EUROPA




MADRID, España-(Especial para The City Newspaper) Pedro Sánchez, actual presidente de esta nación por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), dijo que cerraba filas con el ex mandatario de su mismo partido, José Luis Rodríguez Zapatero, quien está siendo investigado por actos ilícitos y su oficina en el corazón madrileño ha sido allanada por las fuerzas policiales.
En respuesta a estas palabras del presidente del país, decenas de miles de manifestantes se hicieron a las calles de esta Capital, para demostrarle a Pedro Sánchez su total repudio a la corrupción, un mensaje donde está implícito Rodríguez Zapatero, indudablemente. También le han recordado al presidente que están en contra de la inmigración ilegal e, incluso, le han exigido su renuncia. A manera de corolario, han exigido así mismo, la convocatoria anticipada de elecciones generales, mismas que perdería Sánchez de manera inobjetable si se realizaran en los próximos días o meses.
Esta multitudinaria protesta fue convocada por un grupo compuesto por más de 150 asociaciones cívicas, llamado Sociedad Civil Española, respaldado por el Partido Popular (PP), el principal de la oposición al gobierno; y Vox, de extrema derecha radical. Unas 120,000 personas colmaron las calles céntricas de Madrid con banderas de España, proclamas y cánticos en sus gargantas y en sus corazones la exigencia para que Pedro Sánchez se marche del Palacio de la Moncloa, sede gubernamental, y se lleve consigo a todos los corruptos que yacen en su Gabinete de Estado y fuera de él, como es el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, el infame ex presidente que se alineó con la dictadura venezolana, hizo negocios opacos y espurios con la China comunista y se enriqueció con ello y con otros movimientos nada diáfanos y nada morales que ahora están saliendo a la luz pública, gracias a la acción policial en su contra.
Este clamor civil que se ha presentado en Madrid, ha dejado escuchar cosas como “¡No es inmigración, es una invasión!” Más insultos fuera de todo registro en contra de Pedro Sánchez y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Por su parte, Alicia García, portavoz en el Senado del Partido Popular (PP), aseguró a los medios de prensa que “los españoles estamos diciendo basta ya de despertarnos cada día con una nueva trama de corrupción, en la que en el centro está el presidente socialista (Pedro Sánchez).” Y un vocero de los radicales de derechas dijo que “España está secuestrada por una mafia corrupta que está empobreciendo a los ciudadanos y promoviendo una invasión migratoria. Sánchez va a hacer todo lo necesario por retrasar la convocatoria de unas elecciones y perpetuarse en el poder.”
Este político español, quien alcanzó la presidencia del país en dos ocasiones por el PSOE, en el 2004 y en el 2011, nació en Valladolid, el 4 de agosto de 1960. Una vez concluidas sus dos administraciones, Rodríguez avisó que no se postularía a un tercer mandato y pasó a la vida civil. Aunque poco tiempo después se le vio en viajes constantes a la Venezuela gobernada por el dictador Hugo Chávez, de quien se hizo gran amigo. En aquellos instantes, Rodríguez Zapatero manifestó a la prensa internacional que su presencia en el país suramericano era para abogar por la libertad de presos de consciencia o presos políticos; pero, la verdad, sus actividades fueron tomando otros rumbos en sociedad con los gobernantes venezolanos y sus gestiones a favor de los encarcelados fue disminuyendo más y más, hasta quedar en nada, en el olvido. Zapatero ya estaba en “otra dimensión” en la que comenzaba a enriquecerse velozmente. Simultáneamente, sus ligámenes con los comunistas de Caracas fueron ensuciando su imagen y su prestigio tocó márgenes irreconocibles, por lo bajo que descendieron en la opinión de los españoles y de las autoridades estadounidenses que lo empezaron a observar como un enemigo más de Washington.
Desde entonces, “ha pasado mucha agua bajo el puente” y ahora José Luis Rodríguez Zapatero se ha convertido en su natal España en el primer ex presidente de la democracia española, que declarará en calidad de imputado. Uno de sus tantos casos acusatorios es conocido con el nombre de “Caso Plus Ultra”, en el que, según el juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, considera que el personaje en cuestión es “el líder de una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias.” Lo cual significa que Zapatero está investigado por el cobro de comisiones por sus labores de intermediación, que incluyen el polémico rescate de esta aerolínea Plus Ultra, y por las que recibió nada menos que €53 millones de dinero público. Por esta causa se le investiga a fondo y minuciosamente en un asunto que lo ha colocado de cara al despeñadero personal, político y financiero, ante el que podría caer al vacío; es decir, ingresar a prisión definitivamente al cabo del proceso que se le seguirá en los próximos meses.
El mismo juez Calama indica que tiene en su poder un auto de 85 páginas y asegura que las investigaciones de la policía han constatado la existencia de “una trama organizada, cuyo fin era el ejercicio ilícito de influencias.” Añadió que “la red estaba organizada y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, quien habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la administración pública, al servicio de terceros, interesados en obtener decisiones favorables.”
Sus hijas, dueñas de la agencia de comunicación Whathefav S.L., también recibieron pagos de la trama y por ese motivo habrían obtenido cerca de €2 millones. Es decir, según las cifras aportadas a los periodistas en un comunicado, por el juez Calama, Rodríguez Zapatero habría percibido €1,525,078; y sus hijas, Laura y Alba Zapatero Espinosa, cerca de €423,779. De tal modo, este es el epicentro del caso contra el ex mandatario, quien se ha defendido vehementemente al señalar que no tiene nada que ver con estas acusaciones. Una reacción, en todo caso, esperable en cada persona indiciada.
Esta causa comprende así mismo, la investigación del posible blanqueo de capitales en la Aerolínea Plus Ultra, ya que esa empresa de viajes habría usado los €53 millones de dinero público que recibió a manera de rescate durante la pandemia del covid-19, para blanquear dinero procedente del contrabando de oro venezolano y de la malversación de ayudas sociales de Venezuela. Así según la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), de la Policía Nacional. Y a raíz de las pesquisas impulsadas por el blanqueo del rescate, el magistrado José Luis Calama ha podido constatar la existencia de la trama de influencias, dirigida y liderada por José Luis Rodríguez Zapatero. De hecho, la empresa aérea habría sido uno de sus clientes y la actividad desplegada por los involucrados no se habría limitado a España, sino también impulsaron gestiones con el objeto de intervenir ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), de Venezuela, para asegurar la autorización de vuelos de la compañía Plus Ultra.
Las autoridades policiales de Suiza y Francia alertaron a las españolas sobre este asunto, cuando, en el 2024, pidieron cooperación a España cuando estaban en plena investigación a una red de blanqueo ligada a Venezuela y solicitaron la autorización a las Cortes españolas para entrar en este país y registrar varios domicilios ubicados en España. Fue cuando estas peticiones internacionales pusieron en alerta a la Fiscalía Anticorrupción española y comenzó a investigar, por su parte, si el uso que se le había dado a los €53 millones del rescate, era legítimo.
Y aquí precisamente es cuando entra en juego la presencia de Pedro Sánchez, actual presidente de España, porque fue su gobierno, el 9 de marzo del 2021, el que aprobó dicho rescate a la aerolínea en cuestión. El dinero aprobado, y que provino de fondos públicos (es decir, pertenencia del pueblo español y aquí radica la profundidad de esta corrupción), constó de dos tramos: un préstamo participativo de €34 millones; y otro ordinario por €19 millones.
Así han sucedido las cosas que ahora han puesto en contra de la pared a José Luis Rodríguez Zapatero, quien, de todas formas, ya estaba siendo investigado en otras naciones, especialmente en los Estados Unidos, por sus ligámenes con la dictadura corrupta de Venezuela, país donde, prácticamente, vivía, debido a sus constantes viajes desde Madrid hacia Caracas y gozaba de una amistad sin precedentes de parte de la camarilla criminal, gobernante en esa nación de América del Sur.
El próximo 2 de junio, José Luis Rodríguez Zapatero deberá apersonarse en la Audiencia Nacional española, sita en Madrid, y ante el juez José Luis Calama, para declarar en calidad de imputado.
Hace escasamente una semana atrás, el mundo entero observó, gracias a las imágenes transmitidas por Radio Televisión Española (RTVE), la forma como las autoridades policiales ingresaban en el despacho del ex presidente del país y sustraían cajas de todos tamaños, portando en su interior documentación, discos duros de las computadoras, decenas de teléfonos móviles (¡?), cuyas funciones no han sido esclarecidas todavía; y todo aquello que ayude a llegar al fondo de este asunto de corrupción, en el que Rodríguez Zapatero aparece como líder, gestor, impulsor y principal beneficiado con millones de euros.
Concretamente, los delitos que se le achacan son por pertenecer supuestamente a una organización criminal, tráfico de influencias y falsedad; y según el mismo juez de la causa, “la red hacia uso de un entramado societario para el cobro de las comisiones, que, generalmente, se justificaban mediante contratos de asesoría y consultoría ad hoc. (Y) el principal beneficiario final de los ingresos obtenidos, sería Zapatero, así como la sociedad Whathefav S.L., cuyas administradoras y socias son sus hijas, Laura y Alba Zapatero Espinosa. Los hechos demuestran que la influencia que ejerció la trama, no se limitó a obtener un trato general o una expectativa indeterminada, sino la consecución de resoluciones administrativas concretas. En el caso de la aerolínea, fue la aprobación y desembolso del rescate. Ha quedado demostrado que Zapatero se apoyaba en una serie de personas para un reparto de tareas, orientado a maximizar la eficacia de las gestiones ante organismos públicos.”
Algunos de los nombres de esas personas referidas por el juez Calama, son los de Manuel Aaron Fajardo García y Julio Martínez Martínez, amigo íntimo del expresidente, y que actuaban como intermediarios directos con los clientes; así como la participación operativa de su secretaria, María Gertrudis Alcázar y de Cristóbal Cano, encargados de la gestión diaria de la red.
En específico, Julio Martínez Martínez, a través de una de sus empresas, llamada Análisis Relevante S.L., cobró de la aerolínea Plus Ultra, unos €460,000 por diversos encargos en los últimos cinco años. De inmediato, realizó una serie de pagos a Zapatero por una cantidad parecida de euros, por supuestas labores de “consultoría.” Y para hacer más grande este desaguisado, la empresa de Martínez también contrató a la agencia de comunicación de las hijas de Zapatero y pagó con dinero espurio o cuestionable. “Este empresario –prosigue en su explicación el juez-, era el interlocutor habitual de los clientes de la red; también era la persona a la que Zapatero transmitía instrucciones directas y la que se encargaba de que las ejecutasen. Además, la investigación ha confirmado que las contraprestaciones canalizadas a través del entorno societario de Martínez Martínez, mediante contratos de asesoría ficticios y pagos directos e indirectos, procedentes de Plus Ultra y de otras sociedades, constituye un indicio relevante de la relación causal entre la actividad de influencia y el beneficio económico perseguido. El auto remarca que el uso de sociedades instrumentales, demuestra la triangulación de pagos y la participación de administradores con funciones de testaferros, que refuerzan a su vez la apariencia de una estructura diseñada para ocultar el origen y el destino de los fondos.” Puntualizó el letrado, magistrado José Luis Calama.
Otra variable de este mismo tema, saca a la luz la existencia de las sociedades off-shore que utilizó el ex mandatario de España, Rodríguez Zapatero, evidentemente un gánster de grueso cuño, a juzgar por todos esos movimientos turbios que ha destapado la policía en sus investigaciones. De hecho, el mismo juez Calama asevera, con fundamento en la documentación recogida sobre este caso, que la estructura investigada, cuya cabeza era Zapatero, no se limitaba a España solamente y así lo expresó textualmente: “Siguiendo instrucciones de Rodríguez Zapatero, se creó al menos una sociedad off-shore, Landside Dubai Fzco o Landside Middle East Fzco, participada al 100 por ciento por Idella Consulenza Strategica, con un plan de negocios de US$3 millones en cinco años. Idella suscribió con Plus Ultra (la aerolínea), un contrato para cobrar el 1 por ciento del rescate (€530,000), y la proximidad temporal entre dicho contrato (del 19.01.2021), el inicio de las gestiones para constituir Landside (26.01.2021) y la ausencia de pagos en España, apunta a que la sociedad off-shore podría haberse creado para canalizar ese cobro. Este patrón de actuación, encaja en las modalidades típicas de blanqueo de capitales, descritas por el Tribunal Supremo, especialmente en lo relativo a la creación de sociedades instrumentales en jurisdicciones de baja transparencia, la utilización de estructuras fiduciarias para ocultar la titularidad real, la canalización de fondos a través de cuentas o productos financieros situados en el extranjero y la desconexión deliberada entre el origen de las fondos y su destino final.” De ahí que el juez, además de un delito de tráfico de influencias, considera que la actividad de la trama también podría ser constitutiva de un delito de blanqueo.
Según lo expuesto en las líneas de arriba, la trama es un verdadero entramado, un árbol podrido en su tronco y raíz, pero con muchísimas ramas, elevadas, y que se extienden hasta el extranjero, una creación de una mente perversa, profundamente corrompida y dispuesta a conseguir millones de euros y dólares, a cualquier precio, esfuerzo y trampa. Esa mente, presuntamente (hasta que se demuestre y quede en forma su culpabilidad), es la del ex presidente del gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo pecado fundamental y esencial, fue la de aliarse con la dictadura corrupta de Venezuela y de allí parece que partieron todos los males que aquí hemos desglosado.
Los montos de los pagos percibidos por Zapatero y sus hijas, son tal y como explicamos a continuación: la totalidad de esos pagos para esta tríada de presuntos estafadores, asciende a €1,948,897, de los que el ex mandatario se echó al bolsillo €1,525,078 y sus hijas €423,779. Además, el auto en manos del juez desglosa que Análisis Relevante habría remitido €490,780 a Zapatero y €239,755 a Whathefav, la empresa de las dos hijas. Por otra parte, la mayor parte de los fondos recibidos por la consultora de Martínez Martínez, procedentes de la aerolínea Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Softgestor y Grupo Aldesa, terminaron en poder del ex mandatario Zapatero.
Así mismo, el Gate Center, el lobby pro China del ex presidente, habría enviado €352,980 al propio Zapatero; y €171,727 a Whathefav de sus hijas. Mientras que sociedades del grupo Thinking Heads, vinculado a Daniel Romero-Abreu Kaup, habrían remitido otros €681,318 a Zapatero y €12,297 a la agencia de sus hijas. Un verdadero festín de dinero mal habido, según nos hace ver el juez que lleva esta causa, evidencias que tendrán que rebatir los defensores de Rodríguez Zapatero cuando se abra el juicio en su contra.
En diciembre pasado (2025), la UDEF detuvo a Julio Martínez Martínez y arrestó también al presidente de la aerolínea Plus Ultra, Julio Martínez Sola, al consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli, y a un abogado, cuyo nombre no trascendió.
El daño que José Luis Rodríguez Zapatero ha causado, no sólo ha ido en su contra, sino del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), del cual los españoles, en su inmensa mayoría, aducen que está “sepultado” y “nadie queda, dentro del Gabinete de gobierno, libre de acusación por motivos de corrupción.” En otras palabras, en una eventual elección nacional, la derrota para los socialistas de Zapatero y Pedro Sánchez, sería proverbial, para consignarla en los datos que registra la historia de esta nación.
Personalmente, Zapatero se ha defendido, extra juzgados y ante los poquísimos periodistas que lo han podido entrevistar fugazmente, al decir que no son ciertos todos los señalamientos hechos en su contra y se mostró anuente a colaborar ampliamente con las autoridades policiales y judiciales.
Además, en los documentos en poder del juez, se asegura que Rodríguez Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, recibieron “abonos” por €490,780 en una cuenta que ambos comparten, procedentes de Análisis Relevante, aquella compañía propiedad de Julio Martínez Martínez, el amigo leal del ex mandatario, quien es coacusado en esta misma causa. Y en boca del mismo magistrado Calama, el resto de las transferencias de esa cuenta, “procedían del pago de facturas por la prestación de servicios derivados de su actividad actual, que incluye labores de mediación, conferencias internacionales, docencia y asesoramiento estratégico en geopolítica.” Y que no eran otra cosa que “actividades pantalla” para encubrir la verdadera procedencia del dinero: ilícita, espuria y al margen de la legalidad y honestidad.
En su defensa, Zapatero ha dicho: “Jamás he realizado ninguna gestión ante ninguna administración pública en relación con el rescate de Plus Ultra. Voy a colaborar con las autoridades, pues toda mi actividad, tanto pública como privada, se ha desarrollado en apego a la ley.” Eso se verá con el paso del tiempo y el desarrollo del proceso judicial, si él miente miserablemente y las pruebas halladas por la policía no obedecen a la verdad y la realidad.
Otra faceta de esta historia, nos remite a la caja fuerte del ex presidente y a la cual la policía tuvo acceso: estaba en el despacho de Zapatero, en Madrid, y su secretaria, Gertrudis Alcázar, se negó a entregar las llaves de dicha caja de seguridad, aunque después fueron entregadas por el abogado defensor del ex mandatario, a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). De allí extrajeron documentos que serán oportunamente analizados; y de las computadoras (ordenadores en España), sacaron también valiosísima información; lo mismo que de una inmensa cantidad de teléfonos móviles (celulares), según reseñamos al inicio de este reportaje. Fueron analizados teléfonos tanto de Zapatero, como de su leal y empecinada secretaria, fiel hasta en las últimas horas más negras, de acuerdo a lo que la policía pudo observar en ella. Llamó la atención la movilización de automóviles policiales que llegaron hasta las afueras del despacho de Zapatero, ubicado en la céntrica calle madrileña de Ferraz. La intervención policial se ejecutó por orden del juez José Luis Calama, quien ha adquirido una fama inesperada, a raíz de este caso en el que intenta destruir una ramificación densa de corrupción.
Una crónica aparecida en el famoso e influyente diario español, El Mundo, tan prestigioso como The Times of London o Der Frankfurter Allgemeine de Alemania, dice lo siguiente: “A Zapatero le quedan años de Calvario que pondrán a prueba su optimismo antropológico y le obligarán a reinventarse. El infortunio es ya su compañero de viaje y algún maleficio le ha estado rondando. Parece increíble que no supiera nada de nada de lo que le esperaba. Que no se oliera nada. Que creyera que todas las informaciones de los medios estaban dirigidas por la inquina que la derecha siempre le tuvo. La imputación de Zapatero por delitos de corrupción política viene a ser como si la Madre Teresa de Calcuta fuera acusada de liderar una trata de seres humanos desde su voto de pobreza. La vida siempre ha tratado bien a José Luis Rodríguez Zapatero. Por eso la vida y él tienen, ya veremos si siguen teniendo, una excelente relación.”
Siempre en su defensa, que tendrá que ejercer igual a una fiera herida, esto es… con colmillos y garras, semejante a un tigre de Bengala sangrante en la selva más densa y espesa, Zapatero ha dicho, sin abandonar su aparente calma, que todo es “delirio y persecución obsesiva en mi contra.” Pero cometió el error de no escuchar el consejo de sus amigos de siempre, los más cercanos, los que nunca le han abandonado a pesar de las alegrías de los triunfos pasados: “Ten cuidado –le dijeron-. Ten cuidado con esas amistades peligrosas de Venezuela, ten cuidado con Julito, ten cuidado con volver a la política activa para mimar a Pedro Sánchez, ten cuidado…” Pero, ya ven, no atendió a estas palabras sabias y bien intencionadas.
Para finalizar este reportaje de un caso que apenas empieza y que tiene en vilo a España entera y a millones de españoles que les pilló todo esto desprevenidos, con las mandíbulas desencajadas por la sorpresa, se ha llegado a saber también que el plan de Zapatero era cobrar en una sociedad opaca, creada en Dubai, Emiratos Árabes Unidos, el dinero de clientes chinos y así, eludir los controles de los Estados Unidos. Su amigo Julio Martínez justificó la creación de una filiar dubaití, aunque, en la realidad, no llegó a constituirse. En palabras más sencillas y claras, Zapatero pidió a su amiguete constituir esa sociedad en los Emiratos, para cobrar sus servicios a empresas chinas, sin someterse a los controles de los Estados Unidos, que tienen que cumplir los Bancos en España. Ese dinero de los chinos, presuntamente provenía de asesorías o servicios de consultor del ex presidente español a multinacionales del Estado chino y que están en la lista negra del gobierno de Washington. De acuerdo con sus cálculos, Rodríguez Zapatero, gracias a la nueva sociedad en Dubái, iba a ganar US$3 millones en cinco años. En otros términos, la utilización de esa sucursal o una sociedad en Emiratos, le iba a permitir, en efecto, grandes sumas procedentes de empresas chinas perseguidas por USA.
Es cuando el juez de esta trama explica: “No sería ilegal en Emiratos ni en España que una sociedad de Julio Martínez cobrara de una empresa como Huawei en Dubái, y después repatriara ese dinero a España. Una vez en casa, podría pagar a Zapatero por conferencias o informes orales, prestados supuestamente a su empresario alicantino amigo (Martínez Martínez).” Es cuando el ex mandatario español se encresta y vuelve a decir en su defensa: “Jamás he tenido una sociedad mercantil ni directamente ni a través de terceros en España, ni fuera de España, ni he participado en ninguna operación de este tipo.”
Pero tendrá que demostrarlo. Y será una batalla legal para rasgarse las vestiduras y salir con profundos “arañazos”, si es que puede salir o, de lo contrario, ingresar a una lúgubre celda como prevén muchos en su país de origen, incluyendo el fiscal y el juez que aquí hemos conocido. Ha bajado el Sol en el poniente, justo en el otoño de José Luis Rodríguez Zapatero. Le esperan horas aciagas y muy oscuras. “Ten cuidado de tus amigos en Venezuela, de Julito (Martínez) (…)”, le repite cansinamente su propia voz de la consciencia, recordando esos consejos que se negó a poner en práctica. “Ten cuidado, ten cuidado…”
BARCELONA, España-(Especial para The City Newspaper) Los Pujol han desatado en su natal Barcelona tanta admiración en el pasado, como repulsión en el presente. De un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, pasaron de ser todos sus componentes, de una familia modelo, progresista, políticamente decentes, a unos gamberros detestados por cuantas personas se han dado cuenta de sus movimientos fraudulentos y reñidos con la ética y las buenas formas financieras.
Todos ellos, los Pujol Ferrusola, los hermanos, hijos de Jordi Pujol i Soley, quien fuera sempiterno president de la Generalitat o gobierno catalán; y de Marta Ferrusola, una “catalanista de rompe y rasga”, quien nunca ocultó su pasión y su profundísimo amor por Cataluña y sus gentes, se han convertido en algo así como una de esas clásicas familias mafiosas, al estilo italiano, de las que nos cuenta tanto el cine de Hollywood.
En los casos de Jordi Pujol, “el patriarca”, ha sido exonerado recientemente de todo proceso judicial debido a su avanzada edad, que le impide comparecer ante un juez, intrínsecamente por su pésimo estado cognitivo. Y su esposa, Marta, falleció hace pocos años atrás, lo cual la exoneró también de este “mal trago” de enfrentar un proceso judicial largo y engorroso, del que hubiese salido muy “mal parada,” debido a las múltiples pruebas que había en su contra.
Lo cierto es que hoy y ahora, los Pujol han desatado todo el interés de los españoles y de aquellos otros que han seguido este caso, allende las fronteras de esta nación europea.
Jordi Pujol Ferrusola, conocido como el “Junior”, se ha manifestado verbalmente ante el letrado, lo mismo que su hermano Josep y su ex mujer, Mercé Gironés. Lo ha hecho a lo largo de 8 horas de duración, en las que ha desglosado y dado a conocer (o recordar) cifras tras cifras millonarias, que son una verdadera avalancha de números. Un cronista español, presente en la sala donde rindió su declaración, lo ha sintetizado de esta manera: “Como si nada. Ha hablado de mucho, muchísimo dinero, al menos para el común de los mortales. Negocios, inversiones, asesoramiento, láminas financieras (opacas) (…). Es imposible no marearse (…).” Y el periodista Álex Salmón, cuando escribió su crónica al respecto, las definió como “pura poesía económica del que tiene mucha cara dura.”
En concreto y en explicación obligada de nuestra parte, Jordi Pujol Ferrusola ha contestado con lujo de detalles a todo lo que se le ha preguntado en este salón, especialmente de parte del fiscal del caso, Fernando Bermejo. El primogénito, otrora orgullo de su padre, llamado también Jordi, ex presidente de la Generalitat, no se ha dejado nada “en el tintero” y ha dado la impresión de que quería lanzarse él solito por el precipicio, o, mejor dicho, dio la impresión de que quería abrir la celda de su mazmorra él solo y sólo para él, con estas inesperadas confesiones. Ese ha sido Jordi Junior (Jr.), como se le está llamando en toda España en los medios de prensa, para diferenciarlo del “viejo”, su padre, quien apareció la última vez por video-conferencia, acusando fallos de memoria y en su otrora brillante retórica que engatusó a tantos catalanes, a tantos españoles y que le procuró ser el más poderoso político de Cataluña entera.
Y es que el mega-fraude ha sido tan monstruoso por su tamaño, como por el impacto que ha causado en la sociedad española, que se dificulta tomarlo todo al completo y hay que desgranarlo y observar que cada uno de los hermanos, detrás de sus padres, hizo algo indebido y ese “algo” los convirtió en multimillonarios de la noche a la mañana. Y llama más la atención el hecho de que el “Junior” no ha escatimado argumentos para narrar acerca de estos fraudes o desfalcos: habló exhaustivamente de los movimientos bancarios que hacía, hacia dónde y cuándo los dirigía; con quiénes negoció cada inversión, el nombre de esas personas y todo con una memoria clarísima, aunque le falló cuando quiso referirse a los Cierco, los propietarios de la BPA (Banca Privada de Andorra).
Ha hablado sin tapujos cuando sabe que su situación es muy penosa, en especial cuando la fiscalía pide para él 29 años de cárcel y el abogado del Estado, 25. Parece –y esto se ha escuchado de parte de algunos periodistas en la sala del juzgado-, que la exoneración de su padre, el anciano Jordi, le ha tranquilizado, le ha relajado y se le ha visto al “Junior” hasta muy sonriente, como si lo que estaba contando era un cuento de los Hermanos Grimm y nada más.
En todo caso, Jordi hijo se ha aferrado al argumento, que nadie cree, de que los fondos que tenían los Pujol en sus cuentas en Andorra, el Principado elegido para evadir impuestos en España y para despistar a la policía, proceden todos de la deixa o herencia del abuelo Florenci. Es decir, aquel viejo les heredó a todos una inmensa fortuna, según su torcida argumentación. “A mí me hicieron gestor y repartí el dinero que había entre todos mis hermanos; y éstos hicieron con ese dinero todo lo que les convino.” Explicó el Jr.
Si bien recordamos, a la familia Pujol, a la postre la más poderosa e influyente de Cataluña, “les pillaron” fabulosas cantidades de euros en Andorra y de ahí se disparó la sospecha de las autoridades catalanas. Es por eso que ahora están rindiendo declaraciones y serán el fiscal y el juez, los que tendrán que desmontar esas mentiras que son, a todas luces, tan grandes e increíbles, como el mismo descaro de los componentes de esta familia.
En específico, ¿De qué se les acusa a todos y a cada uno de los Pujol? De cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capital, malversación de caudales públicos, falsedad documental, delito fiscal y prevaricación.
Cada uno de ellos, hijos de Jordi Pujol i Soley y Marta Ferrusola (fallecida), se llaman: Jordi (el Junior o primogénito), considerado la pieza principal de la trama y gestor de la herencia de la familia; su padre, exonerado por su problemática cognitiva, quien siempre atribuyó el origen de las cantidades millonarias de dinero, a una herencia que le dejó su ancestro, Florenci; algo que los investigadores sospechan se debe al cobro de comisiones cuando era president de la Generalitat catalana. Su esposa Marta, se encargó de hacer ingresos de capital en las cuentas en el Banco de Andorra y de hacer movimientos de ese mismo dinero; se hacía pasar por una monja (la “Madre Superiora”) y utilizaba un lenguaje eclesiástico para despistar a quienes pudieran escucharla al otro lado del teléfono. Oleguer es otro de los hijos de esta pareja, quien realizó operaciones inmobiliarias nada transparentes y que despertaron todas las sospechas de la policía fiscal; Marta, la hija, ingresaba dinero también en las cuentas andorranas; Josep, es investigado por sus fabulosas cuentas de capital y la obtención de esos millones de euros; Pere, otro de los hermanos, investigado por el origen de ese mismo dinero; Oriol, implicado en el llamado caso de las ITV; y Mireia, acusada de realizar movimientos espurios en las mismas cuentas en el Principado de Andorra.
En resumen, pesa sobre toda esta familia la fortuna oculta que tenían en Bancos de Andorra, nomás al pasar la frontera norte de Cataluña; las comisiones que obtuvo el “patriarca” Jordi Pujol i Soley; y por blanqueo de capitales, el comúnmente llamado, “lavado de dinero.”
En otros términos, estas fueron las reacciones de cada uno de los miembros de esta familia cuando se destapó el escándalo de sus cuentas opacas en Andorra: Jordi “Junior”, el cerebro económico y empresarial de los Pujol, se quedó en Barcelona en un intento por contener el enorme problema que se les venía a todos encima; su hermana Marta, de profesión arquitecta, dijo sentirse perjudicada por ser hija del ex president de la Generalitat; Josep, tras la confesión de su padre, se marchó apresuradamente hacia Miami, en una clara huida del escenario de conflicto; Pere, al ser descubierto en la firma de múltiples contratos con la Generalitat, prefirió guardar silencio y no defenderse “ante lo indefendible”; Oleguer fue requerido por el fiscal para ingresar a prisión, debido a sus negocios oscuros inmobiliarios; y Oriol, considerado el cerebro político de esta familia y ex secretario general del Partido Convergencia, decidió mantenerse callado, a la espera del desarrollo de los acontecimientos. La única que parecía estar al margen y sin embargo no lo estaba en modo alguno, era Mireia, quien ha preferido mantenerse lejos de “los focos y las cámaras” para no ser arrollada en esta vorágine de señalamientos y escándalos. Aun así, decíamos, tiene gran culpa dentro de esta trama.
En todo caso, y según un informe pericial de la justicia catalana, los Pujol “son puro crimen organizado”, según consta en el extensísimo documento que los acusa. Y, en primer término, aparece la clave AND09871, que “es la puerta hacia una realidad todavía más explosiva (…), cuyos límites aún no han podido ser determinados”, escribió un cronista de un importante diario español, cuando todo este desaguisado tomó ribetes colosales, de escándalo tridimensional y “a todo color.” Ese número es ni más ni menos que la clave de la primera cuenta que la familia Pujol abrió en Andorra, aquel 21 de noviembre de 1990. Fue el inicio de la fluidez de “capitales de origen desconocido”, un número que fue el primero en el que se fijó la policía catalana para desarrollar las investigaciones que han destapado el mayor caso, cuantitativa y cualitativamente, de corrupción de la historia de España y en el centro y moviendo todo aquel sucio entramado, Jordi Pujol i Soley, junto a su mujer fallecida, Marta Ferrusola, con todos sus hijos gravitando alrededor y ayudándolo a ensanchar dicha cuenta y las demás que fueron abriendo en la misma Andorra, con el paso de los meses.
El mismo cronista español añade a esta narrativa: “Los miembros del clan Pujol institucionalizaron el soborno y la corrupción en Cataluña, provocaron la muerte social de quienes se resistían y en su aspiración por dominar el mundo, se juntaron con lo mejor de cada casa, desde socios con los que blanqueaban el dinero de la droga, hasta empresarios acusados de sobornar millonariamente en Argentina a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Han compartido testaferros con Correa y Rato, y, puestos a pagar comisiones para abrirse camino en los ámbitos más insospechados –desde los vertederos, a los casinos y a la venta de material médico-, se las pagaron hasta al príncipe ya fallecido, Zourab Tchokotoua, amigo personal del Rey Emérito (Juan Carlos I de Borbón).”
Concretamente, se ha cuantificado el monto del dinero del que se han apropiado indebidamente los Pujol Ferrusola y asciende a €290 millones; aunque se cree que es una cifra “conservadora” y podría ser más, mucho más… Desglosando las ganancias espurias, un primer informe de la policía señalaba que las sociedades controladas por los mayores de la familia (el padre, la madre y el Junior), habían movido al menos €581,270,429. Otros informes policiales aseguraron poco tiempo después, que “se trata de una de las fortunas más grandes de España… tan grande, que causa estupor.” Por su parte, desde el Ministerio del Interior se informó que las posesiones de este clan delictivo estaban valoradas en €1,800 millones. No obstante, un informe emitido por los tribunales de justicia catalanes, reconoce que existen lagunas en los cálculos, porque muchos países (paraísos fiscales naturales), no han querido colaborar con las autoridades españolas para conocer el monto real de ese dinero, lo cual “alteró sustancialmente los cálculos”, cita el documento.
Ejemplos de lo anterior los han dado los Bancos de Andorra, que han informado que el número de cuentas relacionadas con los Pujol son cinco; los suizos han revelado que se ha encontrado un fondo de inversión que pertenece a esta familia, con €18 millones más y que proceden de “conductas corruptas.” Y la Hacienda española, descubrió que, con el entramado societario de Robert Ribes, un testaferro andorrano, la familia ocultó otros €9 millones en Panamá, un paraíso fiscal por antonomasia, en América Latina.
Esta es una de las periodistas más renombradas de España, catalana para mejores señas; pero trabaja para la televisión Estatal española desde hace muchos años. Su intención al entrevistar a Jordi Pujol i Soley, tuvo un doble propósito: como catalana quería informarse de primera mano, de boca del actor principal de esta trama, sobre lo que estaba ocurriendo en ese instante; y enterar lo mejor posible a la teleaudiencia que fielmente la sigue día a día a través de los receptores de la TV.
Jordi Pujol, todavía en medio de la duda general del pueblo, mintió descaradamente ante las cámaras del programa “Espejo Público”, dirigido por Griso; incluso blandió en varias oportunidades un papel que en realidad no tenía nada que ver con el contenido de la entrevista, haciendo creer que era un documento oficial que lo exoneraba de toda culpa y Susana Griso no tuvo la malicia o la perspicacia para pedirle ese documento y mostrarlo ante el ojo de la cámara y así verificar hasta dónde era verdad y hasta dónde otra falsedad del ex presidente de la Generalitat catalana. Lo cierto es que la periodista le preguntó en varias ocasiones si él tenía cuentas escondidas u opacas en Andorra y Pujol, con una contundencia que no dejaba para titubeos, respondió que no, hasta que terminó el programa. Pocas fechas después, sobrevino la avalancha de indagaciones y confirmaciones de parte de la policía, que demostraron que Jordi Pujol, aquel a quien casi todos le consideraban un “padre” y un hombre entrado en años, bondadoso y ejemplar, era el peor evasor de impuestos, el peor defraudador del fisco catalán y un delincuente de grueso cuño, como nunca se había visto otro en España a través de su existencia como país.
Susana Griso manifestaría meses después al programa televisado “El Hormiguero”, producido y dirigido por el no menos famoso Pablo Motos, que se sintió profundamente decepcionada al enterarse de que aquel anciano venerable, llamado Jordi Pujol, le había mentido descaradamente en su programa cuantas veces ella le había preguntado acerca de sus cuentas opacas. Esta distinguida comunicadora de la prensa de España, recuerda esa entrevista como una de las anécdotas más aleccionadoras y tristes de toda su carrera, cuando el mismo Jordi Pujol le arrebató la venda de los ojos y le hizo ver una realidad en la que pocos españoles, hasta aquel instante, no creían posible; pero que realmente era cierta: Pujol, su esposa e hijos, eran una familia mafiosa y de las peores de toda Europa.
En otra secuencia de este enorme y feo entuerto de los Pujol, salió a la luz una conversación entre la ex novia de Jordi Pujol Jr., llamada Victoria Álvarez, y la dirigente del Partido Popular catalán (PP), Alicia Sánchez Camacho, y que fue grabada en el restaurante La Camarga de Barcelona, por la Agencia de Detectives Método 3, por encargo de los socialistas catalanes. Al calor de aquella conversación, se supo de la acusación proferida por Pascual Maragall, entonces President de Cataluña, en la que le dijo en la cara al viejo Jordi (el padre), en el 2005, sobre el cobro de comisiones del 3 por ciento, que era “una nimiedad al lado de lo que de verdad estaba ocurriendo.” Victoria Álvarez, la ex novia del Junior, contó cómo su ex novio, Jordi Pujol Ferrusola, ingresaba dinero en los Bancos andorranos y lo trasladaba “a la antigua usanza: en el maletero del coche.” Se supo también y al calor de la plática, que Marta Ferrusola, la matriarca del clan, se hacía pasar por “la Sagrada Familia” en los Bancos del país vecino y ella era nada menos que “la Madre Superiora” y cuando quería trasladar dos millones de euros, decía por teléfono al empleado del Banco, encargado de aquella transferencia, que “me manden dos misales.” Y así por el estilo. Ella hacía creer a sus posibles espías que probablemente le “pinchaban” sus llamadas telefónicas, que realmente era una monja y estaba hablando de temas estrictamente conventuales. Así mismo, en esa conversación en el centro de Barcelona, trascendió la colección de autos de lujo (por ejemplo, un Lamborghini de más de €800,000), que Jordi Pujol Ferrusola había comprado a precios de ganga o rebajados. Y el colmo era que el mismo Junior cobraba al gobierno catalán cada vez que pasaba por las casetas de peajes, ubicadas a lo largo de las autopistas de Cataluña.
El president Maragall lo sintetizó de una manera muy precisa al usar esta personificación o analogía retórica: “Si vas segando una parte de una rama, al final cae toda la rama y los nidos que hay en ella, hasta caer el árbol entero.” Manifestó en el seno del parlamento catalán.
Más detalles de este entramado delincuencial, investigados y descubiertos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el departamento especializado de la Policía Nacional de España, que pertenece a la Comisaría General de la Policía Judicial, encargada de investigar delitos económicos, financieros, fiscales y blanqueo de capitales, tanto a nivel nacional como internacional, señalaron que todas las pesquisas demuestran que la famosa herencia del abuelo Pujol, no es la base del capital de esta familia: “No hay ningún documento notarial que lo demuestre”, asegura la UDEF, esa misma policía que el viejo Jordi preguntó “al aire” en el programa Espejo Público de Susana Griso: “¿Qué coño es la UDEF?” Y pronto lo iba a saber con exactitud, hasta convertirse en la “peor pesadilla” de toda la familia. Los mismos investigadores creen que la base patrimonial fue lo que creció en forma exponencial en la Banca Catalana, en 1984, cuando los Pujol depositaron allí 600 millones de pesetas (entonces moneda española), y casi dos millones de un préstamo recibido por la familia, que nunca devolvieron y fue un caso oscuro, cuya investigación nunca convino políticamente, de acuerdo a la versión del fiscal que mal llevó este caso.
A partir de ahí, los agentes han intentado desgranar cada operación de los Pujol, en las que éstos han manejado millones de euros, utilizando cantidades de dinero modestas para no llamar la atención de las autoridades. “Desde antaño, la familia Pujol Ferrusola habría aprovechado su posición privilegiada en pro de acumular un patrimonio desmedido. Cobraban comisiones interviniendo en todos los departamentos y en todos los niveles de la Administración, una parte de las cuales pasaba a Convergéncia i Unió (el partido político al que pertenecían los delincuentes, donde el Jr. actuaba como tesorero); mientras la otra era ingresada en sus cuentas en el extranjero.” Incluso, hay fotografías que muestran los contratos en los que se calcula que el 5 por ciento de la inversión era donado a manera de coima.
Como muestra de lo anterior, existen dos agendas personales de Jordi Pujol Jr. (o Ferrusola), que contienen más de 29 visitas suyas a departamentos de la Generalitat, Fomento y Diputación. Sin duda, era el más activo de la familia. Incluso, hay una entrada de 8,3 millones de pesetas procedentes de la venta realizada por De la Rosa, de un edificio a la Generalitat, por un monto de 1,500 millones. Poco después, aparecen otros €5,6 millones obtenidos por este mismo sujeto, por idear y vender los vertederos de Guilles y Vacamorta, instalaciones ambas que se pusieron en marcha, a pesar de estar llenas de irregularidades. Según la UDEF, fue una operación que necesitó de todo un despliegue de ingeniería financiera para ocultar los ingresos a los Bancos ubicados en Andorra, Suiza y la empresa Nordics APS, en Dinamarca, que pertenecía, a su vez, a una sociedad domiciliada en la Isla de Man. Una verdadera “telaraña” que requería de una detallada organización y un detallado manejo de cada una de esas cantidades en las entidades bancarias.
A nivel internacional, los Pujol también lo intentaron en México y en Gabón, África, como los €348,000 por concepto de colaboración en proyectos y concesiones de infraestructuras en México; o los €188,770 del proyecto de construcción de redes en el país africano. Y según la policía española, “es factible que se utilizara dinero con proveniencia en otros tipos delictivos más graves, como el tráfico de estupefacientes a gran escala, atribuible a terceros.” La misma investigación indica que los Pujol usaron como testaferro a Juan Manuel Rosillo, un empresario mexicano que llegó cuando se celebraron las Olimpiadas en Barcelona y puso en marcha la construcción del barrio de diagonal Mar, y quien fue condenado por defraudar a Hacienda por €8,5 millones y acabó en escape hacia Panamá, tras haber provocado un accidente de tráfico cuando manejaba su auto en estado etílico avanzado. Allí murió una persona; pero el mexicano pudo darse a la fuga finalmente.
Así también, los Pujol vendieron apartamentos en Panamá a miembros de la mafia rusa, quienes, al verse engañados, intentaron vengarse de los catalanes. En Argentina, optaron por la gestión de tres casinos, con Isolux, cuyos responsables estuvieron involucrados en el caso de Los Cuadernos de Centeno. La misma ex presidenta de este país, Cristina Fernández de Kirchner, fue investigada por haber cobrado más de US$12,6 millones de dólares de Isolux. “La voracidad de los Pujol no parece tener barreras,” han asegurado las autoridades de Cataluña.
Lo intentaron también con negocios madereros y hosteleros en México; ferroviarios en Marruecos; de suministros médicos en Uganda; y los casinos ya mencionados en Argentina. “No hay sector que se resista a cubrir de ‘maná’ a la familia Pujol, que ha hecho lo posible por impedir la acción de la Justicia –incluso pagó un dineral a un testaferro para que mintiera al juez- y que no se deja arredrar.” Cita un documento policial. Y mientras se lleva a cabo la investigación de las autoridades, el Junior evadió €14 millones e intentó banquear dinero desde Soto del Real. Pero lo que más llama la atención son las declaraciones que han hecho a la prensa los miembros de esta familia, comenzando por el patriarca, Jordi, quien dijo que “todo va a quedar en nada.” Es evidente que esta familia todavía se cree sagrada y por lo tanto… intocable.
Las autoridades suizas comunicaron a la Audiencia Nacional española, que los Pujol ocultaron en esta nación un fondo de inversión con casi €18 millones, de los que transfirieron por lo menos €8 millones a Luxemburgo. El contenido de la comisión rogatoria, librada por el juez José de la Mata al país helvético, vincula al clan catalán con un depósito que llegó a tener €17,935,861,97. Y el instructor de este caso reitera que “la familia Pujol Ferrusola ha aprovechado su posición privilegiada de ascendencia en la vida política, social y económica catalana, para acumular a lo largo de los años, un patrimonio desmedido por sus miembros, directamente relacionado con percepciones económicas, fruto de conductas corruptas.”
El depósito realizado en Suiza y analizado por la Audiencia Nacional española, llegó a registrar un saldo neto de €17,9 millones; y el juez De la Mata atribuye a Pujol Jr. como el “beneficiario” del mismo; aunque había otros inversores. Y el hedge fund en el que los Pujol invirtieron parte de su fortuna andorrana, que constituía un producto bancario que reportaba grandes beneficios, pero entrañaba también importantes riesgos, fue constituido en julio del 2001, con sede en las Islas Vírgenes británicas. La Policía Judicial y el mismo juez De la Mata consideran, tras analizar la documentación remitida por Suiza, que “no cabe duda alguna al respecto, sobre el dominio total de la operativa bancaria por parte de Pujol Ferrusola, en colaboración con Tusquets Trias de Bes, posicionándose en última instancia como beneficiarios de los activos inyectados en las cuentas objeto de análisis.”
Al finalizar la investigación de este caso, Anticorrupción elaboró el escrito que contiene la acusación contra esta familia por blanqueo de capitales procedentes de la corrupción y ha incorporado las nuevas operaciones de los Pujol, al mismo tiempo cuando afronta el flanco más débil o endeble de las pesquisas: la conexión de este dinero con los contratos públicos de la Generalitat, de los que sostiene, procedían las comisiones que cobró el clan.
En su defensa, Jordi Jr. ha desvinculado el dinero de Andorra de sus negocios particulares: “Mi patrimonio –ha dicho-, procede exclusivamente de mi trabajo y jamás hubo trasvase de dinero entre España y Andorra. Yo no ocultaba dinero. Lo que hacía era moverlo, invertirlo, que no estuviera nunca parado. Es en esos viajes de capitales por varios países, que empezamos a marearnos entre cifras millonarias.” Aseguró el mayor de los hijos de Jordi.
En cuanto al otro hijo, Josep, por quien la fiscalía pide 14 años de cárcel, ha mencionado que el dinero que tenían en Andorra es el que les legó el abuelo, “y en el reparto que hizo mi hermano mayor, a mí me tocaron 125 millones de pesetas. Yo nunca he tenido contactos con administraciones públicas.” Ha dicho textualmente. Y el fiscal del caso narró: “hemos visto a él y a Junior, compartiendo sonrisas cómplices en varios hermanos. ¡Vaya, como hermanos!”
La última en rendir declaración ha sido la ex mujer de Jordi Pujol Jr., Mercé Gironés, por quien la fiscalía pide 17 años de cárcel. Explicó esta mujer que, de las seis cuentas que se le atribuyen, sólo una le pertenece: “Nunca cobré comisiones, nunca, ni yo ni mi ex, hicimos facturas falsas. A veces firmé papeles en blanco y de los negocios se encargaba Junior. Vicky Álvarez, la ex amante de mi ex marido, era ella la de los billetes en bolsas con destino a Andorra.” Acusó.
Otro dato digno de ser mencionado, es el que dice que esta familia pidió, sin éxito, en el 2010, a la entidad financiera Andbank, que destruyera documentación relacionada con las cuentas donde tenía su fortuna oculta, lo que motivó que el Banco andorrano les invitara a abandonarles “lo más rápido posible.” Es decir, el Banco se estaba protegiendo a sí mismo e invitó a los delincuentes catalanes a marcharse rápida y definitivamente, con todo su dinero. Así lo explicó Manel Cerqueda, presidente de la entidad, durante su declaración como testigo en una nueva sesión celebrada en la Audiencia Nacional. El tema era el origen de la fortuna oculta en Andorra.
Explicó que los fondos de la familia estuvieron inicialmente en Andbank y, desde el 2010, en Banca Privada de Andorra, entidad que les ofreció cambiar las cuentas a una fundación panameña, para evitar filtraciones como la que recogió la lista Falciani y que después, en el 2015, fue intervenida por las sospechas de facilitar blanqueo de capitales. “Estuvimos encantados de que se fueran y les dimos todas las facilidades posibles para que se marcharan de clientes de la entidad.” Indicó el alto ejecutivo bancario.
Y Cristina Lozano, ex directiva del BPA, narró que Jordi Pujol Junior, el primogénito del ex presidente de la Generalitat, quien gestionaba los fondos de la familia en Andorra, transmitió al Banco su preocupación por que algún empleado filtrara información sobre sus cuentas, a raíz de “la lista Falciani” de defraudadores fiscales, que hizo pública entre el 2008 y el 2009, un informático que trabajó en la entidad suiza HSBC.
En una de las sesiones recién acaecidas, los inspectores de la UDEF que participaron en las investigaciones de este caso, encontraron el testamento de los padres de Jordi Pujol i Soley y en ninguno de sus párrafos habla de las cuentas en Andorra u otros países. Lo cual tira por los suelos la manoseada versión de que el dineral provino del abuelo Florenci, heredada al patriarca de esta familia delictiva. Pero en un comunicado extendido por el viejo Pujol, el 25 de julio del 2014, dejó leer: “Lamentablemente nunca se encontró el momento adecuado para regularizar esta herencia.” Es decir, trataba de justificar esa cantidad que había mantenido oculta por más de 30 años y que constaba, supuestamente, de 140 millones de pesetas, o su equivalente en dólares en su tipo de cambio en la década de los 80.
“Yo decidí que una persona de máxima confianza gestionara la fortuna: no quise saber nunca el más mínimo detalle, hasta que en 1990 se hizo cargo mi primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.” Manifestó el viejo Jordi, quien fue presidente del gobierno catalán, la famosa Generalitat, hasta el 2003, después de haber estado a la cabeza de la misma durante 23 años. Y añadió a lo anterior: “Me vi obligado (a hablar del dinero), ante las informaciones aparecidas desde hace casi dos años, en relación a los miembros de mi familia más directa y a las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos.”
Todos estos tapujos, esas mentiras sobre la susodicha herencia, quedaron, según hemos descrito anteriormente en este mismo reportaje, al descubierto, cuando la ex amante del Junior, Victoria Álvarez, le denunció públicamente y afirmó en aquel momento a la UDEF que el Jr. llevaba a Andorra grandes cantidades de dinero en efectivo y se refirió pormenorizadamente a los viajes, las cuentas y los movimientos bancarios que aquel realizaba. Fue cuando el juez Pablo Ruz se hizo cargo de la investigación y de las primeras comisiones rogatorias para rastrear sus operaciones; y en abril del 2014 lo imputó, junto a su ex esposa, Mercé Gironés, por blanqueo de capitales y delito fiscal. En ese entonces, Oriol, el único de los siete hijos del ex president que seguía sus pasos en la política, ya estaba imputado por otro caso distinto al de la fortuna en Andorra, específicamente por amaños en concesiones, cohecho, falsedad documental y tráfico de influencias. Fue condenado a dos años y medio de prisión, de los cuales sólo dos meses cumplió.
Ciertamente, Jordi Pujol i Soley ha tratado de “sacar las castañas del fuego” del resto de su familia, al decir al fiscal y al juez de este caso que “de los hechos descritos y de todas las consecuencias, soy el único responsable”; pero no le creyeron y Marta Ferrusola, la catalanista brutal y feroz, quien odiaba al resto de España con un odio enfermizo, y sus siete hijos, acabaron compareciendo ante la justicia en condición de investigados. Primero en los juzgados de Barcelona; y después en la Audiencia Nacional, donde se unificó la causa, y ante el juez José de la Mata.
Hay que subrayar que, en el 2017, Jordi Pujol hijo ingresó en prisión provisional y pudo ver la luz del Sol nuevamente, tras haber pagado una fianza de medio millón de euros, ocho meses después de haber ingresado.
En un intento de síntesis, en los años 90 todos los miembros de esta familia fueron titulares o dispusieron de fondos en cuentas bancarias en Andorra: en la documentación de la causa constan informes policiales y de Hacienda, comisiones rogatorias y otros documentos que, según la fiscalía, dejaron al descubierto cuentas con saldos relevantes en Suiza, transferencias a entidades financieras en Luxemburgo, sociedades instrumentales domiciliares en Panamá y otras jurisdicciones opacas, operaciones en efectivo o mediante empresas interpuestas por parte de empresarios, a cambio de concesiones, uso de testaferros, facturas o contratos simulados. Todo un catálogo de operaciones destinadas, según la acusación, a blanquear dinero obtenido, supuestamente, de manera ilícita. Por ejemplo, cita la fiscalía, “del examen de los saldos en cuentas bancarias y depósitos financieros, de los que disponían en España, resultaba y se ha podido cuantificar que desde el año 2008 hasta el 2012, se produjo un crecimiento que osciló desde los €106,796,66, hasta los €12,214,148,65.”
Los fondos, continúa la explicación el Ministerio Público (fiscalía), salían al extranjero por importes millonarios, catalogados como “préstamos”, pero eran inversiones no declaradas en España. En otros casos, simulaban la existencia de deudas en el extranjero y así evitaban el embargo del dinero si entraba en España.
Quienes saben de leyes fiscales en esta nación europea, aseguran que “de ésta no se salva ninguno de los Pujol”; aunque la “Madre Superiora”, la mordaz Marta Ferrusola, quedó eximida después de su muerte; y su esposo Jordi, el causante de todo este entuerto, también ha sido exonerado porque su capacidad cognitiva es muy precaria y está incapacitado para soportar un proceso judicial; pero los hijos, es muy posible que los veamos ingresando en prisión cuando hayan concluido los debates que les están preparados a todos ellos.
Queda para la historia el argumento esgrimido y dicho por el viejo Pujol, quien, dejando a un lado la vergüenza, manifestó: “Puedo decir rotundamente que nunca he sido un político corrupto. Nunca he cobrado más dinero que mi sueldo como president (de la Generalitat). Mi propia presión moral ha hecho que el pasado 25 de julio yo confesara la existencia de ese dinero en Andorra, procedente de la herencia de mi padre en 1980 y que alcanzó los 140 millones de pesetas en dólares. No ha habido en el origen de esos fondos ni corrupción ni trato de favor. Se han lanzado intoxicaciones y frivolidades y se quiere mezclar todo para enjuiciarme a mí y también a mi partido, CiU. A menudo se piensa que guardar dinero se hace por codicia; pero a veces se hace por miedo. Tener dinero en el extranjero puede ser criticado, muy criticado, pero no lleva implícito que sea de origen ilícito o venga del erario público. Mi padre creó la fortuna que posteriormente yo y mi familia heredamos en 1980. Me fue muy bien en la Bolsa. Cuando mi padre falleció, era un hombre rico.”
Lamentablemente para el otrora gran Jordi Pujol i Soley, nadie en España, ni en el resto de Europa, le cree, justamente porque va de espaldas a la verdad. Y las investigaciones policiales, así lo han confirmado.
MOSCÚ, Rusia-(Especial para The City Newspaper) Debemos partir de la premisa que nos dice (y enseña), que las guerras son ante todo económicas (financieras), y luego se libran con base en cañonazos y misilazos. Pero es inútil librar un conflicto de larga data sin una economía fuerte, boyante y que sea resistente al paso de los años. Podrían decirnos que Israel es la excepción en la regla, porque se mantiene en permanente guerra contra sus débiles (o desarmados) vecinos, a pesar de que su producción financiera es, si se quiere “normal”; pero el tema de los israelíes pasa por los millones de dólares que les regalan los estadounidenses, el pueblo norteamericano que no se pregunta hacia dónde va parte de sus impuestos; de un Congreso dominado por los judíos en ambos partidos, el Demócrata y el Republicano; “el lobby” judío que presiona a la Casa Blanca o de lo contrario, agarraría por el cuello a los presidentes “gringos” hasta que vuelvan a mandar esos millones de dólares a Tel Aviv, en una presión que nos muestra a las claras que Washington está “tomado” (o mejor dicho, secuestrado) por el sionismo.
También, los judíos repartidos dentro de las economías de todos los países poderosos, envían millones de dólares a Tel Aviv; y Alemania -la avergonzada estúpidamente Alemania-, regala millones de Euros, material bélico, médico y tecnología de punta, apropiada para librar guerras, a los judíos en Israel, fundamentada en esa eterna “culpa” que los hebreos explotan a cada minuto de un “holocausto” que los mismos judíos provocaron y hasta se merecieron, pues tenían también a las economías y las existencias de las naciones europeas, en las primeras tres décadas del Siglo XX, entre sus garras y apretaban sus “gañotes” cuando a ellos les convenía y en beneficio de sus propios intereses mezquinos y judaicos, donde el dinero privaba sobre cualquier otra cosa.
Esa es parte de la verdad con respecto a la economía de guerra de los judíos, basada en la presión y amenaza a la Casa Blanca, a Berlín y a otros gobiernos Occidentales; y con base también en la expoliación a esos respectivos pueblos que tienen que desembolsar cada vez impuestos más altos, sin saber real y sinceramente “por qué.”
Pero este no es el tema de este artículo de prensa, sino el asunto ruso: ¿Cómo financia su eterna guerra contra Ucrania, si los dineros rusos están congelados en los Bancos de Occidente, si sus canales de exportación están bloqueados y sus “aliados” no compensan todo lo que deberían compensar dentro del mecanismo venta-compra de la producción rusa? Veamos…
Con toda precisión, este es el quid del asunto… la esencia del soporte económico de la agresión a Ucrania por parte de Rusia, es una especie de imperio invisible, sustentado por el petróleo, por miles de barriles de crudo que navegan en miles de barcos que trabajan para el Kremlin, sede de la dictadura rusa y que muestra que las sanciones de Occidente tienen fisuras por donde escapar, por donde “colarse” y resultan efectivas para los intereses del gobierno y maquinaria bélica de Rusia.
Observemos cómo funciona este mecanismo evasivo que surca los océanos del mundo, sin que sus enemigos se percaten que ello sucede ante sus “propias narices”: tomemos el ejemplo del buque “El Marinera”, cuyo tamaño es imposible de ocultar para nadie. Se puede divisar desde que aparece como un punto en el horizonte del mar, pues mide 333 metros de largo, más o menos como tres campos de futbol; con una capacidad para cargar y transportar 281,000 toneladas, un peso equivalente a 31 veces el equivalente al peso de la Torre Eiffel en el corazón de París. También se puede equiparar ese cargamento con dos millones de barriles de petróleo, unos 318 millones de litros; es decir, la producción de crudo por día de Noruega y más que la de México o Qatar. Estamos refiriéndonos, entonces, a un verdadero monstruo de los océanos; pero que escapa al rastreo de los sistemas de seguridad de las naciones occidentales. ¿Cómo lo hace? Sigamos analizándolo…
De hecho, y según José Macías, investigador del think tank de Washington, el Centro de estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS, según sus siglas en inglés), los sistemas públicos de rastreo, en la mayoría de las oportunidades, en lugares tan poco remotos como las islas Azores, el Estrecho de Malaca, el más transitado del planeta, o la costa de Sri Lanka, lo han perdido en las pantallas de los radares; es decir, ha desaparecido por lo menos en unas 20 ocasiones, de manera inexplicable. Y es que parte de su estrategia es cambiar de nombre y, de hecho, ha tenido ocho nombres distintos desde que comenzó a navegar hace 23 años atrás: se le ha conocido como Bella-1, Timus, Neofit, Yannis, Zhiao Xu Shan, Seaways Mulan y Overseas Mula. Recientemente ostentaba el de Marinera.
Este “monstruo” de los mares, en todo caso, es uno de los 1,300 buques petroleros que forman parte de la “flota fantasma” rusa, que se dedica a transportar crudo desde territorio de Rusia –y, hasta este año, el 2026, desde Venezuela e Irán, por las razones que conocemos sobradamente-, fundamentalmente hacia la India y China, principales compradores del vital petróleo para todos los países del orbe.
Y el asunto se torna más complicado cuando observamos que esa “Armada” no ha dejado de crecer, sumándole más y más barcos, desde que los rusos invadieron Ucrania; y adquiere ribetes todavía más sorprendentes cuando vemos que no ha dejado de aumentar el número de buques, a pesar del secuestro del dictador venezolano Nicolás Maduro, por parte de un comando estadounidense; y de los ataques judeo-gringos a Irán. He ahí la astucia de los rusos beligerantes y asociados con actos de genocidio en territorio ucraniano.
De tal manera, la venta de esos miles de barriles de petróleo, la ganancia obtenida, es lo que ha dado largas a la guerra en Europa y, mientras no se corrija ese error, los “buques fantasmas” seguirán surcando los océanos, llevando en sus bodegas el preciado cargamento, tan supra-valorado por chinos e indios. Mientras tanto, en el Kremlin, Putin y su plantilla de secuaces, se burlan abiertamente de la poquísima inteligencia de los gringos, en específico de su obtuso presidente “color naranja”, Donald Trump, quien sigue dando “palos de ciego” con respecto a este conflicto que, según su enorme bocaza, iba a detener en menos de una semana y ya hemos visto los resultados de su anti-diplomacia de la que también se burlan los rusos.
En resumen, para formarnos una idea más exacta de lo que significan estos barcos, uno de cada cinco petroleros de esa envergadura, opera en una zona gris de la legalidad internacional, porque, en principio, aparecen y desaparecen, cambian de nombre, de armador, de bandera de registro… especialmente en un mundo en el que los fondos de inversión usan imágenes de satélite para saber cuántos coches hay estacionados en los aparcamientos de los supermercados, por ejemplo, y así pueden predecir la evolución del consumo de los productos que allí se venden; o la marcha de una empresa determinada de distribución, los navíos gigantescos permanecen en la práctica de un juego “de magia” perpetuo, en el que aparecen y desaparecen -ya lo dijimos-, en “las propias narices” de Trump y su gavilla de funcionarios de la Casa Blanca y Washington. Es así como la economía rusa está muy lejos de verse asfixiada y mucho menos… detenida o bloqueada por Occidente.
Para Gonzalo Saiz Erausquin, experto en la flota fantasma rusa en el think tank londinense, o el Real Instituto del Servicio Unido (RUSI, por su siglas en inglés), entre el 65 y el 70 por ciento de todas las exportaciones de petróleo ruso, sale por medio de esta ya famosa flota; lo que supone en términos de cantidad, 3,5 millones de crudo al día; es decir, casi tanto como Irán o los Emiratos Árabes Unidos, antes de la guerra iniciada por los Estados Unidos e Israel, en contra de los iraníes.
Hay algo clarísimo en estos tiempos por los que transcurrimos y a la sombra de la invasión del ejército ruso a las llanuras de Ucrania: las potencias occidentales han fracasado en su intención de “inmovilizar” y anular a la economía de Rusia; porque la “flota fantasma” que alimenta a la economía de guerra del Kremlin, ha determinado ese fracaso y ha mostrado en diáfanas circunstancias, la desintegración del sistema geopolítico y del comercio mundial, lo mismo que la pérdida de influencia global de Occidente, en concreto de la Unión Europea (UE).
Todo ello se ha dado en momentos cruciales del conflicto bélico en Ucrania y cuando el planeta entero experimenta avances superlativos en el monitoreo, como nunca antes en el devenir de las épocas. Aun así, los buques petroleros rusos que aparecen y desaparecen de los radares y confunden a los pilotos de los cazas estadounidenses y de la OTAN, que creen haber visto a un barco “x”, con un nombre tal y después desaparece sin dejar rastro, pero que ha sido visto pocos días después con otro nombre y otra bandera, sólo refuerza la tesis de que los seguros, las cartas de exportación, la legalidad, (las leyes marítimas) y la digitalización, no valen cuando se trata de estos “barcos fantasmales.” Es cuando los analistas globalizados aseguran: “el fracaso de Occidente ha sido manifiesto y en especial el de la UE, que, desde la invasión de Ucrania, ha lanzado –al principio con el apoyo y la colaboración de los Estados Unidos y de varias potencias asiáticas-, la mayor operación de sanciones de la historia contra una gran potencia energética, Rusia.”
Y fundamentan lo anterior en el hecho de que Rusia ha evadido la presión, al crear una inmensa flota de petroleros que funcionan siguiendo normas diferentes al resto de los barcos que navegan por los océanos. En todo caso, en el pasado reciente, Irán, Venezuela, Libia y Corea del Norte ya lo hacían, aunque a una escala menor; es decir, todos evadían la prepotente posición de los Estados Unidos, creyéndose el gendarme o el policía mundial, un oficial “vestido de azul”, pero que es decididamente vulnerable y despistado por completo.
Ciertamente Rusia, en la actualidad, le ha dado a esta actividad evasiva de sus barcos de gran calado, dimensiones planetarias con la ayuda de China e India, porque, en principio, ninguno de esos dos gobiernos afines al de Moscú, está dispuesto a pagar más por el crudo, por culpa del conflicto en Ucrania, aparte de que “comulgan” o están de acuerdo con el sistema dictatorial que priva en el Kremlin.
Para explicar con mayor claridad lo que significa la sanción al petróleo ruso, hemos de señalar que las naciones Occidentales, el G-7, la UE y Australia, permiten que el petróleo ruso siga circulando, pero sólo por debajo de un precio máximo; y en el caso de que el crudo de ese país invasor de Ucrania, supere ese monto fijado, el cargamento de los buques pierde acceso al ecosistema marítimo de Occidente; es decir, será castigado en lo financiero, los intermediarios, servicios logísticos y no podrá contar con el sistema de seguros de Lloyd’s, en Londres. Eso explica por qué Moscú prefiere, en su defecto, utilizar a la “flota fantasma”, especialmente cuando el tope del precio por el crudo está fijado en US$44,10 por barril. Rusia no vende su petróleo a ese precio, ni estaría nunca dispuesto a venderlo por esa ridícula cantidad. Y para que comparemos la actitud comercial de los rusos al respecto, en los peores momentos de la guerra de Irán, el crudo “made in Rusia”, llegó valer US$126 por barril.
De acuerdo a los entendidos, evadir las sanciones económicas que se le han impuesto a los rusos, no es difícil, especialmente en lo que atañe a los barcos petroleros, los mismos “fantasmas” que estamos tratando en este reportaje: para que un buque “desaparezca,” basta con que apague su Sistema de Identificación Automática (AIS), encargado de informar constantemente su posición, velocidad, nombre, destino y bandera. Esto permite a los administradores y vigilantes de los puertos, guardacostas, aseguradoras, armadores y clientes, conocer la ubicación precisa. Pero si apagan los artefactos electrónicos, simplemente el buque se esfuma, como si estuviese en una noche con espesa niebla.
En otras oportunidades, hacen lo que se llama spoofing; es decir, manipulan el AIS y así dan una localización falsa; incluso, una anécdota divertida fue aquella que dio la ubicación de un navío que estaba navegando, en ese momento, en tierra firme, como si fuera un anfibio.
También, mienten acerca del precio del crudo que transportan: si bien, de manera oficial declaran que lo están vendiendo por debajo del tope de los US$44,10; en la realidad y en la práctica, el precio real que manejan en ese mismo instante, es mucho mayor; pero legalmente se infla mediante costes de transporte, intermediarios o acuerdos paralelos. Es en ese momento cuando entran en acción los traders, que son empresas gigantescas que tienen sus bases en Suiza y no cotizan en Bolsa; y su misión es mover barriles físicos de un sitio a otro. La historia de estos traders se fundamenta en una sucesión de acuerdos con personajes que van desde el asesinado Ayatolá Jomeini, ex líder espiritual y político de Irán, hasta Muammar el-Gadafi, ex dictador de Libia. Se dice que ambos eludían las sanciones occidentales y, en ocasiones, hacían negocios simultáneamente con facciones enfrentadas en una guerra civil, como sucedió en la propia Libia.
El funcionamiento de los traders entonces, se basa en la falsificación de documentos relacionados con el petróleo que viaja en los “barcos fantasma”, y, de paso, despistan por completo a los encargados en Occidente de hacer cumplir las sanciones que pesan sobre la economía rusa, a raíz de su invasión militar a Ucrania.
De acuerdo a versiones no oficiales –porque no se puede tener precisión aritmética en estos casos que suponen ser auténtica piratería naval-, se considera que la flota que trabaja para Rusia tiene más de 1,300 barcos de gran calado, aptos para el transporte de cientos de barriles con crudo. Es cuando Saiz Erausquin, el experto que se ha ofrecido a brindar sus declaraciones para este reportaje en particular, manifiesta que “esa cifra es la más aceptada, pero esos buques dan servicios a múltiples gobiernos, lo que dificulta su identificación. Los últimos datos que he visto del proveedor de servicios marítimos Clarksons, señalan entre 1,500 y 1,700. De ellos, unos 700 están sancionados. En total, en el mundo hay unos 7,000 petroleros.” Advierte.
Vladímir Putin, en plenitud de las sanciones económicas, cuando sintió todo el peso de la decisión tomada por Occidente para dañar a Rusia, decidió evadirse por otro lado y para ello, echó mano a la “flota fantasma”, que no es otra cosa que una especie de Armada corsaria en materia comercial. Esos barcos, en todo caso y a pesar de lo descrito aquí, son legales según jurisdicciones de países como la propia Rusia, China e Irán; aunque nunca para otras naciones.
No obstante el éxito que ha tenido Putin con el uso de estos navíos, yace un peligro latente con ellos, porque la Unión Europea (UE), autorizó, bajo la cobertura legal de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, a sus barcos de guerra detenerlos, que suban a los “bucaneros” sus soldados e inspeccionen si están transportando petróleo que está sujeto a las sanciones por motivo de guerra. De inmediato, el Kremlin dejó escuchar su enojo, aseverando que la medida no es otra cosa que “piratería” y ha declarado que “nos reservamos el derecho de actuar en consecuencia”; es decir, disparar contra los soldados de la UE. De hecho, en las cubiertas y en los interiores de esos barcos, viajan mercenarios pagados por Moscú, del famoso Grupo Wagner, dispuestos a proteger la valiosa carga que transportan. La situación no es un juego, tal y como observamos.
En todo caso, la ofensiva que se ha diseñado para combatir y detener a la “flota fantasma” rusa, la encabeza el llamado NB8++, compuesto por una coalición de países nórdicos, bálticos y socios europeos, junto al Reino Unido. Coordina sanciones, hace inteligencia marítima e inspecciones para perseguir a los petroleros rusos, porque el objetivo es detener a estos “corsarios modernos al servicio de Su Majestad, Vladímir Putin.”
En lo que estriba a España, su situación en todo este asunto es un tanto delicada, ya que se ha convertido en un país clave para “la flota fantasma”, porque uno de los lugares donde los petroleros transfieren el crudo en alta mar, está junto a Ceuta, territorio español en el norte de África. Algo tendrán que hacer los iberos para que esta situación no se dé más; lo cual significa que el crudo que salió en un “barco fantasma” desde el puerto de Murmansk en el Círculo Polar Ártico, en Rusia, lo traspasa a otro navío que pertenece a otro país, previo acuerdo por radio con este último. De esa manera, el petróleo deja de ser ruso y evita ser sancionado por “a, b o c” motivo. Pero los españoles prevén otro serio problema y se refiere al enorme riesgo medioambiental que eso supone, en caso de que ocurra un accidente con los barriles que traspasan de un barco al otro, más todavía si se toma en consideración la antigüedad de los buques y la falta de controles que den seguridad a tales acciones.
Por otra parte, ha surgido otro temor fundamentado en la posibilidad de que Rusia dé la orden a su Armada para que escolte a los petroleros. Ello podría significar eventuales enfrentamientos en los océanos entre los barcos de guerra rusos y los de la OTAN o el NB8++, cuya misión, como ya explicamos anteriormente, es la de detectar a los “buques fantasma.” Por ahora, algunos petroleros llevan dentro de su tripulación, reiteramos, a mercenarios de la famosa empresa Wagner, practicante de múltiples tropelías y abusos de distinta magnitud en los países donde ha actuado, y esto incluye también a Ucrania, desde luego. Aun así, los nórdicos han apresado a 13 barcos rusos, a pesar del riesgo subyacente, porque una respuesta violenta de estos mercenarios se podría dar de un momento a otro.
Hasta esta fecha (julio del 2026), la tensión en altamar ha acontecido de este modo: la UE ha sancionado a 600 barcos de esta especie; incluso ha prohibido prestarles cualquier tipo de servicio. El Reino Unido también ha vedado cualquier clase de aprovisionamiento a los mismos 600 “barcos fantasma” en cuestión. En lo que respecta a los Estados Unidos, solamente ha sancionado a 200 navíos, pero no han sido rusos, sino venezolanos e iraníes. ¿Por qué? Hay quienes dicen que es por la extraña devoción, admiración y displicencia anormal que siente Donald Trump por Putin, un sentimiento tan esquizofrénico como el personaje que lo lleva y siente en sus adentros.
Un dato importante e interesante que debemos resaltar, se refiere al hecho de que, alrededor de la cuarta parte de los 3,5 millones de barriles de petróleo que son trasladados por la “flota fantasma rusa”, lo hacen en petroleros que pertenecen a armadores griegos, una comunidad reconocida por su capacidad para correr riesgos, ejercer influencia política y doblar la legalidad de todas las maneras posibles. También, son los herederos de la cultura empresarial del famosísimo magnate helénico, Aristóteles Onassis, quien amasó su incalculable fortuna, gracias a métodos parecidos al que estamos describiendo aquí.
Además, los griegos han vendido unos 127 petroleros viejos a empresas también fantasmas en Dubai, Seychelles o la India, donde se les han cambiado sus nombres y los han registrado en países que no tienen ningún tipo de control sobre las condiciones en las que operan barcos bajo su bandera nacional, como Gabón, Camerún y, cada vez más, Rusia.
Ciertamente, el Occidente europeo lo está intentando todo por hacer cumplir las sanciones a los rusos, por su criminal invasión a Ucrania, pero no lo ha logrado, porque la maquinaria de guerra del Kremlin se nutre, hoy en día, precisamente de la venta de petróleo, tal y como hemos explicado ampliamente aquí; es decir, las sanciones de Occidente no han destruido al comercio ruso y han hecho algo más complejo: han creado un sistema alternativo, carente de transparencia y mayormente peligroso, además de independiente de todas las naciones occidentales. Vladímir Putin, el sátrapa ruso, sabe que si los europeos acaban con este trasiego ilegal de crudo, su guerra contra Ucrania acabará al poco tiempo de haber ocurrido lo primero; por ello, ha echado mano a los mercenarios, curtidos en guerras en África principalmente, del Grupo Wagner, para que custodien su petróleo y podría jugarse la otra carta, cual es… enviar destructores de su Armada para que disparen contra los europeos, allí donde sea necesario para los intereses de Rusia.
En nuestro intento por poner un punto final a este tema, nos llama poderosamente la atención el silencio y la complacencia de Donald Trump hacia su amigo Putin, un sujeto que se ha burlado abiertamente del estadounidense, justamente por su ignorancia, arrogancia vacía de “pavo real” y su desconocimiento total de la geopolítica y la geo-economía.
Por lo pronto, los buques, enormes armatostes, continúan navegando y generando millones de dólares para que la guerra continúe sin pausa.
