Tras la Partida de Dolly Parton…
Algo Más que una Estrella de Cine y la Música

TENNESSEE, USA-(Especial para The City Newspaper) Ha fallecido otra estrella rutilante del show business estadounidense: Dolly Parton. Y el problema que representa cada artista que se muere, radica en que los aficionados al cine y a la música, nos estamos quedando en una “grave e irremediable orfandad”, porque los que van surgiendo o apareciendo en estas épocas, no llenan las expectativas, para decirlo de manera suave y civilizada; es decir, son intrínseca y extrínsecamente malos, realmente malos, como para no volver a encender la radio y rechazar todo disco que quieran regalarnos o concierto al que nos inviten. El mundo entero se está quedando sin artistas de verdad.

            Con el deceso de la norteamericana Dolly Parton, la reina de la música country, se cumple a rajatabla lo anterior: ha dejado un vacío que nadie, absolutamente nadie, lo podrá llenar. Lamentable, pero es así, ha ocurrido así y seguirá ocurriendo cuando fallezcan otros cantantes, iconos de la música popular en inglés, español, italiano, portugués y francés. ¡Pobre de nosotros, sus seguidores!

Representaba a todo un siglo

            Su nombre completo era Dolly Rebecca Parton. Nació en Pittman Center, Tennessee, el 19 de enero de 1946; y la muerte fue a su encuentro en Nashville, Tennessee, la Capital del Country, el 25 de agosto de este 2026, recién ido.

            Sus padres fueron Robert Lee Parton y Avie Lee Caroline Owens. Fue la cuarta de 12 hermanos, en el seno de una familia de agricultores de escasos recursos, que vivía en una cabaña con una sola habitación, en Tennessee.

            Su padre era un cultivador de tabaco y como detalle insólito, tal la escasez de dinero que sufrían los Parton, que el cabeza de familia le pagó con un saco de harina de maíz a un misionero, con tal de que asistiera al nacimiento de Dolly.

            En cuanto a la música, ésta ya formaba parte del núcleo familiar, ya que su madre, Avie Lee, cantaba canciones folclóricas todo el tiempo y su tía tocaba la guitarra y componía canciones. Durante algunas de las primeras presentaciones de Dolly, su tío Bill Owens la acompañaba con la guitarra. Y desde los 6 años de edad, la futura artista cantaba en la iglesia local en la que su abuelo era el Pastor. Así mismo, se presentaba en la estación de televisión local, durante su adolescencia.

            En 1959, cuando tenía apenas 13 años, Dolly se presentó con el tío Bill a la guitarra, en el Grand Ole Opry de Nashville, en una transmisión televisada en vivo, considerada en aquel tiempo el evento más importante de la música country. Johnny Cash fue quien la presentó en aquel histórico momento.

            Durante su adolescencia, Dolly tomaba como inspiración a un personaje de su localidad, conocido como “la chica fácil del pueblo”. Aquella mujer usaba esmalte de uñas color rojo brillante, blusas escotadas y tacones altos. Dolly la veía hermosa, a pesar de que el resto de la gente decía de ella que “no es más que basura”; pero Dolly pensaba para sí: “Bueno, es lo que voy a ser cuando crezca.” También cantaba por aquel entonces “Solo soy una Barbie al revés / demasiado maquillaje, demasiado pelo” (I’m just a backwards Barbie / too musch make-up, too much hair); aunque aquello no pasó de ser solamente una imagen “pre-fabricada”, un astuto disfraz que le ayudó a hacerse notar en el mundo del espectáculo.

            En lo que respecta a su vida marital, después de graduarse de la preparatoria en 1964, se mudó a Nashville para iniciar su carrera como cantante y conoció a su futuro esposo, Carl Dean, nomás el primer día cuando llegó. Se casaron en 1966 y fue su único esposo en toda la vida. Lo sepultó (enviudó de él), en el 2025. Una unión extensa, firme y segura, a lo largo de 59 años, única entre los artistas, ya que la mayoría suelen durar muy pocos años casados. Ella procuró que fuera todo lo contrario y se mantuvieron juntos hasta que Dios y la vida lo quisieron.

            En Nashville, la voz de Dolly Parton llamó la atención del artista de música country, Porter Wagoner, quien la contrató sin pensarlo mucho, para presentarse en su programa de televisión; y en los siguientes siete años, la pareja se convirtió en uno de los dúos más populares de la música country. Incluso, hicieron tantos duetos que la gente comenzó a murmurar que eran pareja; pero, la verdad, esa relación netamente artístico/musical era complicada, con muchos roces, y, a medida que la carrera solista de Dolly comenzaba a despegar, las tensiones se agravaban entre ella y Porter.

            Para despejar cualquier duda, Dolly redactó en uno de sus capítulos de su autobiografía llamada Star of the Show: My Life on Stage (La Estrella del Espectáculo: Mi Vida en el Escenario), que Wagoner veía su éxito fuera de su programa televisivo como “una amenaza”. En 1974 abandonó The Porter Wagoner Show, para emprender su carrera como solista y para despedirse de Wagoner, escribió el tema I Will Always Love You, una canción que muchos identifican con dos amantes que se separan y toman caminos distintos para reiniciar sus nuevas vidas. Este tema gustó tanto, que Elvis Presley quiso grabarlo en una versión con su particular estilo, pero Dolly Parton canceló el acuerdo cuando su representante exigió la mitad de los derechos de autor. Ella, según contó, lloró toda la noche por la difícil decisión.

            Una vez comenzó su carrera en solitario, esta rubia auténtica, de rostro bello y peculiar, con una cabellera extraordinaria que encantaba por igual a hombres y mujeres y con una simpatía “a flor de piel”, permanente, sincera y espontánea, se convirtió, además de cantante, que es la faceta que más se le conoció en su extensa carrera, en compositora, actriz, productora, escritora y empresaria; aunque recientemente salió a la luz otro rasgo de su personalidad, que, empero, no causó sorpresa por la nobleza de su interioridad, pero cimentó su imagen de mujer buena y avocada al servicio de los demás: la filantropía; es decir, le gusta ayudar a las personas necesitadas de ayuda efectiva y real.

            Dentro del campo de la música, Parton es considerada como una de las mejores cantantes de música country (campesina estadounidense); y, como compositora, se sabe que compuso más de 3,000 canciones, ganó 11 premios Grammy y creó su Fundación Dollywood, que, entre otras funciones humanitarias, patrocinó la lectura y los libros infantiles, como parte de su programa “Imagination Library”. Una iniciativa que le permitió repartir 300 millones de libros en cinco países de habla inglesa.

            Las décadas de los 70 y 80 son reconocidos como las más innovadoras de la creatividad de Dolly Parton; y por la particularidad de su voz y sus actuaciones que atraían a miles de seguidores/admiradores, se le conoce popularmente con el apelativo de la “Reina del country.”

            Por lo anterior citado, Dolly representó a todo el Siglo XX y sin ella es imposible imaginarse la vida a lo largo de esos años.

            Sin duda, en medio de la enorme confusión y arrepentimiento que embarga al pueblo de los Estados Unidos, por haber llevado a la presidencia a un sujeto psicopático como Donald Trump, y con una guerra lejana contra Irán que no acaba y está muy lejos de finiquitar, el sentimiento de dolor por la muerte de Dolly Parton es lo que prevalece en estos días. “La tristeza nos invade a todos, no a Dolly. (Porque) Dolly vivió en la luz y seguramente está en los brazos de Jesús.” Dijo de ella Brian Seaver, sobrino de la cantante.

            Tenía 80 años de edad cuando perdió su breve, pero letal batalla contra el cáncer, que, en los últimos tiempos, le había hecho cancelar varias de sus presentaciones en escenarios nacionales y extranjeros. De tal manera, su equipo de apoyo artístico informó a  la cadena CBS, socia de la BBC de Londres, a raíz de su deceso: “Tras afrontar valientemente una breve batalla contra el cáncer, Dolly dejó hoy su vida terrenal en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center, rodeada de sus seres queridos.” El pasado 21 de agosto, la propia Parton declaró a la revista People: “estoy lidiando con algunos problemas de salud, a los que simplemente no presté atención mientras cuidaba de Carl (su esposo fallecido en el 2025).”

            El comunicado familiar acerca de su muerte fue en estos términos: “(Dolly) falleció en paz, en su casa en la ciudad de Nashville, Tennessee. Con una vida llena de brillo que resplandeció lo suficiente como para que todo el mundo la viera. Dolly seguirá siendo para siempre una fuente de inspiración, no solo por su música atemporal y su prolífera carrera como compositora, sino también por su ingenio, calidez y amabilidad, que nos hicieron sentir a todos como una familia. El legado de Dolly Parton es de amor, compasión y resiliencia. Con una carrera de siente décadas, inspiró a múltiples generaciones de artistas y admiradores con su música y su compromiso inquebrantable de hacer del mundo un lugar mejor. Sus canciones seguirán resonando en personas de todas las edades, y su labor filantrópica tendrá un impacto duradero. Su funeral se desarrollará en una ceremonia privada e íntima para la familia inmediata, a petición de ella. Se invita a los admiradores y amigos de Dolly de todo el mundo, a rendirle homenaje en las redes sociales, etiquetando a @DollyParton, o bien dejando un mensaje en www.dollyparton.com.”

Vendió más de 100 millones de discos

Fue dueña de un éxito incuestionable, pues le caracterizaba un carisma indiscutible, arrollador, capaz de convencer positivamente al menos interesado en ella y su música o actuaciones cinematográficas; y un humanismo a toda prueba, como bien certifican con sus palabras aquellos que la conocieron de cerca.

            Prueba de ese éxito, rara vez observado en otros artistas contemporáneos, a lo largo de su carrera que se extendió por siente décadas, Dolly Parton vendió más de 100 millones de discos en todo el planeta y no se quedó en una faceta de intérprete, porque fue una prolífica compositora, creando más de 3,000 temas o canciones. “Es mi forma de expresarme. Es mi terapia.” Argumentaba a quienes siempre la escuchaban con deleite y no sin un natural arrobamiento. Esas mismas personas la describen como “una artista excepcional, única e irremplazable.” Y nosotros, les damos absoluta razón.

            Pero tampoco se quedó en el mundo musical, ya que fue una mujer de negocios, astuta, quien no tuvo nunca miedo de tomar decisiones difíciles. Su ingenio era rápido, acompañado con su encanto sureño y rápidamente también, tomó las riendas de su carrera en el mundo del espectáculo, lo cual significó que “Dolly Parton representó como el mejor manager posible, a Dolly Parton.” Así se evitó líos que surgen siempre alrededor del dinero y las contrataciones.

            Dentro de ese mismo “universo” musical, el impacto de su muerte ha sido devastador; por ello, artistas como Dionne Warwick, manifestó al saber de su fallecimiento: “Sin duda extrañaré su risa, sus bromas y su forma de ser. Descansa en paz, amiga mía. Mi corazón está apesadumbrado.”

            Priscilla Presley, la viuda de Elvis, dijo: “Después de que Elvis y yo salimos del juzgado tras nuestro divorcio, él me cantó I Will Always Love You mientras bajábamos juntos las escaleras. Su música nos conmovió a todos, pero fueron la calidez, el humor y el enorme corazón de Dolly los que la hicieron verdaderamente única.”

              Otros cantantes y actores como Jane Fonda, Beyoncé, Mick Jagger, Sabrina Carpenter y Julia Robert, publicaron también sus mensajes, con todo el pesar, por la muerte de Dolly Parton. Y la cantante y actriz Miley Cyrus, ahijada de Dolly, escribió en sus redes sociales: “No puedo creer que acabamos de perder al alma más pura. Descansa en gloria, Dolly. Tengo el corazón destrozado.” Mientras, muchísimas personas se acercaron el día de su deceso, a la estrella que Parton tiene en el Paseo de la Fama en Hollywood: le dejaron flores y mensajes de despedida. Pruebas inequívocas del fervor, el amor, admiración y grandeza que despertaba esta rubia sureña.

            Decir que Dolly Parton se limitaba únicamente a su voz, a cantar y componer algunas “cancioncitas”, es delimitar irresponsablemente su creatividad. Quienes estuvieron cerca de ella han narrado que, a pesar de no saber leer partituras, ella tocaba varios instrumentos, entre ellos el banjo, el arpa, el piano y el saxofón.

            Además de lo anterior, destacó por su actividad como empresaria y allí se mostró astuta y exitosa. Tanto, que en el 2022 fue incluida por Forbes en su lista de las mujeres estadounidenses más ricas, que hicieron su propia fortuna. Al preguntársele acerca de su éxito, contestó: “Tengo apariencia de mujer, pero pienso como un hombre. He hecho negocios con hombres que me consideran tan tonta como parezco. Para cuando se dan cuenta de que no lo soy, ya tengo el dinero y me he marchado.” Dijo en medio de su clásica sonrisa, diáfana, siempre abierta y sin intención de molestar a nadie.

            Incluso, se ha dicho que su apariencia física, adornada con disfraces, pelucas, uñas largas y pintadas y los tacones altos, era simplemente una fachada de la típica “rubia tonta”; pero ella decía en los círculos privados, que sabía que no era tonta “y también que no soy rubia.” Y volvía a reír de manera abierta y hasta estridente.

            Y era tan inteligente, que hasta tenía su propio sello discográfico, al cual llamó Dolly Records; también era copropietaria de The Dollywood Company, que gestiona locales de ocio, un parque temático, un parque acuático y un complejo turístico. Todo ideado y llevado a la realidad por ella. Dicho parque de atracciones, ubicado en las faldas de las Montañas Humeantes de Tennessee, lo inauguró en 1986.

            El centro posee montañas rusas, el santuario más grande del mundo para águilas calvas no aptas para la liberación y, en este punto, debemos hacer énfasis en que su labor de rehabilitación y cría de estas enormes aves fue galardonada, a tal extremo que en el 2007, el águila calva fue retirada de la lista de especies en peligro de extinción. A tal grado llegó la capacidad de esta mujer ciertamente polifacética en lo que atañe a su actividad profesional, tanto dentro de la música, como fuera de ella.

Una diva con corazón

            Se ha sabido de una cantante latinoamericana, cuya voz se asemeja a la de una cabra montesa, a quien los empleados que laboran en sus casas no pueden verla directamente a los ojos, porque ella se siente ofendida por ese contacto de los “plebeyos” con ella. Que les grita, les da órdenes draconianas, indecentes, groseras y se muestra ante ellos como si se tratara de la Reina del Nilo en persona. Esos relatos, creíbles por supuesto, los han dejado escuchar y leer ex empleados de esa mujer. Lo mismo sucede con un cantante mexicano que, para hacer más caótica su existencia, no sabe si nació en México, Costa Rica o Puerto Rico, pero él se siente el “non plus ultra” de todo el Universo conocido hasta este instante.

            Pero con Dolly Parton las circunstancias frente a ella así no funcionaron nunca. Se asegura que, a pesar de su riqueza, fama y éxito, se mantuvo humilde y nunca dejó de apoyar a las comunidades donde nació y creció. Ejemplo de ello, fue la creación, en 1999, de la Biblioteca de la Imaginación, que se dedicó a regalar libros a los niños necesitados de Tennessee. Dolly se acordó, en el momento de concebir esta idea, del hecho de que su propio padre no sabía leer ni escribir. Ese mismo proyecto se expandió admirablemente hacia Australia, Reino Unido, Irlanda y Canadá, distribuyendo siempre millones de libros gratuitos, año con año. Evidentemente, lo que anheló Dolly Parton fue incentivar la cultura, que no privara la ignorancia entre las gentes de menores recursos económicos y que el mundo fuera cada día mejor, a partir de la alfabetización, mediante el amor por los libros.

            No satisfecha con lo anterior, la Fundación Dollywood, su organización sin fines de lucro, ha financiado becas, hospitales y ha realizado donaciones a las víctimas de inundaciones e incendios forestales. En el 2020, cuando la pandemia del Covid-19 envolvía mortalmente al planeta, Dolly Parton hizo una donación de US$1 millón al Centro Médico de la Universidad de Vanderbilty así se financió la famosa vacuna “Moderna.”

            Y se podrían citar cientos de casos parecidos a los arriba expuestos, que han partido del corazón de esta mujer que siempre “tuvo alas para volar, pero también raíces para no perder el contacto con el suelo (con la realidad).” Obviamente era una diva y de las más veneradas y amadas del medio artístico mundial, pero ello nunca nubló su entendimiento, su razón ni su realidad diaria. Mucho menos, le envolvió su corazón con arrogancia, orgullo fatuo y la hizo “vivir en un universo paralelo”, de esos en los que suelen introducirse y encapsularse los artistas vanos y equivocados.

            Sin embargo, la vida, a veces, no paga con la misma moneda, no retribuye a las almas bondadosas y Dolly Parton, a pesar de su abnegada manera de comportarse con los seres humanos, comenzó a deteriorarse en su salud. Comenzó a posponer o cancelar varios conciertos, pues el tratamiento médico que debía recibir, no permitía otra alternativa diferente. Así las cosas, en mayo de este 2026, pospuso una temporada de conciertos en Las Vegas, debido a un tratamiento de cálculos renales y explicó a sus fans que “necesito algún tiempo para recuperarme y estar lista para actuar en el escenario. No puedo marearme cargando bajos, guitarras y demás con tacones de 12 centímetros, y ya saben que los voy a usar. Sin mencionar esos trajes pesados con lentejuelas, el peinado voluminoso, mi gran… eh, personalidad.” Bromeo refiriéndose a sus grandes senos, tan famosos como su voz, su rostro, sus canciones, su simpatía… Porque su busto es parecido a su éxito: además de grande, es innegable, incuestionable, admirable y generoso.

            Desgraciadamente ya no está entre nosotros, entre la humanidad entera que la amaba (y ama); pero fue una mujer valiente, sin complejo alguno, en una época cuando los hombres gobernaban la industria musical y las mujeres no eran tomadas en serio en modo alguno. De sí misma, antes de marcharse definitivamente de esta vida, Dolly Parton pidió ser recordada por sus composiciones y como alguien que se tomaba en serio su trabajo, pero nunca a sí misma. Y aconsejó a uno de sus tantos auditorios: “Nunca ignores tus raíces, tu hogar, ni tu cabello.”

            La verdad, la irrefutable verdad, nos dice con gritos lastimeros que, tras el fallecimiento de Dolly Parton, nos estamos quedando sin artistas reales, inteligentes, humanos y humanistas, nobles de corazón, genios de la música, grandes compositores y, ante esas ausencias, sólo atinamos a ver hacia nuestros costados, atrás y adelante y… no vemos nada, no encontramos nada. Nada ni nadie que se les parezca y que sugieran apenas que van a ocupar sus lugares que han dejado vacíos. Mucho menos, llenar el sitio abandonado por Dolly.

           La nostalgia…

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