando observó la tonalidad que estaba tomando esta crisis con el Banco intervenido y las acusaciones que se han cernido sobre Peña. Fue cuando Cartes manifestó: "Debemos pensar en la gente y en los valores que defendemos desde el Partido Colorado." Había dado a conocer su ruptura en todo sentido con su ex amigo ahora en prisión...

Una vez presentada la dimisión a la presidencia del país, Santiago Peña vivió uno de sus momentos más aciagos e inesperados, pues creyó que se le daría siempre el trato de dignatario del Estado, aunque ya hubiera renunciado a su alto cargo: los uniformados de la policía tocaron a su puerta, en su residencia particular, pasaron adelante y le leyeron sus cargos. Hoy permanece bajo arresto domiciliario, después de que la orden fue emitida por la Fiscalía General.
De tal manera, la Policía Nacional informó que "el ex presidente Santiago Peña, destituido horas antes por el Senado en un juicio político, ya se encuentra oficialmente detenido en su domicilio (...) en medio de la crisis política desatada por el cierre de Ueno Bank." Asumió la presidencia de la república su vicepresidente, Pedro Alliana, de quien informaremos más adelante en este mismo reportaje.
Fue así como Peña fue destituido por 44 votos a favor y una ausencia en el Senado, compuesto por 45 miembros, tres días después de la intervención de Ueno Bank, una decisión que dejó a unos tres millones de clientes sin acceso a su dinero.
La Fiscalía ordenó la detención domiciliaria de Peña "por lesión de confianza", después de que el Senado lo removiera de su puesto y lo dejara sin fueros que lo pudieran defender ante la inminente detención que finalmente se produjo en su contra. Otro que fue detenido, es Carlos Carvallo Spalding, quien hasta el martes pasado dirigió al Banco Central de Paraguay (BCP). A ambos se les acusa por presuntas irregularidades vinculadas a la entidad financiera.
La detención del ex mandatario se produjo simultáneamente al momento cuando Pedro Alliana juraba ante el Congreso Nacional, en calidad de nuevo presidente de Paraguay, de acuerdo a lo que determina la Constitución del país.
En concreto, se le acusa a Santiago Peña por sus posibles vínculos empresariales con el Grupo Ueno, dueño del Banco clausurado; y también por la actuación de las autoridades del Banco Central del Paraguay (BCP), ante los problemas financieros de la entidad. Los denunciantes sostienen que el organismo regulador, el BCP, conocía las irregularidades desde abril del 2026, pero decidió no adoptar oportunamente las medidas necesarias para evitar la crisis. Por motivo de lo aquí señalado, miles de personas protestaron en los días recientes en las calles y avenidas de Asunción, incluso frente al Congreso, para exigir la devolución de su dinero retenido.
Los acontecimientos ya tienen cariz de históricos, pues nunca antes se había dado tal hecho en el devenir de la vida general de Paraguay. Ahora está en el Palacio de Gobierno Pedro Alliana (foto abajo), de 52 años de edad; pertenece también como su antecesor a la Asociación Nacional Republicana (ANR), el verdadero nombre del Partido Colorado. Era el vicepresidente de Peña y se ha convertido en presidente respondiendo al mandato constitucional, según el artículo 234 de la Carta Magna del país, ante la renuncia, destitución o muerte del Presidente de la República y tendrá que completar el período constitucional que ha quedado súbitamente truncado (al actual gobierno le quedan menos de dos años de ejercicio y finalizará el 15 de agosto del 2028).
Alliana nació en el Departamento (o provincia) de Ñeembucú, al suroeste de Paraguay, en la frontera con Argentina. Cuenta con una carrera de más de 20 años, en la que siempre ha pertenecido al Partido Colorado, de ideología conservadora. Este personaje tiene una licenciatura en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma San Sebastián y que ha sido puesta en entredicho por la prensa al decir que fue obtenida de manera espuria o irregular. El nuevo mandatario de esta nación tuvo que demostrar la autenticidad de su título alcanzado.
Fue comerciante en su ciudad natal antes de meterse de lleno en la política; y también gobernador de la misma urbe; fue diputado de este Departamento (provincia en otros países), mientras escalaba posiciones dentro del Partido Colorado. Su mentor dentro de esta organización fue también el ex presidente Horacio Cartes, líder de la misma agrupación, quien fue también "padrino" del detenido Santiago Peña, según hemos visto.
Pedro Alliana, en el 2018, fue diagnosticado con leucemia (cáncer en la sangre), y tratado en el Hospital Sirio-Libanés de Sao Paulo, Brasil. No obstante, en el 2019, dijo que lo había superado; pero, en el 2021, le aplicaron otro ciclo de quimioterapia.
Esta casado con la también diputada Fabiana María Souto y tiene cuatro hijos: Valeria, Rodolfo, Paz y la mayor de todas, Montserrat; aunque esta hija provino de una relación previa que él tuvo con otra mujer llamada Nélida Noemí Encina.
Una dura experiencia que este nuevo mandatario del Paraguay sufrió, se presentó cuando secuestraron y asesinaron a su hermano Rodolfo Alliana, quien apareció sin vida en las aguas del río Paraguay, a unos 11 kilómetros de la Ciudad de Pilar. El rescate fue pagado a los criminales, pero éstos no respetaron la vida del secuestrado. Meses más tarde fueron detenidos tres sospechosos y se recuperó parte del dinero pagado.
Así Paraguay y su realidad ha "asomado" al mundo, después de permanecer "enclaustrado" cientos de años, incluso durante la Colonia española, convirtiéndose en una nación realmente enigmática dentro del conglomerado de países suramericanos. Ha sido un "síndrome" el que ha sacudido a su sistema financiero y a su gobierno, hasta tirar del poder a su presidente, la figura central de esta amarga situación.
