EUROPA




EUROPA-(Especial para The City Newspaper) Varios países del Viejo Continente están reaccionando, muy disgustados, con la masacre que lleva a la práctica día tras día, noche tras noche, el ejército terrorista de Israel contra la población de la Franja de Gaza, donde asesina ante los ojos del resto de la humanidad a inocentes: mujeres, niños, ancianos, minusválidos y a todo aquel que busque refugiarse ante los misiles y bombas y que, fatalmente, es asesinado allí en el teatro de la invasión israelí.
De hecho, los europeos, en verdadera masa, están actuando de manera contundente y llenos de enfado cuando ven una bandera de Israel y a alguno de sus judíos portándola sobre sus hombros; sino repasemos lo que sucedió en la recién finalizada Vuelta Ciclística a España, donde gentes apostadas a la vera de las carreteras, intentaban hacer perder el equilibrio a los ciclistas representantes del Estado judío y la policía tenía que intervenir para evitar males mayores. Los europeos, lo mismo que millones de latinoamericanos, estadounidenses, canadienses, africanos y asiáticos, están muy indispuestos contra el terrorismo, la masacre, el genocidio o el exterminio racial que las tropas israelíes consuman actualmente contra un enemigo ficticio, porque se trata del pueblo gazatí desarmado y que sólo busca cómo no morir bajo los terroríficos ataques provenidos de los judíos.
Dentro de ese contexto, han cundido las amenazas de países europeos en contra del Festival de la Canción de Eurovisión 2026, con no participar si la representante de Israel lo hace normalmente. A pesar de que este certamen siempre ha sido apolítico desde su fundación y así se ha mantenido a lo largo de los años de existencia, en esta oportunidad parece que no lo será, ya que Israel tiene caldeados los ánimos, justamente por ese genocidio descarado, abierto, sin contemplaciones, sin pena alguna y demostrándole al mundo cuan asesinos pueden ser los hebreos cuando se lo proponen. De hecho, parece que ese odio vertido contra los palestinos, es una ligera muestra del odio que todos los judíos, alrededor del orbe, sienten por los demás seres humanos no judíos, a quienes culpan de las distintas persecuciones que el auto-denominado “pueblo elegido” supuestamente ha sufrido de los Zares rusos, los Reyes españoles y del nazismo en Europa central, entre otros acontecimientos más en los que han estado imbuidos.
Fecha a fecha, los films de los valientes camarógrafos y periodistas que consiguen adentrarse en las ruinas de lo que hasta hace poco fue la Franja de Gaza, nos muestran a una población gazatí en franca huida de los ataques judíos, con fusilería, misiles, bombas de gran tonelaje, aviones y ahora, tanques de guerra, cuando empezaron la gran invasión por tierra de este enclave palestino. Los sentimientos que esas imágenes causan, son de cólera contenida, inmenso dolor al ver a las madres sin alimentos para sus hijos pequeños, sin medicamentos o a los padres de familia llevando en brazos los cadáveres de sus niños; y de impotencia ante un mundo que observa, increpa verbalmente a los israelíes, pero, en concreto, no hace absolutamente nada por detener a ese judío enloquecido, llamado Benjamín Netanyahu, el propulsor, el impulsor y el alma negra que empuja a sus milicias a cometer tales atropellos de lesa humanidad. Y es que este criminal de nuestro tiempo, en pleno Siglo XXI, cuando se suponía que el hombre había avanzado en cuestión de derechos humanos, tiene a la mayor potencia del orbe, los Estados Unidos, cubriéndole las espaldas y dándole armas de todo tipo para que continúen la masacre en Gaza. Es decir, aquel país, aquel gobierno que luchó por derrocar a la dictadura nazi y se vanaglorió por décadas enteras de haber luchado contra un gobierno exterminador y creador de los campos de concentración, ahora es aliado indisoluble y firme de otro exterminador: del gobierno y ejército de Israel, en su cometido descarado por limpiar étnicamente a la Franja de Gaza, para apoderarse posteriormente de esa porción de tierra y fundar allí el resort que otro judío, el yerno de Donald Trump, llamado Jared Kushner, ideó en lugar del pueblo gazatí. En palabras simples, sencillas y directas: Trump, lo mismo que su antecesor, el senil Joe Biden, han borrado de un golpe seco, de un tajo, esa historia de los Estados Unidos en la que luchó por la democracia, las libertades del hombre y sus derechos inalienables. Hoy es otra potencia, son otros Estados Unidos los que apoyan estas matanzas en Gaza.
Con esa panorámica que se puede observar constantemente en los telediarios, los gobiernos de Irlanda y de los Países Bajos (donde está la sede de la Corte Penal Internacional, que espera por Netanyahu para judicializarlo), han amenazado con boicotear el Festival de la Canción de Eurovisión 2026, si Israel participa “como si nada estuvieran haciendo sus tiranos, sus ultra-ortodoxos,” que claman por asesinar sin contemplaciones a los recién nacidos gazatíes “porque ellos serán los terroristas del mañana”, según han dejado escuchar rabinos y políticos en Tel Aviv y en USA.
La televisora pública neerlandesa responsable, AVROTROS, explicó en un comunicado difundido recientemente que “no puede seguir haciéndose responsable de la participación de Israel en la actual situación, en vista del grave y continuo sufrimiento humano en Gaza.” Casi de inmediato, Eslovenia (la patria de la Primera Dama de los Estados Unidos, Melania Trump), dejó claro que no participará en Eurovisión si Israel participaba. Luego, España e Islandia dejaron saber que están considerando la misma determinación; es decir, no hacerse presentes en el escenario del festival “en caso de que Israel participe el año que viene” (2026), en Viena, Austria, desde el 12 hasta el 16 de mayo. De tal modo, se espera que estas dos naciones, una al norte de Europa y otra al sur, tomen ambas decisiones de no apersonarse en Eurovisión, en diciembre próximo.
En esencia, la explicación más sencilla, aunque la más verídica y valedera, nos dice que los israelitas se consideran, mayoritariamente, o estadounidenses o europeos, algo que acontece también con los argentinos, en ese desfase esquizoide que los dos pueblos padecen. Incluso, los israelíes dicen que son “un apéndice” de Europa en Oriente Próximo y todo el sistema de vida que llevan, generalizadamente, es una copia lo más fiel posible de las costumbres y maneras europeas y estadounidenses. Es por ello que vemos a equipos de futbol israelíes participando en copas europeas, lo mismo que su selección nacional en las eliminatorias para los Mundiales. Y el Festival de la Canción de Eurovisión no podía ser excepcional en esa “regla” que los judíos llevan a efecto.
Empero, la gran diferencia entre los judíos y los argentinos radica en que los primeros buscan formas para apoderarse del entorno en el que residen, estudian y trabajan; mientras los argentinos, como buenos suramericanos que son (muy a pesar de ellos), sólo anhelan sentarse en un café en Londres, Ámsterdam, Berlín, Roma o Madrid y presumir que están en Europa y “son europeos”, que es su sueño más caro y acariciado desde que adquieren consciencia de su existencia en este mundo. Pero no anhelan progreso material ni personal alguno… sólo sentirse “europeos.” En otros términos, los judíos buscan apropiarse, invadir silenciosamente todo lo que les rodea e interesa; y los otros, los argentinos, son un remedo, una ridiculez de inmensas proporciones. A los primeros les puede su insaciable ambición materialista; a los segundos, lo baladí, lo superfluo y lo absurdo.
Con base en esa premisa, en ese desfase patológico, Israel comenzó su andadura por el Festival en 1973, año del debut de su primera artista. Entones se llamaba Gran premio de Eurovisión de la Canción; y desde ese preciso instante se convirtió en un miembro más de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), una asociación que ahora cuenta con 73 miembros; es decir, radioemisoras de 56 países, así como 35 miembros asociados de 21 Estados de Europa, África del Norte y Oriente Próximo. De tal manera, Israel no es el único país extra-europeo que participa en el ESC, porque también lo hacen Armenia, Azerbaiyán, ambos asiáticos; y Australia desde el 2015, considerado el participante “más exótico” del ESC, gracias a una enorme comunidad de fans y a su incorporación como miembro asociado de la UER.
Remontándonos a 1973, con la primera participación israelí en Eurovisión, la cantante Ilanit, según recordamos perfectamente, estuvo rodeada de las más estrictas medidas de seguridad, más todavía cuando un año antes, en 1972 y en las Olimpiadas de Munich, Alemania, fueron asesinados once atletas israelíes en la Villa Olímpica. Fue así como aquella cantante judía llevó chaleco antibalas y se le ordenó al público espectador mantenerse quieto, debidamente sentado, durante su actuación; y los fotógrafos de la prensa tuvieron que accionar sus cámaras contra el techo del recinto, para demostrar a los agentes de seguridad que sus cámaras no eran armas de fuego camufladas. Esas mismas medidas extremas tuvieron que implementarse en las ediciones del Festival del 2024 y del 2025; y se dieron los casos en los que varios países participantes pidieron que se excluyera a Israel del concurso. Toda esa parafernalia, esas situaciones en las que la tensión y el nerviosismo imperaron, se hubieran erradicado desde un inicio si Israel hubiese sido vetado, para tranquilidad y seguridad de los demás participantes.
La contrariedad ha llegado a tal punto, que en una de esas finales del certamen, la banda islandesa Hatari enseñó una bandera palestina ante las cámaras de la televisión que transmitía en vivo para millones de tele-espectadores y esa reacción de los artistas hizo que la emisora islandesa RUV tuviera que pagar a la organización de Eurovisión €5,000 de multa. Pero la cosa no concluyó allí, porque minutos más tarde, la famosa cantante Madonna, invitada especial como estrella internacional, presentó a dos bailarines de su elenco, cada uno portando una bandera de Israel y de Palestina “en señal de paz”, decisión que no agradó en nada a los organizadores. Y en las ediciones de Malmö, Suecia, en el 2014; y Basilea, 2025, en Suiza, hubo manifestaciones anti-judías en las calles y silbidos y abucheos en las salas donde se llevó a cabo el festival, cuando la cantante israelí apareció en el escenario.
Ante tal “avalancha” de enojo, de personas alrededor del planeta que sienten verdadero odio contra el Estado genocida y terrorista de Israel, su gobierno, encabezado por el criminal Benjamín Netanyahu, está dilapidando millones de millones de dólares para refutar lo que se dice acerca del genocidio que lleva a efecto en la Franja de Gaza, aunque tal claridad, tales evidencias no pueden esconderse ni cubrirse con un manto de palabrería y retórica barata, fácilmente desmontable y demostrar cuán falsa y cuán tendiente a engañar es. Europa, una vez más, es el objetivo de esa propaganda creada por el gobierno de Tel Aviv y su principal cometido es negar la existencia de la hambruna que, realmente, hay entre la población de Gaza, que, dicho sea de paso, es asesinada cuando hace tumulto o fila para lograr unos pocos comestibles de la escasa ayuda internacional que los mismos judíos apenas permiten ingresar al enclave. Los soldados de Netanyahu disparan a quemarropa a los gazatíes, simplemente para divertirse al verlos caer bajo los sacos de harina o con sus bolsas que llevan escasas hogazas de pan; o para ejecutar una vez más la orden del carnicero Netanyahu, de “exterminar, siempre exterminar y exterminar totalmente a los palestinos.”
La verdad es que una investigación recién hecha por miembros de la iniciativa europea de lucha contra la desinformación, Eurovisión News Spotlight, revela que Israel está utilizando a su Agencia de Publicidad Gubernamental para efectuar campañas internacionales que desvirtúen lo que los periodistas están informando desde el terreno donde se comete el genocidio, el mayor del Siglo XXI hasta el momento. “El objetivo es influir en la opinión pública de diversas partes de Europa y América del Norte.” Reza el documento del estudio hecho. Es decir, lo que piensen los latinoamericanos, africanos y asiáticos, no les importa demasiado a los judíos, según vemos.
Además, una cuenta israelí en YouTube (la red social de videos), ha realizado campañas de publicidad desacreditando a las agencias de la ONU y cuestionando las conclusiones de control, reconocidos internacionalmente; y un documento del gobierno de Israel que trascendió subrepticiamente, revela que, desde mediados de junio del 2025, unos €42 millones han sido invertidos por Tel Aviv en esas campañas publicitarias en la plataforma señalada y también en la famosa X. “Estas iniciativas forman parte de la estrategia de diplomacia pública de Israel, conocida como ‘hasbara’, un término hebreo que puede traducirse ‘explicación’ y que se utiliza para describir los esfuerzos por promover la imagen de Israel en el extranjero.” Cita el análisis hecho por los europeos.
Un ejemplo de lo que se afirma aquí en este reportaje, lo facilitó Israel el 22 de agosto pasado, cuando, el mismo día en que se publicó la evaluación de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (IPC), y de la cual este periódico informó profusamente y que reveló la hambruna en gran parte de la Franja de Gaza, la Agencia de Publicidad del Gobierno israelí, negó esa acusación con una nueva y fortísima campaña. Tel Aviv ordenó varios anuncios pagados en el canal oficial de YouTube del Ministerio de Exteriores de Israel, que cuenta con una marca negra de verificación. En esos films, los judíos muestran mercados repletos de alimentos y restaurantes sirviendo comidas, supuestamente filmados en la Franja de Gaza durante julio y agosto del 2025. Los dos videos enseñan textos en pantalla y locución generada por inteligencia artificial (AI). Los productores finalizan las imágenes con este argumento tan banal como la humanidad en sus corazones: “Hay comida en Gaza. Cualquier otra afirmación, es mentira.” Los comentarios al respecto, huelgan en estos momentos.
Ambos videos han sido vistos por más de 18 millones de ocasiones y están “subidos” en cuatro idiomas: polaco, inglés, alemán e italiano. Evidentemente, la intención de los judíos es la de manipular las opiniones de los pueblos de Alemania, Austria, Italia, Polonia, Reino Unido y los Estados Unidos. Países que son del entero interés de Israel por múltiples razones. Una de ellas es porque garantizan la existencia del mismo Estado judío en Oriente Próximo.
Otro ejemplo, pleno de cinismo, lo concedió el periódico judío The Jerusalem Post, que mostraba un supuesto mercado de verduras en Gaza, con la intencionalidad burda de convencer a la opinión extranjera de que en Gaza no hay hambruna en modo alguno; y si hubiesen tales alimentos, serían extremadamente caros, imposibles de comprar para la inmensa mayoría de los gazatíes que no tienen trabajo ni dinero para resolver sus vidas. Ante tal farsa, la Deutsche Welle (La Voz de Alemania), la agencia de noticias alemana, investigó qué tanto de ello es cierto y qué tanto es mentira y verificó que “los videos promovidos por el Ministerio de Exteriores israelí son engañosos. Si bien es posible que haya alimentos disponibles en algunas zonas; en otras, son escasos o inasequibles. Hay pruebas de que, actualmente, se está produciendo una hambruna (Fase 5de la CIP) en la gobernación de Gaza, que se prevé se extienda a Deir al-Balah y Jan Yunis, a finales de septiembre.” Concluyen los periodistas alemanes.
La realidad de esa propaganda difundida por el Gabinete bajo el mando del exterminador Netanyahu, no sólo se han impostado en la red YouTube, sino también en muchos otros canales israelíes en varias plataformas y en varios idiomas que se hablan en Europa; y la desinformación que difunde el gobierno israelí a diario es sumamente abultada y sin límite alguno. Los contenidos engañosos, sin embargo, se estrellan contra el muro infranqueable de la verdad, de las evidencias que muestran los reportajes de los periodistas, tomados allí en “el terreno”, en Gaza misma, y que son absolutamente creíbles por el total de las personas que tienen acceso a ellos. Podríamos señalar en tal caso, que Tel Aviv está tirando millones de millones de dólares por “el drenaje” en una propaganda falsa que nadie, o casi nadie, acepta ni digiere en grado mínimo.
El resultado de esa falsedad superlativa que difunde Israel y que pretende distorsionar la verdad y la realidad, sólo le está haciendo daño al Estado judío, muy cercano a convertirse en un “Estado paria”, peor que el cubano, el norcoreano, el nicaragüense o el venezolano. Es por ello que Tommaso Canetta, coordinador de verificación de datos del Observatorio Europeo de Medios Digitales (EDMO), dice al respecto: “Creo que Israel se enfrenta ahora mismo a un riesgo sin precedentes de aislamiento por parte de la comunidad internacional.” Y ante la propaganda judía en varios idiomas, explica: “Su idea general (la israelí) es ganarse la simpatía de la opinión pública occidental en Europa y también en Estados Unidos. (…) Y el hecho de que cada vez más países reconozcan al Estado palestino, es una gran derrota diplomática (para Netanyahu). (…) Sin embargo, está claro que, en este momento, estamos viendo más desinformación procedente del bando pro-israelí.”
Y para Oren Pérsico, periodista de The Seventh Eve, un conocido blog mediático israelí dedicado al periodismo y la libertad de prensa, “la agenda de Israel es dar la impresión de que no hay hambruna generalizada en Gaza; (de que) somos los buenos, somos las víctimas y no intentamos dañar a ningún civil a propósito. La negación de la hambruna es antiperiodismo (…). Mientras los rehenes sigan en gaza, es fácil para los israelíes verse a sí mismos como víctimas. Esa es la historia principal.” Así critica a su propia gente en el gobierno y a la cantidad ingente de desinformación que están difundiendo por todos los canales posibles. Pero, repetimos, “la mentira necesita de miles de mentiras más para hallar algún asidero, para sostenerse; mientras la verdad… se sostiene sola.” Según reza el sabio refrán popular; de tal manera que unas pocas imágenes de Gaza siendo bombardeada por el ejército criminal de Israel, tira por los suelos miles y miles de reportajes falsos que intentan dar una panorámica idílica de la Franja, que realmente no existe y no es verídica en modo alguno.
En cuanto a los rehenes secuestrados por la facción armada de Hamás, siguen cautivos 48 de ellos; de los cuales, 20 continúan con vida. Eso le da a Netanyahu “carta blanca” para bombardear y masacrar a más de 2,5 millones de palestinos que se mantienen acorralados en la Franja de Gaza.
Ya vimos que atacó a Gaza; después lo hizo con el Líbano, Siria e Irán. En esta última aventura casi se le convirtió en un suicidio que hubiese acabado con el Estado paria y terrorista de Israel, de no ser por la intervención estadounidense que bombardeó las supuestas fábricas donde se construía la presunta bomba atómica iraní; y finalmente atacó a Qatar, el pequeño país a orillas del Golfo Pérsico y que estaba actuando como mediador entre Hamás y Netanyahu, para liberar a los últimos rehenes secuestrados. Además, Qatar alberga a la mayor Base militar estadounidense en Oriente Próximo y se ha declarado un firme aliado de los Estados Unidos; aunque eso no les bastó a los cataríes, quienes fueron bombardeados por un enloquecido Netanyahu que se siente satisfecho cada vez que observa como sus aviones dejan caer los misiles y bombas en los países que están alrededor del Estado hebreo.
Esa esquizofrenia que parte de su mente criminal, ha causado los asesinatos de más de 60 mil personas en Gaza, todas ellas desarmadas y ajenas al conflicto que ha creado Netanyahu con su natural y patológica violencia. Un tercio de las víctimas son menores de 18 años, según citan informes oficiales recogidos en el terreno por la agencia de noticias británica Reuters. En resultado, la preocupación internacional ha aumentado con el paso de los meses y expertos de la ONU, dos ONGs israelíes (!) y la Asociación Internacional de Estudiosos del Genocidio, han calificado la magnitud de las matanzas de genocidio, con todas sus letras y acepciones que el idioma castellano (y otros idiomas también), tienen para definir ese concepto. Empero, el gobierno criminal de Tel Aviv sigue negando tales evidencias, como hacía aquel asesino que tenía en su mano el cuchillo manchado y goteando de sangre, mientras su víctima yacía en el suelo y que negaba a pies juntillas que él la hubiese matado. La verdad, evidentísima día tras día, indica que la hambruna provocada por el ejército de Israel y su líder, Benjamín Netanyahu, sigue su curso; y lo que es peor, a pesar de las crecientes necesidades humanitarias, Israel mantiene su bloqueo a la ayuda y persisten las operaciones militares (el exterminio racial del pueblo palestino), según informaciones recogidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), las Naciones Unidas y otras organizaciones humanitarias.
El enloquecido Netanyahu (lo mismo que sus secuaces que le acompañan en esta aventura de hacer correr la sangre inocente), es un asesino al que hay que maniatar antes, durante y después de ser llevado a un proceso judicial internacional, “dispara” sus amenazas contra todo aquel que intente oponérsele; en este caso contra la Unión Europea (UE), cuando Bruselas, sede de la UE, afirmó que introduciría medidas en contra de Israel por la matanza generalizada y masiva que lleva a efecto en Gaza. Fue el ministro de Exteriores del Estado hebreo, Gideon Saar, quien amenazó, siguiendo instrucciones de su jefe, el capo Netanyahu, si en Bélgica se aprueban las medidas que han sido anunciadas por la Comisión Europea. Evidentemente estamos tratando con un gabinete lleno de odio y venganza acuñada durante décadas contra el resto de la humanidad: “Israel continuará luchando, con la ayuda de sus amigos de Europa (Alemania y Austria son dos de ellos), contra sus intentos de dañarlo (?), mientras está inmerso en una guerra existencial (!). Las medidas contra Israel serán respondidas en consecuencia y esperamos no tener que recurrir a ellas.” Escribió en su cuenta de X. ¿Y qué haría Israel? ¿Bombardear a Europa Occidental? Ganas no les faltan a estos judíos fuera de sus cabales, convincentemente afectados por la esquizofrenia guardada quedamente desde que ocurrió eso que ellos llaman “holocausto” de manera rimbombante y para dar lástima al resto de la humanidad. Bombardear a Europa es la única opción en la que pueden pensar los judíos de Israel, no sin recibir una respuesta de la OTAN en consecuencia; porque, desde el ángulo comercial, quienes tienen “el instrumento por el asa” son los europeos y no los judíos. Es por ello que no entendemos la razón y nos preguntamos si existe el asidero para ejecutar esa amenaza proferida por Tel Aviv; es decir, si militarmente Israel tiene la capacidad, el atrevimiento, la suficiente demencia y sentimientos suicidas para atacar a las naciones europeas, muchas de ellas con arsenal nuclear más poderoso que el israelí. Esto prueba sin duda el alto grado de patetismo que existe en el pensamiento, los deseos y el alma tenebrosa del pueblo hebreo.
Dentro de las medidas propuestas por la Unión Europea (UE), trascendió que aplicaría aranceles al Estado paria israelí por €227millones (unos US$270 millones); también suspendería el apoyo financiero por el rubro de €20 millones y sanciones a dos ministros y cinco asociaciones de colonos extremistas judíos, quienes han dado muestras de un odio virulento en contra de los palestinos, han actuado, en consecuencia, contra esta etnia y les han usurpado y robado sus tierras.
Ursula von der Leyen, en nombre de la UE y en medio de su discurso sobre el estado de la Unión, manifestó que la situación en Gaza “es insostenible”; mientras que Kaja Kallas, alta representante para Asuntos Exteriores de la misma UE, admitió que las sanciones contra Israel deberán superar un complejo proceso político, ya que al menos países como Alemania o Italia, que hasta ahora han bloqueado cualquier intento de presión económica sobre Tel Aviv, deberán respaldarlo para que las sanciones se hagan realidad. Kallas agregó que si los Estados miembros de la UE coinciden en que la situación es “grave y desastrosa”, deben entonces responder con acciones concretas. “Si no apoyan estas medidas –dijo-, ¿Qué medidas pueden apoyar? ¡Que traigan alternativas!” Retó la dignataria europea.
Y mientras las palabras van y vienen, la verdad queda cada vez más firmemente arraigada en los espíritus de las gentes alrededor de la Tierra con respecto a la evidente criminalidad de Israel en la Franja de Gaza, la sangre de los inocentes gazatíes sigue derramándose en un número que oscila entre los 100 y los 150 asesinados por el ejército cobarde de Israel, por día. Es un exterminio flagrante, clarísimo, a ojos visto. No es una guerra como eufemísticamente repite Netanyahu, el peor criminal y genocida de la segunda década del nuevo milenio; porque, en principio, para que haya una guerra tienen que haber dos ejércitos frente a frente. Y en Gaza no los hay. Sólo el judío que masacra a la población apretujada y sin opción alguna para huir y donde los que han quedado vivos (por no mucho tiempo), ven caer fulminados por las balas y bombas a sus hijos, padres, esposas, hermanos, médicos, periodistas y todo aquel que una vez tuvo vida y movimiento dentro de ese teatro del horror donde los israelíes se sienten superiores, invencibles y recrean el nefasto cuento fantasioso de que son “el pueblo elegido.” ¿De quién? ¿Para quién? ¿Por qué? Y ¿Para qué? Y la verdad única los señala como parias, criminales de grueso cuño, cobardes que se sienten valientes con un rifle en sus manos, un arma homicida regalada por los Estados Unidos, una nación con un presidente sin moral alguna, Donald Trump, enjuiciado “N” veces por sus inmoralidades rayanas; y obsequiada también por Alemania, un país que presume de ser el más racionalista del mundo, pero que, en referencia a Israel y los judíos, no puede racionalizar la razón por la cual los alemanes y sus ejércitos amigos, en la década de los años 40, decidieron deshacerse de ese pueblo que succionaba sus valores y posesiones (materiales e Institucionales) desde las entrañas, lo mismo que un parásito en un cuerpo ajeno.
El mundo de hoy en día asiste cada fecha del calendario a esta matanza. La vemos en vivo y en directo o en tiempo real, como se dice actualmente; y no atina a solidarizarse en una sola fuerza para detener tal genocidio. Israel es un país de criminales, sin Dios, sin moral, sin pena alguna, sin pudor ni valentía. Una nación que no merece existir, lo mismo que su nefasto pueblo parasitario desde que tenemos consciencia y conocimiento histórico.
BARCELONA, España-(Especial para The City Newspaper) Los Pujol han desatado en su natal Barcelona tanta admiración en el pasado, como repulsión en el presente. De un momento a otro, en un abrir y cerrar de ojos, pasaron de ser todos sus componentes, de una familia modelo, progresista, políticamente decentes, a unos gamberros detestados por cuantas personas se han dado cuenta de sus movimientos fraudulentos y reñidos con la ética y las buenas formas financieras.
Todos ellos, los Pujol Ferrusola, los hermanos, hijos de Jordi Pujol i Soley, quien fuera sempiterno president de la Generalitat o gobierno catalán; y de Marta Ferrusola, una “catalanista de rompe y rasga”, quien nunca ocultó su pasión y su profundísimo amor por Cataluña y sus gentes, se han convertido en algo así como una de esas clásicas familias mafiosas, al estilo italiano, de las que nos cuenta tanto el cine de Hollywood.
En los casos de Jordi Pujol, “el patriarca”, ha sido exonerado recientemente de todo proceso judicial debido a su avanzada edad, que le impide comparecer ante un juez, intrínsecamente por su pésimo estado cognitivo. Y su esposa, Marta, falleció hace pocos años atrás, lo cual la exoneró también de este “mal trago” de enfrentar un proceso judicial largo y engorroso, del que hubiese salido muy “mal parada,” debido a las múltiples pruebas que había en su contra.
Lo cierto es que hoy y ahora, los Pujol han desatado todo el interés de los españoles y de aquellos otros que han seguido este caso, allende las fronteras de esta nación europea.
Jordi Pujol Ferrusola, conocido como el “Junior”, se ha manifestado verbalmente ante el letrado, lo mismo que su hermano Josep y su ex mujer, Mercé Gironés. Lo ha hecho a lo largo de 8 horas de duración, en las que ha desglosado y dado a conocer (o recordar) cifras tras cifras millonarias, que son una verdadera avalancha de números. Un cronista español, presente en la sala donde rindió su declaración, lo ha sintetizado de esta manera: “Como si nada. Ha hablado de mucho, muchísimo dinero, al menos para el común de los mortales. Negocios, inversiones, asesoramiento, láminas financieras (opacas) (…). Es imposible no marearse (…).” Y el periodista Álex Salmón, cuando escribió su crónica al respecto, las definió como “pura poesía económica del que tiene mucha cara dura.”
En concreto y en explicación obligada de nuestra parte, Jordi Pujol Ferrusola ha contestado con lujo de detalles a todo lo que se le ha preguntado en este salón, especialmente de parte del fiscal del caso, Fernando Bermejo. El primogénito, otrora orgullo de su padre, llamado también Jordi, ex presidente de la Generalitat, no se ha dejado nada “en el tintero” y ha dado la impresión de que quería lanzarse él solito por el precipicio, o, mejor dicho, dio la impresión de que quería abrir la celda de su mazmorra él solo y sólo para él, con estas inesperadas confesiones. Ese ha sido Jordi Junior (Jr.), como se le está llamando en toda España en los medios de prensa, para diferenciarlo del “viejo”, su padre, quien apareció la última vez por video-conferencia, acusando fallos de memoria y en su otrora brillante retórica que engatusó a tantos catalanes, a tantos españoles y que le procuró ser el más poderoso político de Cataluña entera.
Y es que el mega-fraude ha sido tan monstruoso por su tamaño, como por el impacto que ha causado en la sociedad española, que se dificulta tomarlo todo al completo y hay que desgranarlo y observar que cada uno de los hermanos, detrás de sus padres, hizo algo indebido y ese “algo” los convirtió en multimillonarios de la noche a la mañana. Y llama más la atención el hecho de que el “Junior” no ha escatimado argumentos para narrar acerca de estos fraudes o desfalcos: habló exhaustivamente de los movimientos bancarios que hacía, hacia dónde y cuándo los dirigía; con quiénes negoció cada inversión, el nombre de esas personas y todo con una memoria clarísima, aunque le falló cuando quiso referirse a los Cierco, los propietarios de la BPA (Banca Privada de Andorra).
Ha hablado sin tapujos cuando sabe que su situación es muy penosa, en especial cuando la fiscalía pide para él 29 años de cárcel y el abogado del Estado, 25. Parece –y esto se ha escuchado de parte de algunos periodistas en la sala del juzgado-, que la exoneración de su padre, el anciano Jordi, le ha tranquilizado, le ha relajado y se le ha visto al “Junior” hasta muy sonriente, como si lo que estaba contando era un cuento de los Hermanos Grimm y nada más.
En todo caso, Jordi hijo se ha aferrado al argumento, que nadie cree, de que los fondos que tenían los Pujol en sus cuentas en Andorra, el Principado elegido para evadir impuestos en España y para despistar a la policía, proceden todos de la deixa o herencia del abuelo Florenci. Es decir, aquel viejo les heredó a todos una inmensa fortuna, según su torcida argumentación. “A mí me hicieron gestor y repartí el dinero que había entre todos mis hermanos; y éstos hicieron con ese dinero todo lo que les convino.” Explicó el Jr.
Si bien recordamos, a la familia Pujol, a la postre la más poderosa e influyente de Cataluña, “les pillaron” fabulosas cantidades de euros en Andorra y de ahí se disparó la sospecha de las autoridades catalanas. Es por eso que ahora están rindiendo declaraciones y serán el fiscal y el juez, los que tendrán que desmontar esas mentiras que son, a todas luces, tan grandes e increíbles, como el mismo descaro de los componentes de esta familia.
En específico, ¿De qué se les acusa a todos y a cada uno de los Pujol? De cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capital, malversación de caudales públicos, falsedad documental, delito fiscal y prevaricación.
Cada uno de ellos, hijos de Jordi Pujol i Soley y Marta Ferrusola (fallecida), se llaman: Jordi (el Junior o primogénito), considerado la pieza principal de la trama y gestor de la herencia de la familia; su padre, exonerado por su problemática cognitiva, quien siempre atribuyó el origen de las cantidades millonarias de dinero, a una herencia que le dejó su ancestro, Florenci; algo que los investigadores sospechan se debe al cobro de comisiones cuando era president de la Generalitat catalana. Su esposa Marta, se encargó de hacer ingresos de capital en las cuentas en el Banco de Andorra y de hacer movimientos de ese mismo dinero; se hacía pasar por una monja (la “Madre Superiora”) y utilizaba un lenguaje eclesiástico para despistar a quienes pudieran escucharla al otro lado del teléfono. Oleguer es otro de los hijos de esta pareja, quien realizó operaciones inmobiliarias nada transparentes y que despertaron todas las sospechas de la policía fiscal; Marta, la hija, ingresaba dinero también en las cuentas andorranas; Josep, es investigado por sus fabulosas cuentas de capital y la obtención de esos millones de euros; Pere, otro de los hermanos, investigado por el origen de ese mismo dinero; Oriol, implicado en el llamado caso de las ITV; y Mireia, acusada de realizar movimientos espurios en las mismas cuentas en el Principado de Andorra.
En resumen, pesa sobre toda esta familia la fortuna oculta que tenían en Bancos de Andorra, nomás al pasar la frontera norte de Cataluña; las comisiones que obtuvo el “patriarca” Jordi Pujol i Soley; y por blanqueo de capitales, el comúnmente llamado, “lavado de dinero.”
En otros términos, estas fueron las reacciones de cada uno de los miembros de esta familia cuando se destapó el escándalo de sus cuentas opacas en Andorra: Jordi “Junior”, el cerebro económico y empresarial de los Pujol, se quedó en Barcelona en un intento por contener el enorme problema que se les venía a todos encima; su hermana Marta, de profesión arquitecta, dijo sentirse perjudicada por ser hija del ex president de la Generalitat; Josep, tras la confesión de su padre, se marchó apresuradamente hacia Miami, en una clara huida del escenario de conflicto; Pere, al ser descubierto en la firma de múltiples contratos con la Generalitat, prefirió guardar silencio y no defenderse “ante lo indefendible”; Oleguer fue requerido por el fiscal para ingresar a prisión, debido a sus negocios oscuros inmobiliarios; y Oriol, considerado el cerebro político de esta familia y ex secretario general del Partido Convergencia, decidió mantenerse callado, a la espera del desarrollo de los acontecimientos. La única que parecía estar al margen y sin embargo no lo estaba en modo alguno, era Mireia, quien ha preferido mantenerse lejos de “los focos y las cámaras” para no ser arrollada en esta vorágine de señalamientos y escándalos. Aun así, decíamos, tiene gran culpa dentro de esta trama.
En todo caso, y según un informe pericial de la justicia catalana, los Pujol “son puro crimen organizado”, según consta en el extensísimo documento que los acusa. Y, en primer término, aparece la clave AND09871, que “es la puerta hacia una realidad todavía más explosiva (…), cuyos límites aún no han podido ser determinados”, escribió un cronista de un importante diario español, cuando todo este desaguisado tomó ribetes colosales, de escándalo tridimensional y “a todo color.” Ese número es ni más ni menos que la clave de la primera cuenta que la familia Pujol abrió en Andorra, aquel 21 de noviembre de 1990. Fue el inicio de la fluidez de “capitales de origen desconocido”, un número que fue el primero en el que se fijó la policía catalana para desarrollar las investigaciones que han destapado el mayor caso, cuantitativa y cualitativamente, de corrupción de la historia de España y en el centro y moviendo todo aquel sucio entramado, Jordi Pujol i Soley, junto a su mujer fallecida, Marta Ferrusola, con todos sus hijos gravitando alrededor y ayudándolo a ensanchar dicha cuenta y las demás que fueron abriendo en la misma Andorra, con el paso de los meses.
El mismo cronista español añade a esta narrativa: “Los miembros del clan Pujol institucionalizaron el soborno y la corrupción en Cataluña, provocaron la muerte social de quienes se resistían y en su aspiración por dominar el mundo, se juntaron con lo mejor de cada casa, desde socios con los que blanqueaban el dinero de la droga, hasta empresarios acusados de sobornar millonariamente en Argentina a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Han compartido testaferros con Correa y Rato, y, puestos a pagar comisiones para abrirse camino en los ámbitos más insospechados –desde los vertederos, a los casinos y a la venta de material médico-, se las pagaron hasta al príncipe ya fallecido, Zourab Tchokotoua, amigo personal del Rey Emérito (Juan Carlos I de Borbón).”
Concretamente, se ha cuantificado el monto del dinero del que se han apropiado indebidamente los Pujol Ferrusola y asciende a €290 millones; aunque se cree que es una cifra “conservadora” y podría ser más, mucho más… Desglosando las ganancias espurias, un primer informe de la policía señalaba que las sociedades controladas por los mayores de la familia (el padre, la madre y el Junior), habían movido al menos €581,270,429. Otros informes policiales aseguraron poco tiempo después, que “se trata de una de las fortunas más grandes de España… tan grande, que causa estupor.” Por su parte, desde el Ministerio del Interior se informó que las posesiones de este clan delictivo estaban valoradas en €1,800 millones. No obstante, un informe emitido por los tribunales de justicia catalanes, reconoce que existen lagunas en los cálculos, porque muchos países (paraísos fiscales naturales), no han querido colaborar con las autoridades españolas para conocer el monto real de ese dinero, lo cual “alteró sustancialmente los cálculos”, cita el documento.
Ejemplos de lo anterior los han dado los Bancos de Andorra, que han informado que el número de cuentas relacionadas con los Pujol son cinco; los suizos han revelado que se ha encontrado un fondo de inversión que pertenece a esta familia, con €18 millones más y que proceden de “conductas corruptas.” Y la Hacienda española, descubrió que, con el entramado societario de Robert Ribes, un testaferro andorrano, la familia ocultó otros €9 millones en Panamá, un paraíso fiscal por antonomasia, en América Latina.
Esta es una de las periodistas más renombradas de España, catalana para mejores señas; pero trabaja para la televisión Estatal española desde hace muchos años. Su intención al entrevistar a Jordi Pujol i Soley, tuvo un doble propósito: como catalana quería informarse de primera mano, de boca del actor principal de esta trama, sobre lo que estaba ocurriendo en ese instante; y enterar lo mejor posible a la teleaudiencia que fielmente la sigue día a día a través de los receptores de la TV.
Jordi Pujol, todavía en medio de la duda general del pueblo, mintió descaradamente ante las cámaras del programa “Espejo Público”, dirigido por Griso; incluso blandió en varias oportunidades un papel que en realidad no tenía nada que ver con el contenido de la entrevista, haciendo creer que era un documento oficial que lo exoneraba de toda culpa y Susana Griso no tuvo la malicia o la perspicacia para pedirle ese documento y mostrarlo ante el ojo de la cámara y así verificar hasta dónde era verdad y hasta dónde otra falsedad del ex presidente de la Generalitat catalana. Lo cierto es que la periodista le preguntó en varias ocasiones si él tenía cuentas escondidas u opacas en Andorra y Pujol, con una contundencia que no dejaba para titubeos, respondió que no, hasta que terminó el programa. Pocas fechas después, sobrevino la avalancha de indagaciones y confirmaciones de parte de la policía, que demostraron que Jordi Pujol, aquel a quien casi todos le consideraban un “padre” y un hombre entrado en años, bondadoso y ejemplar, era el peor evasor de impuestos, el peor defraudador del fisco catalán y un delincuente de grueso cuño, como nunca se había visto otro en España a través de su existencia como país.
Susana Griso manifestaría meses después al programa televisado “El Hormiguero”, producido y dirigido por el no menos famoso Pablo Motos, que se sintió profundamente decepcionada al enterarse de que aquel anciano venerable, llamado Jordi Pujol, le había mentido descaradamente en su programa cuantas veces ella le había preguntado acerca de sus cuentas opacas. Esta distinguida comunicadora de la prensa de España, recuerda esa entrevista como una de las anécdotas más aleccionadoras y tristes de toda su carrera, cuando el mismo Jordi Pujol le arrebató la venda de los ojos y le hizo ver una realidad en la que pocos españoles, hasta aquel instante, no creían posible; pero que realmente era cierta: Pujol, su esposa e hijos, eran una familia mafiosa y de las peores de toda Europa.
En otra secuencia de este enorme y feo entuerto de los Pujol, salió a la luz una conversación entre la ex novia de Jordi Pujol Jr., llamada Victoria Álvarez, y la dirigente del Partido Popular catalán (PP), Alicia Sánchez Camacho, y que fue grabada en el restaurante La Camarga de Barcelona, por la Agencia de Detectives Método 3, por encargo de los socialistas catalanes. Al calor de aquella conversación, se supo de la acusación proferida por Pascual Maragall, entonces President de Cataluña, en la que le dijo en la cara al viejo Jordi (el padre), en el 2005, sobre el cobro de comisiones del 3 por ciento, que era “una nimiedad al lado de lo que de verdad estaba ocurriendo.” Victoria Álvarez, la ex novia del Junior, contó cómo su ex novio, Jordi Pujol Ferrusola, ingresaba dinero en los Bancos andorranos y lo trasladaba “a la antigua usanza: en el maletero del coche.” Se supo también y al calor de la plática, que Marta Ferrusola, la matriarca del clan, se hacía pasar por “la Sagrada Familia” en los Bancos del país vecino y ella era nada menos que “la Madre Superiora” y cuando quería trasladar dos millones de euros, decía por teléfono al empleado del Banco, encargado de aquella transferencia, que “me manden dos misales.” Y así por el estilo. Ella hacía creer a sus posibles espías que probablemente le “pinchaban” sus llamadas telefónicas, que realmente era una monja y estaba hablando de temas estrictamente conventuales. Así mismo, en esa conversación en el centro de Barcelona, trascendió la colección de autos de lujo (por ejemplo, un Lamborghini de más de €800,000), que Jordi Pujol Ferrusola había comprado a precios de ganga o rebajados. Y el colmo era que el mismo Junior cobraba al gobierno catalán cada vez que pasaba por las casetas de peajes, ubicadas a lo largo de las autopistas de Cataluña.
El president Maragall lo sintetizó de una manera muy precisa al usar esta personificación o analogía retórica: “Si vas segando una parte de una rama, al final cae toda la rama y los nidos que hay en ella, hasta caer el árbol entero.” Manifestó en el seno del parlamento catalán.
Más detalles de este entramado delincuencial, investigados y descubiertos por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), el departamento especializado de la Policía Nacional de España, que pertenece a la Comisaría General de la Policía Judicial, encargada de investigar delitos económicos, financieros, fiscales y blanqueo de capitales, tanto a nivel nacional como internacional, señalaron que todas las pesquisas demuestran que la famosa herencia del abuelo Pujol, no es la base del capital de esta familia: “No hay ningún documento notarial que lo demuestre”, asegura la UDEF, esa misma policía que el viejo Jordi preguntó “al aire” en el programa Espejo Público de Susana Griso: “¿Qué coño es la UDEF?” Y pronto lo iba a saber con exactitud, hasta convertirse en la “peor pesadilla” de toda la familia. Los mismos investigadores creen que la base patrimonial fue lo que creció en forma exponencial en la Banca Catalana, en 1984, cuando los Pujol depositaron allí 600 millones de pesetas (entonces moneda española), y casi dos millones de un préstamo recibido por la familia, que nunca devolvieron y fue un caso oscuro, cuya investigación nunca convino políticamente, de acuerdo a la versión del fiscal que mal llevó este caso.
A partir de ahí, los agentes han intentado desgranar cada operación de los Pujol, en las que éstos han manejado millones de euros, utilizando cantidades de dinero modestas para no llamar la atención de las autoridades. “Desde antaño, la familia Pujol Ferrusola habría aprovechado su posición privilegiada en pro de acumular un patrimonio desmedido. Cobraban comisiones interviniendo en todos los departamentos y en todos los niveles de la Administración, una parte de las cuales pasaba a Convergéncia i Unió (el partido político al que pertenecían los delincuentes, donde el Jr. actuaba como tesorero); mientras la otra era ingresada en sus cuentas en el extranjero.” Incluso, hay fotografías que muestran los contratos en los que se calcula que el 5 por ciento de la inversión era donado a manera de coima.
Como muestra de lo anterior, existen dos agendas personales de Jordi Pujol Jr. (o Ferrusola), que contienen más de 29 visitas suyas a departamentos de la Generalitat, Fomento y Diputación. Sin duda, era el más activo de la familia. Incluso, hay una entrada de 8,3 millones de pesetas procedentes de la venta realizada por De la Rosa, de un edificio a la Generalitat, por un monto de 1,500 millones. Poco después, aparecen otros €5,6 millones obtenidos por este mismo sujeto, por idear y vender los vertederos de Guilles y Vacamorta, instalaciones ambas que se pusieron en marcha, a pesar de estar llenas de irregularidades. Según la UDEF, fue una operación que necesitó de todo un despliegue de ingeniería financiera para ocultar los ingresos a los Bancos ubicados en Andorra, Suiza y la empresa Nordics APS, en Dinamarca, que pertenecía, a su vez, a una sociedad domiciliada en la Isla de Man. Una verdadera “telaraña” que requería de una detallada organización y un detallado manejo de cada una de esas cantidades en las entidades bancarias.
A nivel internacional, los Pujol también lo intentaron en México y en Gabón, África, como los €348,000 por concepto de colaboración en proyectos y concesiones de infraestructuras en México; o los €188,770 del proyecto de construcción de redes en el país africano. Y según la policía española, “es factible que se utilizara dinero con proveniencia en otros tipos delictivos más graves, como el tráfico de estupefacientes a gran escala, atribuible a terceros.” La misma investigación indica que los Pujol usaron como testaferro a Juan Manuel Rosillo, un empresario mexicano que llegó cuando se celebraron las Olimpiadas en Barcelona y puso en marcha la construcción del barrio de diagonal Mar, y quien fue condenado por defraudar a Hacienda por €8,5 millones y acabó en escape hacia Panamá, tras haber provocado un accidente de tráfico cuando manejaba su auto en estado etílico avanzado. Allí murió una persona; pero el mexicano pudo darse a la fuga finalmente.
Así también, los Pujol vendieron apartamentos en Panamá a miembros de la mafia rusa, quienes, al verse engañados, intentaron vengarse de los catalanes. En Argentina, optaron por la gestión de tres casinos, con Isolux, cuyos responsables estuvieron involucrados en el caso de Los Cuadernos de Centeno. La misma ex presidenta de este país, Cristina Fernández de Kirchner, fue investigada por haber cobrado más de US$12,6 millones de dólares de Isolux. “La voracidad de los Pujol no parece tener barreras,” han asegurado las autoridades de Cataluña.
Lo intentaron también con negocios madereros y hosteleros en México; ferroviarios en Marruecos; de suministros médicos en Uganda; y los casinos ya mencionados en Argentina. “No hay sector que se resista a cubrir de ‘maná’ a la familia Pujol, que ha hecho lo posible por impedir la acción de la Justicia –incluso pagó un dineral a un testaferro para que mintiera al juez- y que no se deja arredrar.” Cita un documento policial. Y mientras se lleva a cabo la investigación de las autoridades, el Junior evadió €14 millones e intentó banquear dinero desde Soto del Real. Pero lo que más llama la atención son las declaraciones que han hecho a la prensa los miembros de esta familia, comenzando por el patriarca, Jordi, quien dijo que “todo va a quedar en nada.” Es evidente que esta familia todavía se cree sagrada y por lo tanto… intocable.
Las autoridades suizas comunicaron a la Audiencia Nacional española, que los Pujol ocultaron en esta nación un fondo de inversión con casi €18 millones, de los que transfirieron por lo menos €8 millones a Luxemburgo. El contenido de la comisión rogatoria, librada por el juez José de la Mata al país helvético, vincula al clan catalán con un depósito que llegó a tener €17,935,861,97. Y el instructor de este caso reitera que “la familia Pujol Ferrusola ha aprovechado su posición privilegiada de ascendencia en la vida política, social y económica catalana, para acumular a lo largo de los años, un patrimonio desmedido por sus miembros, directamente relacionado con percepciones económicas, fruto de conductas corruptas.”
El depósito realizado en Suiza y analizado por la Audiencia Nacional española, llegó a registrar un saldo neto de €17,9 millones; y el juez De la Mata atribuye a Pujol Jr. como el “beneficiario” del mismo; aunque había otros inversores. Y el hedge fund en el que los Pujol invirtieron parte de su fortuna andorrana, que constituía un producto bancario que reportaba grandes beneficios, pero entrañaba también importantes riesgos, fue constituido en julio del 2001, con sede en las Islas Vírgenes británicas. La Policía Judicial y el mismo juez De la Mata consideran, tras analizar la documentación remitida por Suiza, que “no cabe duda alguna al respecto, sobre el dominio total de la operativa bancaria por parte de Pujol Ferrusola, en colaboración con Tusquets Trias de Bes, posicionándose en última instancia como beneficiarios de los activos inyectados en las cuentas objeto de análisis.”
Al finalizar la investigación de este caso, Anticorrupción elaboró el escrito que contiene la acusación contra esta familia por blanqueo de capitales procedentes de la corrupción y ha incorporado las nuevas operaciones de los Pujol, al mismo tiempo cuando afronta el flanco más débil o endeble de las pesquisas: la conexión de este dinero con los contratos públicos de la Generalitat, de los que sostiene, procedían las comisiones que cobró el clan.
En su defensa, Jordi Jr. ha desvinculado el dinero de Andorra de sus negocios particulares: “Mi patrimonio –ha dicho-, procede exclusivamente de mi trabajo y jamás hubo trasvase de dinero entre España y Andorra. Yo no ocultaba dinero. Lo que hacía era moverlo, invertirlo, que no estuviera nunca parado. Es en esos viajes de capitales por varios países, que empezamos a marearnos entre cifras millonarias.” Aseguró el mayor de los hijos de Jordi.
En cuanto al otro hijo, Josep, por quien la fiscalía pide 14 años de cárcel, ha mencionado que el dinero que tenían en Andorra es el que les legó el abuelo, “y en el reparto que hizo mi hermano mayor, a mí me tocaron 125 millones de pesetas. Yo nunca he tenido contactos con administraciones públicas.” Ha dicho textualmente. Y el fiscal del caso narró: “hemos visto a él y a Junior, compartiendo sonrisas cómplices en varios hermanos. ¡Vaya, como hermanos!”
La última en rendir declaración ha sido la ex mujer de Jordi Pujol Jr., Mercé Gironés, por quien la fiscalía pide 17 años de cárcel. Explicó esta mujer que, de las seis cuentas que se le atribuyen, sólo una le pertenece: “Nunca cobré comisiones, nunca, ni yo ni mi ex, hicimos facturas falsas. A veces firmé papeles en blanco y de los negocios se encargaba Junior. Vicky Álvarez, la ex amante de mi ex marido, era ella la de los billetes en bolsas con destino a Andorra.” Acusó.
Otro dato digno de ser mencionado, es el que dice que esta familia pidió, sin éxito, en el 2010, a la entidad financiera Andbank, que destruyera documentación relacionada con las cuentas donde tenía su fortuna oculta, lo que motivó que el Banco andorrano les invitara a abandonarles “lo más rápido posible.” Es decir, el Banco se estaba protegiendo a sí mismo e invitó a los delincuentes catalanes a marcharse rápida y definitivamente, con todo su dinero. Así lo explicó Manel Cerqueda, presidente de la entidad, durante su declaración como testigo en una nueva sesión celebrada en la Audiencia Nacional. El tema era el origen de la fortuna oculta en Andorra.
Explicó que los fondos de la familia estuvieron inicialmente en Andbank y, desde el 2010, en Banca Privada de Andorra, entidad que les ofreció cambiar las cuentas a una fundación panameña, para evitar filtraciones como la que recogió la lista Falciani y que después, en el 2015, fue intervenida por las sospechas de facilitar blanqueo de capitales. “Estuvimos encantados de que se fueran y les dimos todas las facilidades posibles para que se marcharan de clientes de la entidad.” Indicó el alto ejecutivo bancario.
Y Cristina Lozano, ex directiva del BPA, narró que Jordi Pujol Junior, el primogénito del ex presidente de la Generalitat, quien gestionaba los fondos de la familia en Andorra, transmitió al Banco su preocupación por que algún empleado filtrara información sobre sus cuentas, a raíz de “la lista Falciani” de defraudadores fiscales, que hizo pública entre el 2008 y el 2009, un informático que trabajó en la entidad suiza HSBC.
En una de las sesiones recién acaecidas, los inspectores de la UDEF que participaron en las investigaciones de este caso, encontraron el testamento de los padres de Jordi Pujol i Soley y en ninguno de sus párrafos habla de las cuentas en Andorra u otros países. Lo cual tira por los suelos la manoseada versión de que el dineral provino del abuelo Florenci, heredada al patriarca de esta familia delictiva. Pero en un comunicado extendido por el viejo Pujol, el 25 de julio del 2014, dejó leer: “Lamentablemente nunca se encontró el momento adecuado para regularizar esta herencia.” Es decir, trataba de justificar esa cantidad que había mantenido oculta por más de 30 años y que constaba, supuestamente, de 140 millones de pesetas, o su equivalente en dólares en su tipo de cambio en la década de los 80.
“Yo decidí que una persona de máxima confianza gestionara la fortuna: no quise saber nunca el más mínimo detalle, hasta que en 1990 se hizo cargo mi primogénito, Jordi Pujol Ferrusola.” Manifestó el viejo Jordi, quien fue presidente del gobierno catalán, la famosa Generalitat, hasta el 2003, después de haber estado a la cabeza de la misma durante 23 años. Y añadió a lo anterior: “Me vi obligado (a hablar del dinero), ante las informaciones aparecidas desde hace casi dos años, en relación a los miembros de mi familia más directa y a las insinuaciones escritas sobre el origen de los medios económicos.”
Todos estos tapujos, esas mentiras sobre la susodicha herencia, quedaron, según hemos descrito anteriormente en este mismo reportaje, al descubierto, cuando la ex amante del Junior, Victoria Álvarez, le denunció públicamente y afirmó en aquel momento a la UDEF que el Jr. llevaba a Andorra grandes cantidades de dinero en efectivo y se refirió pormenorizadamente a los viajes, las cuentas y los movimientos bancarios que aquel realizaba. Fue cuando el juez Pablo Ruz se hizo cargo de la investigación y de las primeras comisiones rogatorias para rastrear sus operaciones; y en abril del 2014 lo imputó, junto a su ex esposa, Mercé Gironés, por blanqueo de capitales y delito fiscal. En ese entonces, Oriol, el único de los siete hijos del ex president que seguía sus pasos en la política, ya estaba imputado por otro caso distinto al de la fortuna en Andorra, específicamente por amaños en concesiones, cohecho, falsedad documental y tráfico de influencias. Fue condenado a dos años y medio de prisión, de los cuales sólo dos meses cumplió.
Ciertamente, Jordi Pujol i Soley ha tratado de “sacar las castañas del fuego” del resto de su familia, al decir al fiscal y al juez de este caso que “de los hechos descritos y de todas las consecuencias, soy el único responsable”; pero no le creyeron y Marta Ferrusola, la catalanista brutal y feroz, quien odiaba al resto de España con un odio enfermizo, y sus siete hijos, acabaron compareciendo ante la justicia en condición de investigados. Primero en los juzgados de Barcelona; y después en la Audiencia Nacional, donde se unificó la causa, y ante el juez José de la Mata.
Hay que subrayar que, en el 2017, Jordi Pujol hijo ingresó en prisión provisional y pudo ver la luz del Sol nuevamente, tras haber pagado una fianza de medio millón de euros, ocho meses después de haber ingresado.
En un intento de síntesis, en los años 90 todos los miembros de esta familia fueron titulares o dispusieron de fondos en cuentas bancarias en Andorra: en la documentación de la causa constan informes policiales y de Hacienda, comisiones rogatorias y otros documentos que, según la fiscalía, dejaron al descubierto cuentas con saldos relevantes en Suiza, transferencias a entidades financieras en Luxemburgo, sociedades instrumentales domiciliares en Panamá y otras jurisdicciones opacas, operaciones en efectivo o mediante empresas interpuestas por parte de empresarios, a cambio de concesiones, uso de testaferros, facturas o contratos simulados. Todo un catálogo de operaciones destinadas, según la acusación, a blanquear dinero obtenido, supuestamente, de manera ilícita. Por ejemplo, cita la fiscalía, “del examen de los saldos en cuentas bancarias y depósitos financieros, de los que disponían en España, resultaba y se ha podido cuantificar que desde el año 2008 hasta el 2012, se produjo un crecimiento que osciló desde los €106,796,66, hasta los €12,214,148,65.”
Los fondos, continúa la explicación el Ministerio Público (fiscalía), salían al extranjero por importes millonarios, catalogados como “préstamos”, pero eran inversiones no declaradas en España. En otros casos, simulaban la existencia de deudas en el extranjero y así evitaban el embargo del dinero si entraba en España.
Quienes saben de leyes fiscales en esta nación europea, aseguran que “de ésta no se salva ninguno de los Pujol”; aunque la “Madre Superiora”, la mordaz Marta Ferrusola, quedó eximida después de su muerte; y su esposo Jordi, el causante de todo este entuerto, también ha sido exonerado porque su capacidad cognitiva es muy precaria y está incapacitado para soportar un proceso judicial; pero los hijos, es muy posible que los veamos ingresando en prisión cuando hayan concluido los debates que les están preparados a todos ellos.
Queda para la historia el argumento esgrimido y dicho por el viejo Pujol, quien, dejando a un lado la vergüenza, manifestó: “Puedo decir rotundamente que nunca he sido un político corrupto. Nunca he cobrado más dinero que mi sueldo como president (de la Generalitat). Mi propia presión moral ha hecho que el pasado 25 de julio yo confesara la existencia de ese dinero en Andorra, procedente de la herencia de mi padre en 1980 y que alcanzó los 140 millones de pesetas en dólares. No ha habido en el origen de esos fondos ni corrupción ni trato de favor. Se han lanzado intoxicaciones y frivolidades y se quiere mezclar todo para enjuiciarme a mí y también a mi partido, CiU. A menudo se piensa que guardar dinero se hace por codicia; pero a veces se hace por miedo. Tener dinero en el extranjero puede ser criticado, muy criticado, pero no lleva implícito que sea de origen ilícito o venga del erario público. Mi padre creó la fortuna que posteriormente yo y mi familia heredamos en 1980. Me fue muy bien en la Bolsa. Cuando mi padre falleció, era un hombre rico.”
Lamentablemente para el otrora gran Jordi Pujol i Soley, nadie en España, ni en el resto de Europa, le cree, justamente porque va de espaldas a la verdad. Y las investigaciones policiales, así lo han confirmado.
MOSCÚ, Rusia-(Especial para The City Newspaper) Un comunicado despachado por el Kremlin, sede del gobierno ruso, así lo hace ver con claridad: “no devolveremos los territorios que hemos conquistado” en Ucrania. Y con esa premisa tienen que “jugar” los negociadores, cualesquiera que vayan a ser. Hasta ahora sólo se conocen dos: los Estados Unidos y Rusia, cuando han dejado afuera nada menos que al país invadido, Ucrania, y a la Unión Europea (UE) al completo. Una decisión inexplicable de parte de un individuo cuya naturaleza también es inexplicable, en el caso de Donald Trump. ¿Tendrá un “as” bajo la manga de su camisa en esta partida? Todo hace pensar que así es, pero con él nunca se sabe… nunca hay nada seguro ni fiable.
Lo que se ha visto hasta el día de hoy, ha sido un acercamiento peligroso y ruinoso de parte de la Casa Blanca al Kremlin y que en nada beneficia a Ucrania ni al resto de Europa Occidental y está muy claro el sometimiento absoluto y total de Trump a Vladímir Putin; es decir, un bisoño en los avatares de la política, como lo es Trump, con un buitre de la misma política, en el caso de Putin. Y, de acuerdo a los analistas más avezados, el segundo se comerá fácil al primero en las mesas de negociación.
Concretamente, la dictadura rusa ha rechazado hacer concesiones futuras en lo que respecta a los territorios que ha arrebatado a Ucrania y que, a pesar de que la Duma (parlamento) de Rusia, los ha declarado de su pertenencia, aunque en el teatro de guerra los rusos no han logrado apuntalarlos ni hacerlos suyos con todas las garantías. En palabras textuales, los rusos invasores han dicho que “los territorios ucranianos ocupados no son negociables” en ningún aspecto ni momento. Fue cuando Trump manifestó que no espera que el proceso de paz vaya a ser fácil y rápido, cuando muchísimas veces en campaña dijo que él iba a detener la guerra en menos de una semana. Fanfarronadas propias de un individuo mentalmente alienado, en el caso de Donald Trump.
El portavoz oficial del Kremlin, Dmitri Peskov, manifestó en días recién idos y en conferencia de prensa que, “los territorios que se convirtieron en entes de la Federación Rusa, lo que está escrito en la Constitución, son parte inalienable de nuestro país (con esas palabras reafirma el robo, la usurpación de tierras ajenas o las ucranianas). Eso es un hecho absolutamente indiscutible y no es negociable.” Más descarada y sinvergüenza no puede ser la dictadura que encabeza Putin y su séquito de usurpadores y con ello, tira por la borda el sueño inocente de Trump de que Rusia, en las próximas negociaciones pro-paz, tendrá que hacer concesiones. Concretamente, si piensa exigir que devuelvan los rusos el Donbass y la península de Crimea, está dentro de una realidad que no es la misma que viven los invasores y los causantes de esta criminal guerra… los enviados por Moscú a masacrar al pueblo ucranio. Poco tiempo después de sus anteriores declaraciones, Trump aseguró que Washington ayudará a Kiev a “recuperar tanto territorio como sea posible, aunque será complicado.” Y, conociendo a Putin, no sólo será complicado, sino imposible.
La primera ronda de conversaciones entre Rusia y los Estados Unidos, con la ausencia de la UE y Ucrania, se efectuó en Riad, Capital de Arabia Saudita; y la segunda en Estambul, Turquía. Con base en ello, el vocero Peskov indicó que lo importante de Trump radica en que “está dispuesto a escuchar. Es muy importante y lo diferencia radicalmente de la anterior administración (de Biden), en Washington. Nadie espera que las decisiones vayan a ser fáciles y rápidas, ya que el problema que tenemos entre manos es demasiado complejo y enrevesado (causado por los rusos, desde luego). Pero si se mantiene la actual voluntad política de los dos países, la disposición a escucharse mutuamente, creo que podemos llevar a buen puerto este proceso de trabajo.” Esa fue la retórica de Peskov que sugiere falsedad, de acuerdo a lo que ha sido desde siempre la política exterior de Rusia desde la Era de la Unión Soviética.
Después de estos dos encuentros con los enviados de ambos gobiernos, Marco Rubio, Secretario de Estado norteamericano, y Serguei Lavrov, del lado ruso, acordaron avanzar hacia la normalización de las relaciones diplomáticas entre los Estados Unidos y Rusia y trabajar en un plan para poner fin a la guerra en Ucrania “lo antes posible”, dijeron. Acordaron poner las bases para la cooperación futura en asuntos de interés geopolítico mutuo”, según un comunicado redactado y emitido por Tammy Bruce, portavoz de Estado de USA. Marco Rubio manifestó que está convencido de que Rusia se comprometerá en un proceso serio para acabar con la guerra en Ucrania y añadió: “Las conversaciones han terminado. No ha ido mal. Tuvimos una conversación muy seria sobre todos los asuntos que queríamos abordar.”
Las primeras negociaciones en Arabia se prologaron a lo largo de cuatro horas y media; y por la parte rusa, su delegación estuvo integrada por Ushakov, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, y el director del Fondo de Inversiones Directas, Kiril Dmitriev; mientras que los Estados Unidos enviaron a Marco Rubio, el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y el enviado especial estadounidense para Oriente Próximo, Steve Witkoff. Casi de inmediato, se escuchó la voz, desde Kiev, Capital de Ucrania, del presidente Volodimir Zelenski, quien dijo que no aceptará ningún acuerdo sobre su país, mientras su gobierno esté al margen y a espaldas de sus aliados europeos. Una afirmación que descolocó y enfureció a Trump, a quien después vimos gritándole al ucraniano en su reunión en la Casa Blanca recientemente.
La postura rusa sigue siendo tajante: “Ucrania tiene derecho a ingresar en la Unión Europea, pero nunca a la OTAN.” ¿Y la autodeterminación de los ucranianos dónde queda? Pues Rusia no gobierna a Ucrania, no tiene derecho a la injerencia en este país ni mucho menos y tampoco está en condiciones de dictar la política exterior de Ucrania. En todo caso, Vladímir Putin, el causante de esta guerra, aseguró que estaría de acuerdo en conversar con Zelenski, el mandatario ucraniano: “el propio Putin ha dicho en varias ocasiones que en caso de necesidad, mantendrá negociaciones con Zelenski.” Dijo un portavoz del gobierno ruso. ¿Será que la pérdida de soldados y material bélico se ha tornado insostenible para los rusos, pues “la inyección” de combatientes norcoreanos no ha hecho otra cosa que aumentar esas pérdidas humanas y complicar el teatro de guerra para Rusia?
Otra de las posturas rusas que ha dejado conocer el Kremlin, se refiere al despliegue de tropas de la OTAN en Ucrania, para garantizar la paz; lo cual quiere decir que se oponen tajantemente a que ello suceda. Fue cuando Lavrov afirmó que su país se opone a la llegada de tropas de la OTAN y de la UE, aunque lleguen con otra bandera. Mientras tanto, Zelenski ha insistido en que las conversaciones tienen que ser justas y deberán incluir a la Unión Europea (UE), el Reino Unido y Turquía: “(…) deben participar en las conversaciones y en la elaboración de las garantías de seguridad necesarias, junto con Estados Unidos, que afectan al destino de nuestra parte del mundo.” Subrayó el mandatario ucraniano durante una reciente visita suya a la Capital turca.
Sin darse cuenta, Donald Trump se ha convertido en el portavoz de Putin y repite incansablemente los argumentos del ruso y que van en detrimento de Ucrania; por ejemplo, manifestó que si el presidente ucraniano no actúa rápido, Ucrania podría desaparecer (ser absorbida por Rusia). En este punto fue cuando Zelenski dijo que Trump vive “en una burbuja de desinformación rusa.”
También, el estadounidense llamó “dictador sin elecciones” al ucraniano y añadió que él está negociando con éxito el final de la guerra entre Ucrania y Rusia. Así texto aparecido en su red Truth Social. Ciertamente el mandato de Volodimir Zelenski era de cinco años y expiró en el 2024, pero la ley de su país no exige que se celebren comicios en tiempo de guerra, pero, evidentemente, Trump ignora ese detalle, como ignora muchísimos datos que suceden a su alrededor.
Otra palabrería dejada ir por Trump indica: “He oído que en Ucrania están molestos por no tener un asiento en las negociaciones. Bueno, tuvieron un asiento durante tres años y mucho antes (…). Nunca debieron haberlo empezado (el conflicto con Rusia). Pudieron haber llegado a un acuerdo. Estoy decepcionado por la postura ucraniana.” En otro tracto de su soliloquio, Trump aseguró que Zelenski sólo cuenta con el 4 por ciento de aprobación en su país, afirmación temeraria de parte del ignorante presidente de los Estados Unidos, que el ucraniano desmintió en el acto.
Ante tal panorámica dialéctica y verbal, el diario The New York Times salió a favor del presidente de Ucrania al publicar en uno de sus editoriales: “Las acusaciones contra Ucrania están totalmente fuera de lugar. Él (Zelenski) no la empezó (la guerra), y no ha tenido ninguna oportunidad de terminarla, excepto rindiéndose al invasor empapado en sangre: sean cuales sean las tácticas de negociación que Trump quiera utilizar, no debería faltar a la verdad. Ucrania es la víctima y nuestro aliado (de USA).” Y la CNN, la influyente cadena de noticias de los Estados Unidos, aseveró sobre el mandatario republicano: “Trump repite como un loro lo que dice Putin y culpa falsamente a Ucrania de iniciar la guerra.”
Y con ese escenario, Volodimir Zelenski arribó a Washington para reunirse con Trump y su vicepresidente JD Vance, quienes le tenían preparada una celada, una trampa, delante de los medios de prensa que usualmente cubren las noticias de la Casa Blanca. Alzaron sus voces, amenazaron al ucraniano, quien, en todo momento, se comportó digna y educadamente y escuchó los improperios tanto del desajustado Trump como de su servil vicepresidente JD Vance. Al final, fue “invitado” a abandonar la sede del gobierno estadounidense y el país mismo. Entre las injurias proferidas por el mandatario norteamericano, le dijo al ucraniano que no estaba en posición de exigir nada, que podría abandonarlo en su guerra contra Rusia, que, en la versión de Trump, fue provocada por Ucrania y nunca por la invasión rusa; que era irrespetuoso, malagradecido con la ayuda económica y militar que los Estados Unidos le han dado y que está jugando con la Tercera Guerra Mundial. Es posible que esa “escenografía” que el estadounidense montó en la Oficina Oval, además de humillar al visitante, fue para ponerlo en una posición de culpabilidad con respeto a Rusia y sacarlo de las negociaciones. Así mismo, le contestó, una por una, todas las afirmaciones hechas por Zelenski, quien ha reclamado estar presente en la mesa de negociaciones, igual que la Unión Europea (UE), entre otros argumentos que han indispuesto y colocado a Trump en su habitual ignorancia de lo que ocurre alrededor suyo.
Una vez que el ucraniano abandonó los Estados Unidos, los líderes europeos le enviaron gran cantidad de mensajes tras el choque con Trump. Por ejemplo, el premier inglés, Keir Starmer, dijo que mantiene su apoyo inquebrantable a Ucrania y “estoy haciendo todo lo posible para encontrar un camino hacia una paz duradera, basada en la soberanía y seguridad de Ucrania.” Emmanuel Macron escribió en X: “Hay un agresor: Rusia. Hay una víctima: Ucrania. Tuvimos razón al ayudar a Ucrania y sancionar a Rusia hace tres años y al seguir haciéndolo. Cuando digo ‘nosotros,’ me refiero a los estadounidenses, los europeos, los canadienses, los japoneses y muchos otros. Gracias a todos los que han colaborado y siguen colaborando. Y respeto a quienes han luchado desde el principio, porque luchan por su dignidad, su independencia, sus hijos y la seguridad de Europa.”
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von de Leyen, dijo a Zelenski: “Su dignidad honra la valentía del pueblo ucraniano. Sé fuerte, sé valiente, no tengas miedo. Nunca estarás solo, querido presidente Zelenski. Seguiremos trabajando con ustedes por una paz justa y duradera.” Y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, escribió en X: “¡Ucrania es Europa! Estamos al lado de Ucrania. Aumentaremos nuestro apoyo a Ucrania para que pueda seguir luchando contra el agresor. Hoy ha quedado claro que el mundo libre necesita un nuevo líder (en alusión a Donald Trump). Depende de nosotros, los europeos, aceptar este reto.”
Las demás muestras de solidaridad llegaron al mandatario ucraniano de parte de los líderes de España, Alemania, Canadá, Suecia, Noruega y Polonia; mientras los rusos, desde el Kremlin, exclamaron con tono violento y vulgar: “¡Fue un milagro que Trump y Vance no le dieron un puñetazo al ucraniano.” Así según Maria Zajárova, portavoz de Exteriores de Rusia.
Tal es la situación. Un trance que ha empeorado con Trump en la Casa Blanca y podría ponerse más “cuesta arriba”, pues estamos tratando con un energúmeno ignorante y agresivo, que no sabe absolutamente nada de política y mucho menos de diplomacia y de favorecer a los débiles.
