Julio Iglesias Construyó una de sus Mansiones en uno de los Principales Países Exportadores de Prostitutas

MIAMI, USA-(Especial para The City Newspaper) ¿Lo sabía el señor Iglesias? Muy posiblemente no. Pero la república Dominicana, después de la dictadura de Joaquín Balaguer, se abrió al mundo en todo sentido y especialmente en algo que los caribeños dominan a la perfección y es la actividad sexual en todas sus variables. De hecho, no hay país en América del Norte y Centroamérica, incluyendo también a Colombia y Venezuela, donde las mujeres dominicanas no hayan llegado a engrosar las nóminas de trabajadoras del sexo en burdeles, salones de baile, night club, salas de masajes regentadas por chinos y que, en el fondo, no son otra cosa que burdeles con otros rótulos comerciales afuera, en el dintel.

            Es por eso que esta acusación contra el cantante Julio Iglesias, el que más le ha dado a España en el mundo y que muchísimos españoles, quizás la mitad más uno, no quieren por ninguna razón agradecerle y son esos mismos los que llenan las redes sociales, en especial YouTube, con videos que no hacen otra cosa que repetir lo que ha publicado Univisión, el telediario número uno en amarillismo del conglomerado hispano en los Estados Unidos, y eldiario.es, que se rumora es el periódico digital oficial del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), tan desprestigiado, mal querido y erosionado en España en estos momentos y desde que llegó Pedro Sánchez al poder, un tipo, dicho sea de paso, de lo más deleznable que ha parido España, que ha pactado con los separatistas catalanes y los comunistas, para mantenerse de cualquier modo en el poder.

            De tal forma, la acusación de estas dos mujerzuelas, una dominicana y la otra venezolana, supuestamente una “mucama” y la otra una “fisioterapista”, respectivamente (una de ellas ha sido sorprendida en su cuenta en el portal erótico Onlifans) en uno de los principales países exportadores de prostitutas para el mundo entero, como lo es la República Dominicana, ya la esperábamos, como lo hicieron contra Plácido Domingo, Nacho Cano (ex líder del grupo español Mecano, el de Ana Torroja) y más atrás en el tiempo, contra el ex presidente del gobierno, Adolfo Suárez, nada menos el adalid de la transición del franquismo a la era democrática en España, pero le atacaron con la misma agresividad, violencia y saña, con tal de volcarlo, ensuciarlo (enlodarlo) y hasta sacarle hasta el último “duro” que podría tener en su caja fuerte o en sus bolsillos. Las prostitutas, esa clase de prostitutas, porque hay otras que, humildemente, “jinetean” en las calles de las ciudades caribeñas o en la penumbra de los burdeles, esas sólo viven de lo que el dueño del burdel les paga por el número de clientes que han tenido noche a noche. Esas putas, a pesar de putas, suelen ser más honradas que las que han acusado a Iglesias, las que han presentado esta patraña innombrable y las que se diferencian de las que hemos descrito, porque no se contentan con “el jornal” de la noche, sino que quieren, además de acabar a su víctima hasta hacerla “morder el polvo”, sacarle cualquier cantidad de millones que pudiere tener. Eso quieren, eso desean, por eso lo han difamado, a un Iglesias que pasa por ser un anciano venerable de 82 años de edad y que tenía 77 cuando supuestamente les pegó a unas jóvenes mucho más fuertes, físicamente, que él, las maltrató de palabra y las violó noche tras noche, sin que ellas decidieran marcharse de aquella mazmorra que presuntamente era la mansión de Julio en Punta Cana, Rep. Dominicana. Ahí se quedaron las muy masoquistas o las muy estafadoras. Pero ya volveremos con este tema.

Aquel cubano que decía que Iglesias le robó la canción “Hey”

            Este asunto con Julio Iglesias no es el primero. Porque a principios de la década de los 90s, un cubano, quien nunca dio su rostro a la prensa, lo querelló en una corte de Nueva York porque juraba a pies juntillas que el tema “Hey”, emblemático de Iglesias y mundialmente famoso y mundialmente cantado por casi todos nosotros en algún momento de nuestras vidas, él lo había compuesto y lo había intitulado “Es”; y que el español se lo había robado descaradamente.

            Con serenidad y sabiduría, Julio manejó apropiadamente el conflicto, fue a juicio en Manhattan, se hizo acompañar nada menos que por uno de los co-autores de la canción, su productor y arreglista musical, Ramón Arcusa, amigo suyo de toda la vida y que ahora mismo le está defendiendo de esta otra canallada montada por las dos prostitutas, la dominicana y la venezolana; y también asistió a la sala de debates el cantante y letrista italiano Gianni Belfiore, quien estuvo involucrado en la composición del tema.

            Llama la atención que fuera otro caribeño, un cubano, lo mismo que estas dos mujeres y quienes supuesta y posiblemente estén manejando el caso entre las sombras, quien acusara a Julio Iglesias en aquella oportunidad. Valga el espacio para asegurar asimismo, que los cubanos manejan el tema del sexo con una agilidad y destreza asombrosas y en cualquier lugar donde estemos rodeados por cubanos, el tema número uno, el prioritario para conversar, será el sexo. Igual que los dominicanos. Parece que el calor del Caribe, el andar casi siempre semidesnudos, hombres y mujeres, conlleva a ese tipo de morbosidad sin fin desde que el mundo es mundo.

            En aquella oportunidad, los españoles acusados demostraron ante el juez la falsedad del cubano, aun hoy en el anonimato, quien, obviamente, quería sacarle una buena tajada de millones de dólares a Julio Iglesias. Pero no se percató que tanto Iglesias como Arcusa, eran versados profundos de la composición musical y aquel neófito antillano se había metido en “la boca del lobo.” Algo así como cualquiera de nosotros que queramos darle lecciones a un ingeniero de la NASA, sobre los vuelos espaciales o peor aún, acusarlo de que nos robó un plano sobre la construcción de un transbordador. De tal manera, “Hey” fue compuesta por Iglesias, Arcusa, Ferro y Tony Renis y pertenece al álbum del mismo nombre, que es el más vendido en toda la historia de la música en español, alrededor del mundo; es decir, se vendieron millones de millones de copias en los cinco continentes. Lo cierto es que el cubano sombrío y siniestro regresó a su casa sin un solo centavo a su haber.

            Otro caso, con mucho menos repercusión, fue el libro que supuestamente escribió la ex novia de Julio, llamada Vaitiare Hirshon, una mujer que ahora tiene la edad de 61 años, pero cuando se conoció con Iglesias era una jovencita, mayor de edad, pero jovencita. Se enamoró perdidamente del español, quiso casarse con él; pero Julio, para desdicha de esta dama, estaba ya casado con su carrera y en el pináculo de la fama, en los años 80s y 90s. Cuando la relación finalizó, Vaitiare se dio a la bebida y al consumo de sustancias fuertes, como la cocaína. En su libro, esta tahitiana que entró en relación directa con el cantante cuando éste viajó a la Polinesia francesa para filmar el musical “Momentos”, miente abrumadoramente al asegurar que fue Julio quien la indujo a consumir las drogas no permitidas, cuando Julio nunca ha consumido ese tipo de alucinógenos. Es amante del buen vino y tiene una cava en su casa de Miami, pero nada más. Es un experto en vinos.

            En los últimos días, Vaitiare ha comparecido en programas de entrevistas en la televisión de España para decir lo siguiente: “El traductor al español hizo lo que quiso con el libro y cambió gran parte del texto.” Menos mal. Ricky Martin la conoció en los Estados Unidos algunos años después de haber dejado esta chica a Julio Iglesias y el cantante boricua expresó: “Es muy guapa, ¡Pero cómo bebe! ¡Se la pasó ebria toda la velada!” Desgraciadamente el golpe de haber perdido a Julio Iglesias, le provocó sus adicciones y que comenzara a “hablar por la herida”, una herida que sólo el avance de su edad ha podido cicatrizarle.

            Y el penúltimo caso contra Iglesias se presentó cuando el hijo de una ex bailarina portuguesa, llamada Edith Santos, ha jurado y recontra-jurado, que es hijo ilegítimo de Julio. Ha ido con su abogado, que le ha cobrado una fortuna a este chico, una y mil veces más a los tribunales españoles y no ha conseguido gran cosa. Incluso, ese mismo abogado, sucio como la mayoría de ellos, se lanzó de cabeza al basurero de Julio Iglesias Presley, el junior del artista, y sacó de aquella inmundicia papel higiénico usado y otras porquerías, para extraer muestras del ADN. Y con base en ello, supuestamente llegó a la conclusión de que Javier Santos fue engendrado por Julio Iglesias; pero tampoco en esa desesperada ocasión obtuvo ganancias millonarias como ambos esperaban ansiosos.

            Y en última instancia han sido estas dos prostitutas en Rep. Dominicana, las que, siguiendo las pautas trazadas por alguien en las sombras, le han acusado de que abusaba sexualmente de ellas, las tenía encerradas en su mansión de Punta Cana, las hacía caer en perversidades sexuales, les gritaba, les pegaba en los senos, en los rostros y les ordenaba realizar obscenidades cada noche, en tríos y otras perversidades de viejo, de anciano brutalmente descontrolado en materia de lujuria. Y mientras esto ha seguido su curso, las enemigas de Iglesias, mayoritariamente posicionadas en programas televisados de farándula en España, México, Argentina y Chile, principalmente, se han lanzado como verdaderas arpías, sedientas de sangre, en contra de él y han inundado la red social YouTube con videos que no hacen otra cosa que señalarlo con sus dedos acusadores, defenestrarlo, decapitarlo imaginariamente y tratar de botarlo del pedestal que tan bien construido lo ha erigido el propio Iglesias con una carrera artística incólume, limpia, distinguida, elegante, con clase, hasta alcanzar el sitial del artista español más internacional y más laureado de cuantos ha habido en el devenir ibérico. Se les nota esa ansiedad perversa por atacar a Julio Iglesias y mancillarlo una vez postrado en el suelo. ¡Ay de él si las tuviera en estos instantes frente a frente!

            Pero para desgracia de estas arpías que se alimentan de carroña humana, será el juez que presidirá el caso en Madrid, quien sacará a flote la verdad “y nada más que la verdad.” Y “para verdades el tiempo…” Dice el sabio refrán.

La escueta pero contundente respuesta del artista

            Gentes que trabajan a su alrededor en sus mansiones en Miami, Rep. Dominicana y Bahamas, narraron que, durante el primer día que el escándalo cobraba magnitud y pasaba de rumor a “cataclismo” mediático, Julio preguntaba “qué se está diciendo de mí en estos momentos”, porque Iglesias tiene una costumbre: cuando se desconecta del mundo exterior para descansar del bla-bla-bla-bla, se desconecta realmente. No lee periódicos, no enciende la Tablet, el móvil celular, el computador, tampoco ve la televisión ni escucha la radio. Por esa razón, los malintencionados que abundan en esos medios de comunicación, no han podido dañarlo a lo largo de su carrera, pues el cantante ni se entera de esa chismografía barata y rastrera que abunda en Iberoamérica.

            Una vez enterado, Julio Iglesias emitió un comunicado escueto, pero categórico: “(…) Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza.” Afirma en el epicentro de su redacción. Apareció en todas las redes sociales donde el cantante tiene páginas o espacio y en Instagram, su esposa holandesa, Miranda, escribió al pie del texto de su marido: “Siempre a tu lado.” Porque también han asegurado los facinerosos que ambos están separados, cuando es ella quien maneja el imperio económico del español más famoso de todos los tiempos; es ella quien es dueña de todo lo que amasó Iglesias a lo largo de su carrera y él ha estado abocado a la redacción de su autobiografía y a cuidar la filmación de su vida por la empresa Netflix que, por causa de esta extorsión, ha detenido el rodaje hasta que se aclare la situación.

            Aparte de dicho comunicado, Julio escribió también: “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave. Así mismo, giró la orden categórica a todos sus hijos para que no den declaraciones, no asistan a programas de televisión (mucho menos a los Telediarios), tampoco escriban nada en su defensa o sobre sus impresiones sobre el tema, porque será él y sólo él, junto a sus abogados recién contratados, quienes “agarrarán a este toro mediático” que se le ha venido encima o le han echado encima para que lo cornee y acabe con su buena, su grandísima reputación de caballero y gran señor que realmente es.

            Será el jurisconsulto José Antonio Choclán, cuyo despacho se ubica en Madrid, quien lo defenderá. Se dice de él que es diestro en llegar a conciliación entre los querellantes y el querellado; pero sabemos que Iglesias no quiere conciliación, que involucraría el pago millonario de dinero, que es justamente lo que estas prostitutas quieren. Además, Iglesias quiere que su nombre quede “más reluciente” de lo que estaba antes de este escándalo, completamente limpio, honrado y dignificado.

            Este profesional de la abogacía ha defendido a personalidades, en los casos del hermano de Julio, llamado Carlos Iglesias, por presunto fraude fiscal; al portugués Cristiano Ronaldo, por la misma causa fiscal; a los también futbolistas Gabi Fernández y Ángel Lafita, por el supuesto amaño en el partido Levante-Zaragoza, del 2011; y a la política del Partido Popular, Cristina Cifuentes, quien fue Presidenta de la Comunidad de Madrid. Es decir, estamos hablando de un letrado en toda la acepción del término, un profesional “de bandera”, afamado, sólido, de peso y que sabrá por dónde conducir los alegatos en defensa del artista.

            Retornando a las palabras expresadas recientemente por Julio, añadió a la revista ¡Hola!: “No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas.”

            Paralelamente y a título personal, han salido sus amigos de toda la vida en su defensa, como el integrante del Dúo Dinámico, Ramón Arcusa, productor de la mayoría de los discos-éxitos de Iglesias, su arreglista en determinados (muchos) momentos, junto al pianista ya fallecido, Rafael Ferro, y socio en este arte de componer canciones y melodías. Debajo de cada título de las canciones que fueron éxitos con Julio Iglesias, aparece el nombre de Arcusa invariablemente. Y allí y cuando ha sido necesaria su aparición para defender al cantante, ha estado este catalán de buen corazón y amistad a prueba de “balas y misiles.”

            “Es mi teoría: si a ti te violan, al día siguiente vas al hospital y a la policía; pero sin te agreden una noche y otra y una semana y un mes y un año… eso ya se supone que es una relación consentida. En mi opinión bastante consentida. Sí, parece que pasó. Y tiene que ser así, si no… no lo entiendo de otra manera. Conociendo a Julio, nadie entiende esto. Yo creo que Julio tiene algunas pruebas, porque aquí también parece que ha habido algún borrado de teléfono, por intereses que no aparezcan conversaciones que a lo mejor desmontarían ese tinglao (…).” Recalcitró Ramón Arcusa a un medio de prensa que lo entrevistó. También escribió un artículo de significativa extensión en el diario español El Mundo, en el que manifiesta su irrestricta solidaridad con su amigo vituperado.

            “En el asesinato moral y profesional de Julio Iglesias, hay dos claros beneficiarios: el gobierno, que tapa sus trapacerías, y las demandantes, que pueden llevarse un suculento puñado de dólares.” Comienza su artículo Ramón Arcusa, cuyo título dice: “Julio: yo sí te creo, amigo.” Y continúa en el primer párrafo: “Lo primero que voy a significar es que he estado con Julio casi 19 años seguidos como compositor, productor, arreglista musical, y, más tarde, ocasionalmente, cuando me lo ha pedido. Conozco bien a Julio. He convivido con él en sus casas, en hoteles e incluso en alguna vacación juntos, y pasado interminables horas trabajando en estudios de grabación. Sus casas no son ‘casas de horrores’, como en TVE se han apresurado maliciosamente a adjetivar, sino bellísimas mansiones con media docena de perros, cuatro gatos, cinco adolescentes y mucha gente trabajando para que todo funcione, como es de suponer. Y donde reina la paz de un orden, que Julio propone y dispone.

                  ”El trato de Julio con las mujeres que se le han acercado, admirado, rodeado, querido, ha sido siempre cordial, amigable y respetuoso: hasta efusivo si me apuran.

                ”Lo diré de una vez: no me cabe en la cabeza que Julio haya podido abusar sexualmente de ninguna mujer (…). El relato de esa investigación (que, por lo leído, y si han tardado dos años en terminarla, podríamos decir sin lugar a equivocarnos que, eldiario.es, o son vagos o ineficientes, ya que podían haberla escrito perfectamente en un par de tardes de café con esas mujeres), ese relato de las demandantes, repito, no se compadece, no se corresponde con el Julio que yo conozco. Para nada.

            ”No sabemos cómo terminaría esto, pero lo que sí queda claro es que han herido gravemente la carrera y la honorabilidad de Julio Iglesias. El estropicio es enorme, inconmensurable, dada la grandísima popularidad en todo el mundo de nuestro cantante más internacional. Le queda, pase lo que pase, el consuelo de los millones de adhesiones, que, aunque bienvenidas, no paliarán el destrozo ocasionado, aunque la sentencia lo declare inocente tal como esperamos.

            ”Y permitan que repita mi comienzo: el relato de esta investigación, no se compadece con el Julio real que muchos conocemos y admiramos, y espero que la Justicia aclare lo que, sin duda para mí, es una denuncia abominable y falsa.” Concluye su artículo de prensa Ramón Arcusa, el amigo leal, infaltable y solidario que fue toda su vida con Iglesias. Y esa clase de comentarios, sentimientos y valoraciones, tendrá que sopesarlas el juez, si quiere llegar a una sentencia justa, realista y apegada a la más profunda verdad.

“En Santo Domingo la prostitución está a la orden del día (…).”

            Así describió la realidad en la República Dominicana (y en las demás islas caribeñas donde el sexo es “el amo y señor”), el actor español Jorge Sanz, quien lo ha dicho más claro todavía a los medios de prensa españoles: “Yo personalmente creo que Santo Domingo (Capital de la Rep. Dominicana), es un sitio donde la prostitución infantil está en la calle, muy a la vista, y a la orden del día. Es muy desagradable y yo creo que eso no está bien. Hay que explotar el tema y que deje de pasar eso en cualquier país. Esto tiene que dejar de pasar ya.”

                Y como gran centro de prostitución que es, se puede esperar cualquier cosa, hasta la extorsión a un hombre viejo, en este caso particular de Julio Iglesias, de 82 años de edad, enfermo con una problemática severa de salud en su región ósea (columna vertebral y piernas) y para mejores señas “forrado” en millones de Euros, que es lo que estas dos mujerzuelas, sin duda, están buscando. En tal caso y en medio de ese ambiente de libertinaje y lujuria, donde los temas predominantes son el baseball y “lo sabroso” de sus mujeres, no resulta extraña tal acusación, aunque exagerada por el matiz de lascivia que las supuestas víctimas le han impreso a sus argumentaciones.

            Físicamente Julio no podría haber hecho tales cosas como se le atribuyen malsanamente; psicológicamente tampoco, pues nunca ha sido así, nunca ha actuado de esa manera con las mujeres y siempre ha tenido a los más bellos ejemplares a su disposición sin necesidad de rogar y mucho menos amedrentar u ofender. En el primer rasgo, un primo hermano suyo por parte materna, llamado Juan de la Cueva, ha salido en su defensa y ha expresado su total incredulidad ante la denuncia planteada: “No me lo creo. Julio es muy cambiante porque es un hombre con dolores, dolores de hace 60 años. Tiene dolores desde la operación que le hicieron en la espalda (a raíz del accidente de auto que sufrió en Majadahonda, camino a Madrid). El delicado estado de salud de Julio, hace sorprendentes los hechos que se le atribuyen, ya que está medio paralítico. No tiene la fuerza ni la movilidad necesarias para llevar a cabo una agresión sexual. Julio no tiene medio bofetada. Es que una tía le hace algo, le pega un empujón y lo tira al suelo. No tiene esta habilidad desde hace muchísimos años (…). No tiene capacidad para violar. Es cariñoso, es tocón, amoroso con las mujeres y con los hombres también. Este comportamiento en una época social distinta a la actual, lo desvincula de cualquier intención delictiva.” Palabras que dejó escuchar en una entrevista que le hicieron en el programa “El Tiempo Justo”, del canal español Telecinco. Y que es otro dato a tomar en consideración por el juez cuando tenga que escuchar a esta parte de la querella y en su defensa.

            ¿Pero cómo está el ánimo del cantante en estos momentos? De ninguna manera reposado; pues una denuncia de esta magnitud tiene que preocupar a cualquiera y mucho más a un personaje como Julio Iglesias que ha labrado, ha construido y afinado su carrera a lo largo de muchos años, con un toque de evidente elegancia, refinamiento y pulcritud. El entorno suyo ha dado algunas declaraciones vagas a la prensa, en especial a la revista “Vanitatis”, en las que han dicho que se haya “preocupado y con el ánimo bajo.” Como es lógico y esperable en una persona como él, no habituado a este tipo de embrollos tan bajos y además, que rozan la ignominia de parte de la dominicana y la venezolana, ex empleadas suyas en sus mansiones.

            Han agregado que “el artista aún no entiende nada; lleva desde el martes realizando llamadas continuas a muchas de sus personas de confianza que aún viven en nuestro país (España)” y, por lo menos, en dos de esas llamadas continuas, le han informado lo que se ha publicado en los medios de prensa y la actitud de la opinión pública. Así según ha publicado la misma revista. Así mismo, se haya preocupado por el efecto que podría tener este caso, este zarpazo que le han dirigido al alma y a su prestigio mundial las dos mujeres, en la serie que está preparando Netflix y por la cual le han pagado millones de dólares en una cifra que no ha trascendido al conocimiento de sus seguidores. No obstante, desde esta plataforma no se han pronunciado en absoluto, aunque se espera alguna reacción al respecto.

            Su primera esposa, la filipina Isabel Presley, ha sido categórica al señalar que “este no es el Julio que yo conozco”, dejando entrever que todo se trata de un montaje, porque Julio es incapaz de comportarse de la manera como lo aseguran las dos “trepadoras” caribeñas. Y su amiga, Ana Obregón, quien vivió dos años y medio en la casa de Miami del artista, lo ha defendido con “garras y fauces” en los distintos programas de televisión a los que ha sido invitada y ha asegurado que todo esto es una farsa de colosales dimensiones. Lo ha definido desde caballero, hasta gran señor, respetuoso con las mujeres, quien siempre se comportó con altura delante de ellas y en especial con ella.

            Y es que las dos caribeñas se encuentran respaldadas por la organización “Women’s link worldwide”, que estaría a cargo del pago de los honorarios de los abogados querellantes ante la Audiencia Nacional española.

            Todo este maremágnum inesperado por Julio, lo ha ido asimilando poco a poco, conforme han ido pasando las horas y las fechas después de que sus amigos le informaran con detalle y lo que esto representa es una enorme preocupación en el cantante, como era lógico, debido a que este caso podría destruir por completo la reputación de una excelsa trayectoria profesional de más de medio siglo. Ciertamente ha sido una carrera debidamente planificada, tanto en el período cuando su manager era el también español Alfredo Fraile, quien duró al lado del artista 15 largos años (entre 1969 y 1984), y falleció por causa de la pandemia del Covid-19, en el 2021, como en la etapa cuando asumió ese mismo cargo el colombiano, periodista para mejores señas, Fernán Martínez Mahecha, no hubo movimiento que diera Julio que no fuera pensado con anticipación por ambos manejadores de su carrera, buscando siempre que el mito naciera, creciera y se convirtiera en eso precisamente… en mito imborrable, inacabable y hecho para perdurar más allá de la muerte del cantante. Y ahora esas dos mujeres intentan terminar con todo ese minucioso y arduo trabajo.

                   Y Julio tiene miedo también de que el proyecto pactado con Netflix sobre la filmación de su vida, se vaya al traste, cuando los directores de esa plataforma decidan romper el millonario contrato que le ha dado al artista grandes réditos económicos previos. Sin embargo, los ejecutivos de Netflix no se han precipitado a “condenar” lo pactado con Iglesias y aparentemente están esperando para que los “negros nubarrones” que se ciernen actualmente sobre Julio, se alejen y se aclaren las cosas. Entonces, ya verán que harán con la filmación; aunque lo más sensato sería finalizarla y agregarle este último capítulo en el que dos “jineteras” caribeñas quisieron sacarle dinero al cantante, con alguien atizándolas desde las sombras sin dar su rostro melévolo y mal intencionado.

                   No obstante lo anterior, haciendo “gala” de esa sangre caliente latina, la editorial española Libros Asteroide, que publicó la biografía de Julio Iglesias, escrita por el periodista Ignacio Peyró, al calor del “chisme”, del estallido de esta “bomba” que está muy lejana de ser verdad, decidió recoger todos los tomos del libro, allí donde hayan sido puestos en sus estanterías y vitrinas para ser vendidos, porque los editores consideraron que debe ser “reescrito”, sin tomar en consideración el papel próximo de los juzgados o la Audiencia Pública de España, el de la fiscalía, del abogado defensor del encausado, y mucho menos el desenlace de esta fea historia que ha sido escrita por dos prostitutas de “rompe y rasga” evidentemente.

                 El gobierno español, mal dirigido por un presidente corrupto, Pedro Sánchez, extraordinariamente impopular en estos instantes, junto a su séquito igualmente pervertido y corrompido, al calor del rumor, sin verificar si es cierto o no, estudia retirarle a Iglesias la Medalla de Bellas Artes e incita por medio de sus diputados, para que el Partido Popular (PP), en la oposición, le quite también la medalla de la Comunidad de Madrid, la ciudad natal de Julio, que le fue conferida en el 2012. Todo esto al calor del chismorreo, de la zancadilla que le han puesto al artista, para hacerlo caer. Sin verificar su autenticidad, su veracidad o su certeza. Y hay quienes señalan –y cada vez son más y más personas las que piensan parecido-, que ha sido el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), actualmente en el poder, el que creó esta patraña, para tratar de desviar la atención hacia Iglesias, ensuciándolo, haciéndolo ver como un degenerado sexual y un patrón extraordinariamente violento con sus empleadas, y así se aleje la atención que el gran elector tiene sobre el corrompido PSOE. Incluso, el periódico digital que publicó el sucio reportaje, eldiario.es, pertenece a este mismo partido, lo cual resta credibilidad a quienes siguen el derrotero de esta noticia.

                  Como vemos, la insidia, el odio, la envidia al éxito mundial alcanzado por Julio Iglesias y ese sentimiento tan iberoamericano, tan latino, de hacer daño al triunfador, solo porque sí… aquí se ha manifestado con toda su intensidad.

                  Ya a inicios de los años 80s., Julio Iglesias en su primera autobiografía que escribió asesorado por el periodista Tico Medina, fallecido el 5 de julio del 2021, y que intituló “Entre el cielo y el infierno”, parafraseaba una verdad tan enorme como un rascacielos, en la que manifestó, palabras más, palabras menos, que si te compras un auto en Iberoamérica, las gentes de estos países intentan la forma para rayártelo, para hacerle daño a la carrocería, corroídos por la envidia; pero en los Estados Unidos (o en el mundo anglosajón), por el contrario, el estadounidense se acerca a ti y te dice lo bello que es el “convertible”, te alaba por haberlo comprado, te felicita y te desea la mejor de las suertes. Y eso precisamente es lo que está sufriendo Iglesias ahora que ha pasado y desde hace mucho tiempo, el umbral de la ancianidad, a sus 82 años que posee ahora mismo.

Dos datos que arrojan luces de esperanza

            Las especulaciones van y vienen, se mueven como un inmenso óctopus con sus tentáculos enormes, llenos de ventosas, que quieren atrapar al artista y apretarlo por el cuello hasta que expire, hasta que deje de vivir sin aclarar su inocencia. Entonces, las gentes malévolas dirán: "Murió de la pena. Murió por ser culpable, por no poder demostrar que todo era distinto a lo que se dijo, a lo que ‘realmente’ sucedió…” Incluso, uno de esos tentáculos se ha dirigido hacia la esposa de Julio, la holandesa Miranda Rijsburger, y han afirmado irresponsable y cínicamente que está separada del cantante desde hace años: “Cada vez se veían menos veces y menos tiempo al año. De esta manera, queda patente que el matrimonio y su vida conyugal poco tenían que ver con los reportajes puntuales que aparecían en prensa. La familia Iglesias-Rijsburger realizaba su vida por separado en dos grandes bloques. Por un lado, el progenitor en solitario, tal y como él desea, permanecía aislado en Bahamas y República Dominicana, mientras que la ex modelo y cantante estaba al cargo de sus cinco hijos en común en su residencia en Miami –y con varias visitas anuales a la finca de Ojén (Málaga)-.” Así según crónica publicada por el diario español El País, cuyo trasfondo deja pensar a los lectores de fácil influencia y débil criterio personal: “¡Con razón el cantante tenía vía libre para engatusar, intimidar, atemorizar y abusar de sus empleadas, en este caso la venezolana y la dominicana, sin que su esposa se enterara de ello!” Una crónica, sin duda, tendenciosa, para enterrar más al artista y que deja observar la inquina y la “mala leche” del redactor, quienes, por lo general, son mujeres periodistas, para mejores datos de nuestra parte. Mujeres defendiendo, supuesta y equivocadamente, a otras mujeres, al calor y furor del “Mee too” universal que se ha desatado en todo el planeta.

            Y como escribió Julio en su primera autobiografía, “a la noticia mala, la aleja después otra buena” y eso es lo que ha pasado a los pocos días de que explotara este escándalo: se cree que el mismo cantante extrajo de su teléfono celular (móvil) dos mensajes que le envió la fisioterapeuta venezolana (y que reproducimos al lado de este extenso reportaje) y que le dice que le felicita por su cumpleaños y lo hace ilustrando con corazones. Esto, un año después de las supuestas agresiones sexuales, y remata con un expresivo: “Te quiero.” Es decir, la “fisio” le enviaba mensajes cariñosos, acompañados con emojis. Son whatsaaps donde le declara sentidos “te quiero” y “siempre te recuerdo con cariño.” Han sido publicados por el periódico digital, serio por demás, okdiario.es.

            La venezolana que lo ha acusado recientemente, en esa misma época en la que presuntamente se estaban llevando a cabo los abusos del artista hacia ella y su compañera; es decir, en el período laboral del 2021, le escribió cosas cariñosas que contradicen el relato de abuso, maltrato y agresión sexual que tiene en sus manos ahora mismo la Audiencia Nacional española, a través de la organización ultra-feminista Women’s Link.

            Estos son los textos escritos por la mujer suramericana a Iglesias el 23 de septiembre del 2022: “Feliz cumpleañoooooooooossssssss Julitooooooo.” En otro le hace leer: “Querido profesor (Julio), que Dios te siga llenando de mucha salud, para que puedas seguir gozando de esta hermosa vida, te mando un beso y un abrazo, TE QUIERO. Siempre te recuerdo con cariño ❤️❤️❤️.” Y firmó el mensaje como “tu fisioterapeuta por siempre.”

            Y entre el 2021 y el 2022, la misma fisioterapeuta de nacionalidad venezolana, le añadió en otro de los mensajes de celular a celular: “Todos los días a tu lado son valiosos para mí.” Es decir, esos textos estaban alejados de la incomodidad o malestar que han manifestado ambas mujeres recientemente contra el cantante. Y el 20 de abril del 2021, la misma “fisio” le escribió a Iglesias: “Profesor  buenas noches, espero puedas dormir sin malestar, sueñes con los angelitos y puedas descansar, te quiero mucho y si necesitas algo de mí aquí estoy a tu entera disposición. Gracias por tu paciencia y por tus enseñanzas del día de hoy, todos los días a tu lado son valiosos para mí porque aprendo un poco más ❤️ un beso y un abrazo.! Feliz noche✨.”

            Pero lo que dijo ante las representantes feministas de Women’s Link Worldwide, fue que Iglesias la sometió a acoso sexual continuado, le tocó los pechos de manera violenta (se los apretó hasta hacerla gritar), le metió la lengua “hasta las amígdalas” y le ordenó participar en un trío sexual, golpeándola en la pierna cuando se negó. Agregó que trabajar para Iglesias significaba “vivir en dictadura” y que la personalidad de éste es de “déspota, que busca quebrarte, humillarte y pisotearte.” Manifestó así mismo que “estaba agotada de la situación” cuando decidió marcharse de las mansiones del cantante en Bahamas y Punta Cana. Pero si analizamos, aunque sea superficialmente, los whatsapps que ella le envió a Julio, dicen otra cosa completamente distinta a la historia que las feministas han hecho llegar hasta la fiscalía española. Así ha empezado el propio Julio Iglesias a desmontar este entramado perverso que quiere hundirle. No hay que olvidar que él también es abogado, plenamente graduado, aunque nunca ha ejercido por dedicarse a su carrera musical supra-exitosa.

            El redactor de okdiario concluye su crónica: “el tono del mensaje no sugiere obligación laboral ni sumisión forzada, sino genuino aprecio y voluntad de ayuda. “Te quiero mucho”, escribía antes de despedirse con un corazón rojo, “un beso y un abrazo” acompañado de emojis. Tal y como hemos reproducido con absoluta y total fidelidad en las líneas de arriba.

            Ese fue uno de los datos, de los aspectos, que han empezado a mover el andamiaje de cobardías que estas dos mujeres han construido frente a la buena fama y prestigio de Julio Iglesias. El otro es todavía más contundente y tiene que ver con la dominicana, cuyo nombre, igual que la otra, están protegidos por la justicia española. Este tiene una cuenta en la red OnlyFans, especializada en fotografías y narrativas pornográficas. Lo cual la deja en una situación bastante precaria desde el ángulo moral y de la credibilidad.

            En este caso ha mediado otro periódico español de gran prestigio, dirigido por el famosísimo y siempre sincero periodista, Federico Jiménez Losantos, llamado libertaddigital.com, el que  ha publicado esta nueva “bomba” informativa en la que figura esta otra denunciante del cantante. Creó la cuenta en mayo del 2021, año en el que supuestamente era abusada por el cantante. Pero los textos que allí aparecen dejan ver que no estaba en modo alguno en medio del sufrimiento que le producía supuestamente el artista; y, por el contrario, redactó notas que no se pueden reproducir por el altísimo contenido lujurioso que poseen. Aunque en uno de ellos formula esta pregunta a uno de sus admiradores: “¿Te puedo mandar fotos como ésta?” Y aparece esta presunta agredida por Iglesias, desnuda, en poses abiertas de lascivia y dispuesta a ganar dinero con cada “like” que sus seguidores le den. Son fotos exclusivas de esta mujer, que lo muestran todo; es decir, sus órganos femeninos, sin pudor ni vergüenza alguna. Y los hechos presentados ante la Fiscalía que investiga a Julio Iglesias, supuestamente tuvieron lugar entre enero y octubre del mismo 2021.

               Lo cierto es que la mujer aparece en poses eróticas sugerentes, en lencería o bikini, acompañadas con los mensajes irreproducibles aquí. Y lo más llamativo es la descripción de la cuenta que esta misma mujer redactó: “Difunde amor y positividad.” Y la ubicación geográfica señala a cayo Lyford, Nassau, Bahamas, donde está la mansión de Iglesias, comprada por el cantante a mitad de los años 80s. Allí mismo, produjo el famoso álbum “Libra” y se trata de una comunidad residencial cerrada en la Capital de las Bahamas, propiamente en la isla New Providence, uno de los enclaves más lujosos y privados del Caribe, con mansiones de alto standing, campos de golf, playas privadas y alta seguridad. Tanto este dato como los mensajes por celular que le envió la venezolana (fisioterapista) al querellado Julio Iglesias, deberían ver la luz en el eventual juicio que se podría celebrar en Madrid, tal y como se presentan las cosas; y que demuestran que la dominicana es una “perdida” –por aplicarle un adjetivo suave-, por antonomasia, por naturaleza y genética, buena representante de las mujeres de su país y que llegó a trabajar a la casa de Iglesias quizás impulsada por un deseo de sacar dinero de la “buchaca” de este multimillonario español y según transcurren las incidencias y si el juez es condescendiente con esta prostitutaza, podría obtener una buena tajada del patrimonio financiero de Julito. Y la otra, la venezolana, ha sido algo así como “un terrón de azúcar (moreno)” por lo que hemos leído en sus mensajes por Whatsapp; pero de esclavizadas, prostituidas por el señor de la mansión, enajenadas, amenazadas y hasta golpeadas… evidentemente de eso NADA.

              Para ubicarnos en el contexto, el sitio OnliFans es una plataforma pública de suscripción online, que permite a los creadores de contenido (casi todas ellas mujeres desinhibidas con sus cuerpos), ganar dinero directamente de sus seguidores (llamados “fans”). El creador abre una cuenta y establece un precio de suscripción mensual, normalmente entre €5 y €25 (euros) al mes, aunque existen cuentas gratuitas o incluso, más caras. De esa manera, los fans pagan esa cuota mensual para acceder a su contenido exclusivo que pueden ser fotos, videos, stories o transmisiones en directo (todo ello con temática erótica o pornográfica indistintamente). Los creadores de contenido también pueden conseguir ingresos extra, mediante propinas, contenido de pago por visión (pagas extra por ver un video o foto concreta) o por menajes privados personalizados (también e ineludiblemente, con temática porno). La ex empleada de la mansión de Julio Iglesias, de nacionalidad dominicana, utilizaba el método de las fotos desnuda y las conversaciones en privado con sus “fans”, a cambio de dinero por supuesto, y eran charlas bastante sucias, directas y tendientes a causar una reacción lasciva en la parte masculina. Hay que destacar que la plataforma permite cualquier tipo de contenido, siempre que cumpla las normas y los usuarios sean mayores de los 18 años. El contenido sexual explícito representa la gran mayoría del volumen económico y de usuarios activos de OnlyFans. Cuando la dominicana abrió su cuenta y participaba con gran entusiasmo en ella, era el tiempo donde, según ella y su mentira, Iglesias la abusaba salvajemente, sin su consentimiento. ¿Doble moral o embuste? Más bien parece lo segundo: una mentira tan grande como una cordillera y es algo que el letrado tendrá que dilucidar y poner en su debido lugar cuando dicte la sentencia, si es que se llega finalmente a un proceso judicial.

             En ese sentido, la defensa de Julio Iglesias, liderada por el abogado José Antonio Choclán, presentó un escrito ante el fiscal de la Audiencia Nacional española, Jesús Alonso, en el que cuestiona la jurisdicción de los tribunales españoles y la competencia de la fiscalía para juzgar hechos que tienen lugar fuera de España. Por esa razón, solicitó a la fiscalía el archivo de su investigación pre-procesal: “Consideramos que el Estado español carece de Jurisdicción para la investigación de los hechos denunciados, de modo que las diligencias de investigación pre-procesal deben clausurarse cuando conste objetivamente la ausencia de Jurisdicción española.” Aduce el texto presentado por la defensa; pero, el mismo día de la personación, la fiscalía lo rechazó de plano.

              Hay que darle “tiempo al tiempo” y observar detenidamente el derrotero que seguirán los acontecimientos; aunque el “cacarareo”, el chismorreo a nivel mundial que ha alcanzado este escándalo, ha repercutido con mayor intensidad en naciones como México, Chile, Argentina y por supuesto en España y la República Dominicana. Y ha servido para que seudo-artistas en esos países, acabadas por el paso de la edad (casi todas ellas arriba de los 60 años), las arrugas en sus rostros y sus carreras en “su punto final”, recuerden que Iglesias una vez las besó en la boca en medio del plató donde se le hacía una entrevista a este español; pero no han narrado que aquella broma les gustó y se rieron con ella en una época donde se podía jugar al galán, al simpático incorregible con las mujeres. Verónica Castro, quien se cambió de “bando” y ahora, en su vejez, engrosa la fila de las lesbianas mexicanas, ha alzado más que nadie su voz en contra de Iglesias, principalmente para que el público de su país la vea nuevamente, note que todavía existe y la revivan de un pasado mediocre en la televisión. Los argentinos intentaron hacer creer también que la ex vedette, convertida en entrevistadora de la TV, Susana Giménez, cayera en el mismo cauce de las ultrajadas por Iglesias; pero esta mujer salió al paso de esas actitudes tendenciosas y manifestó que es extraordinaria amiga del cantante español y que se han divertido mucho en los programas “al aire”, cuando él la ha besado entre risas y arrumacos.

              Y para cerrar este extensísimo reportaje, reseñamos las declaraciones de un grande de nuestro tiempo, el compositor Manuel Alejandro, gran amigo de Julio Iglesias, quien salió al paso de tanta maledicencia y escribió este texto en el periódico español ABC, a favor de su amigo: “Muchísimo me extraña. O se volvió loco o mucho tendría que haber cambiado Julio Iglesias en estos últimos años, para que pudiera creerme que anduvo últimamente metiéndole los dedos en el culo a sus empleadas, mientras que, con la otra mano, las abofeteaba gritándoles que, como no se la mamaran espléndidamente, las hundiría en los infiernos…

            ”Pues de siempre y, sobre todo, cuando lo traté conviviendo con él a diario durante una larga temporada (produciéndole y componiéndole el álbum “Un hombre solo”), y en los años cumbres de su virilidad, donde no demostraba exceso alguno, en aquella casa no se oía una palabra más alta que otra; sus manos solían acariciar los ‘bestseller’ de empresarios triunfadores, la política, que siempre le ha preocupado y, a diario, los rostros de sus hijos que volvían de las escuelas…

            ”Y el respeto, la distancia y el cariñoso y exquisito trato mutuo del ‘Señor’ con sus muchos empleados se masticaba por jardines, pasillos y salones… Que se lo pregunten a Miriam, la empleada dominicana, que, a escondidas, me distraía algún delicioso Chateau de su custodiada bodega… A Miriam me la encontré hace poco en Miami, trabajando para el matrimonio Emilio y Gloria Estefan…

            ”Pero mucho más me extraña que en tal escándalo ande enredando un individuo que ha escrito recientemente unas memorias, precisamente, de Julio Iglesias, donde dice que no había contado tales atrocidades y anuncia, a bombo y platillo, que va a reeditarlas, para narrar con toda clase de detalles las nuevas y escabrosas escenas… ¡Endiablado precio, amigo!” Finaliza su texto Manuel Alejandro, el gran “Manolo”, compositor de cientos de temas que han tocado el cielo de la fama en el universo iberoamericano de la canción.

            Lo que sí es notorio, radica en que, conforme pasan los días, las cosas se van aclarando y lo que es peor para las dos denunciantes y quien las haya impulsado a ello, la imagen de Julio Iglesias se va limpiando y vuelve a retomar parte del brillo que tenía antes de que lo enlodaran estas gamberras, quienes deberían continuar sacando dinero en OnlyFans, que es el sitio al que ambas pertenecen. Y debemos recordar que, aunque la pieza de oro se halle en el cieno profundo y fétido, será fácil encontrarla, sacarla a flote y ver que sigue brillando de acuerdo a su naturaleza. Y Julio es ese lingote que se debe limpiar y colocar en el sitial de siempre: alto, muy alto.

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