TEMA
Esta es la Causa por la Cual los Judíos Asesinan en Oriente Próximo
La inmensa mayoría de los judíos -quizás el 98 por ciento de ellos-, alrededor del planeta, creen en esta mentira, en esta falacia constantemente repetida de "la tierra prometida que Dios dejó a los patriarcas hebreos" y que esta raza ha difundido, primero en el Antiguo Testamento de la Biblia; y después en múltiples escritos a lo largo de las épocas. Con base en ello, se han dedicado a asesinar en Oriente Próximo a los no judíos y arrebatarle sus territorios. Masacres que han intensificado en los últimos cinco años

Son guiados por una mujer anciana (en la foto arriba), pero con un altísimo grado de persuasión, llamada Daniella Weiss, a quien el gobierno de Inglaterra ha prohibido la entrada por el asesinato de palestinos en Gaza y Cisjordania y haberles arrebatado sus tierras flagrante y descaradamente.
Es una fanática que empuja e impulsa a los otros judíos, conocidos como "colonos", para que empuñen sus fusiles de alto poder de fuego y disparen contra sus enemigos, matando a la mayoría y a otros, dejándolos inválidos o tullidos como producto de esos disparos.
Semblanza de una criminal en potencia
Daniella Weiss nació en Bnei Brak, el 30 de agosto de 1945, en lo que sería después Israel. Sus primeros años los pasó en Tel Aviv, Capital del actual Estado judío. Es hija de judío nacido en los Estados Unidos y de madre nacida en Polonia, quienes emigraron a Palestina y formaron parte del grupo terrorista judío ultranacionalista, Leji. Las actividades criminales en las que participaron, dejaron a más de un observador impresionado, asombrado por la altísima crueldad manifiesta en sus actos.
Asistió a una escuela secundaria sionista religiosa en Ramat Gan; y, posteriormente ingresó en la Universidad Bar Ilán, donde comenzó a descollar como líder del movimiento de asentamientos Gush Emunim (arrebato impune de tierras a los palestinos), en la década de los años 70, cuya actividad se desarrolló principalmente en Judea y Samaria. Desde esa época se le ha calificado como una colona extremista ortodoxa israelí y supremacista judía, miembro del movimiento extremista de colonos sionistas israelíes.
También fue alcaldesa de Kedumim, en 1996, un asentamiento ilegal israelí, ubicado en la Cisjordania ocupada, en Palestina. Fue reelegida para un segundo mandato entre noviembre del 2001 y 2007. Por su comportamiento pleno de crueldad con los palestinos precisamente (y con todos aquellos no judíos), fue sancionada por el gobierno de Canadá, en junio del 2024; y por el de Inglaterra, en mayo del 2025. En ambos casos, tiene prohibida la entrada a estas dos naciones, principalmente por sus actitudes reñidas con el respeto a los derechos humanos; lo cual quiere decir que, sobre su consciencia, hay muchos asesinatos de palestinos que ella mandó a ejecutar o motivó con su discurso incendiario e inhumano. De hecho, los judíos consideran al resto de las personas que no pertenecen a su etnia o raza, "infrahumanos o humanoides", y ellos, los hebreos, los únicos dueños de este planeta.
Daniella Weiss, como no podía ser de otra manera, fue arrestada y condenada en mayo de 1987 por los disturbios provocados por colonos israelíes en la ciudad de Kalkilia. Fue condenada a pagar una multa por el gobierno israelí, que fue más simbólica que reprensiva. Pero en junio del 2007, fue acusada por obstruir a un agente de policía israelí cuando éste intentaba cumplir con su deber y por agredirlo físicamente. Fue sentenciada a 5 meses de libertad condicional. Otra "condena" simbólica, tendiente a no hacerle daño a esta mujer, quien es considerada en su natal Israel como una líder auténtica, digna de ser admirada por todos los judíos, y una nacionalista ejemplar.

Sin embargo, el 3 de octubre del 2008, fue nuevamente arrestada y acusada por agredir nuevamente a otro agente de la policía, por interferir en una investigación policial y por obstaculizar el trabajo de aquel. Se decretó para ella arresto domiciliario, mientras esperaba juicio que se celebró el 6 de octubre del 2008; pero fue liberada casi de inmediato en diciembre de ese mismo año, en Hebrón. Y nuevamente en mayo del 2009, volvió a ser arrestada por agredir a otro agente de la policía y obstruir una investigación; y, otra vez, "la justicia" de Israel actuó con ella con "mano blanda", al sentenciarla solamente a dos días de arresto domiciliario.
Una "promesa" bíblica y un sueño criminal
Daniella Weiss y su grupo de judíos radicales, creen a pies juntillas en la falacia de "la tierra prometida o el Gran Israel" y por ello han asesinado a cantidades incontables de palestinos y les han usurpado sus tierras, se han metido en sus viviendas, las han destruido, robado sus pocas pertenencias, que han botado a los cestos de la basura y han construido sus propias casas sin el menor cargo de consciencia. Porque el objetivo es expandir al territorio de Israel desde los territorios actuales palestinos, Cisjordania y Gaza, hasta hacerse con tierras en Jordania, Líbano, Egipto, Siria y Arabia Saudita, más allá de la llamada Línea Verde, que define las fronteras de Israel desde 1949, según el derecho internacional. Ese sería "el Gran Israel", que esta mujer anciana, pero enérgica y rebosante de salud, muestra ilusionada, orgullosa y desafiante en un mapa, allí donde va.
"Son 3,000 kilómetros. Casi tan grande como el Sáhara." Explica Weiss, conocida también como "la madrina del movimiento de colonos israelíes." En hebreo, "el gran Israel" se traduce "Eretz Isarel HaShlema" y que vendría a significar algo así como "Israel completo o Israel íntegro", que no es otra cosa que un concepto expansionista de origen bíblico y que la inmensa mayoría de los israelíes creen, han acuñado, luchan por que ello se haga realidad y están dispuestos a cualquier esfuerzo -principalmente guerrerista-, por lograrlo.

Es así como el actual ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el de Seguridad, Itamar Ben Gvir, son partidarios de dicho plan y no les interesa ampliar Israel, "sino completar la obra", según han manifestado repetidas ocasiones y que ha ratificado el historiador hebreo Gil Shohat, director hoy en día de la fundación Rosa Luxenburg, de Tel Aviv: "Para ellos -ha dicho-, la reivindicación de todo el territorio histórico de Palestina, o Eretz Israel, como lo llaman, es una promesa divina (?)." De ahí se desprende la explicación del porqué los judíos asesinan, se convierten en genocidas en las naciones vecinas, con la finalidad de obtener esa presunta "promesa divina" que sólo está en su mitología y en sus leyendas, repetidas de manera constante y en cada momento en que pueden decirlas.
En opinión de Daniella Weiss, es prioritario instalar más caravanas y hogares móviles en los territorios arrebatados, para controlar cada vez más terrenos en las colinas de Judea y Samaria; y ha dicho textualmente que "considero que el único precio aceptable es establecer un nuevo puesto de avanzada, en respuesta a cada puesto de avanzada demolido por las autoridades israelíes." Es decir, cuando el Estado hebreo, por presión internacional, ha ordenado demoler las casas construidas por los colonos judíos en territorios usurpados -algo que ocurre de cuando en cuando o casi nunca-, Weiss incita a volver a levantar esas viviendas cuantas veces sea necesario, pero nunca renunciar a esas tierras arrebatadas a los palestinos con el uso de la fuerza.
¿Cuándo, dónde y por qué, supuestamente Dios hizo esa promesa y por qué específicamente al pueblo judío?
Ciertamente no hay libro más propagandístico para la etnia judía que la Biblia que lee el cristianismo mundial. Esa falsedad, sin asidero alguno -valga la redundancia-, que asegura que ellos son "el pueblo elegido de Dios" y que ese mismo Dios les ha prometido tierras desde épocas inmemoriales, la creen millones de evangélicos, católicos y demás denominaciones y cierran filas con los judíos y sus nefastos propósitos de usurpación de tierras y de ensanchar su territorio.
En la actualidad, el "Gran Israel", según lo aceptan los colonos (abajo, armados "hasta los dientes"), es lo que ahora mismo tienen en sus manos; es decir, el actual territorio que abarca el Estado israelí, dentro de la línea de armisticio de 1949 o "Línea Verde"; más las tierras palestinas ocupadas en 1967, comprendidas por Cisjordania, Jerusalén Este y Gaza. A esto debemos sumarle los Altos del Golán anexados y la península del Sinaí, que Israel devolvió a Egipto. Pero los supremacistas hebreos aspiran a todo el territorio especificado en la Biblia en la gran falacia que los antiguos judíos estamparon o escribieron en el Antiguo Testamento y que parte desde el Nilo egipcio hasta el Éufrates y atraviesa a la actual Turquía, Siria e Irak. Lógicamente, para hacerse con esas tierras, los judíos tendrán que librar muchas guerras contra sus dueños auténticos, quienes no dejarán fácil e impunemente que les sean arrebatados sus países de origen. Es por ello que el programa nuclear judío ha sido creado en Dimona, desierto del Néguev, precisamente para someter a esas naciones con la amenaza de las ojivas nucleares y/o las bombas atómicas. Y la posibilidad de que Irán construya su propia arma nuclear, sería el gran obstáculo a estos planes expansivos israelíes.

Es así que esa "promesa" y esa "lección" del pueblo hebreo por parte de Dios, son sólo mentiras, imaginaciones sin base real alguna, mitología y leyendas que, estúpidamente, los millones de lectores asiduos de la Biblia creen a pies juntillas e indefectiblemente, sin someterlas al uso de la razón, como aquellas fábulas que narran que Moisés convirtió su vara en una serpiente frente al Faraón de Egipto o que el Mar Rojo se abrió para que pasara el pueblo de Israel y se ahogara el ejército egipcio o que una nube luminosa acompañaba siempre a la diáspora judía en su camino por el desierto o que cayó maná del cielo para calmar el hambre de los israelíes o que las murallas de Jericó cayeron a la séptima vuelta de uno de los patriarcas de Israel, quien corría en derredor, etcétera, etcétera, etcétera. Animaladas que ninguna mente cuerda, en sus cabales, puede aceptar y mucho menos creer. Pero los cristianos se "tragan esa píldora entera y sin líquido para bajarla." Fantasías tan hiperbólicas (exageradas) que sólo en la más temprana edad de un ser humano, podrían encontrar aceptación y luego difuminarse conforme avanza la edad.
Tampoco hay un dios tan discriminante, racista, selectivo y superfluo, para elegir a un solo pueblo, tan materialista (codicioso o metalizado), criminal, expansionista, racista e inmoral como es el judío (lascivo). El concepto que hemos acuñado de un Dios bondadoso, paternal y que cobija a toda la humanidad, sin detenerse a observar diferencias, nada tiene de semejante con el que los israelíes pregonan y hacen creer a los incautos. Es por todo ello que nunca hubo un "cuándo, dónde ni un por qué", de parte de Dios a favor de los hebreos. Es una falacia en el amplio y profundo sentido de la palabra.
Fundamentados en ello, los supremacistas judíos lo repiten a cada instante en los medios de prensa, porque saben que son tolerados y aceptados por la religiosidad mundial. Así, Daniella Weiss lo manifestó abierta y descaradamente a la cadena australiana de televisión ABC News, en el 2014; y después, en marzo del 2023, el ministro de Finanzas de Israel, Bezabel Smotrich, provocó un incidente diplomático en París, al mostrar en público un mapa del "Gran Israel", que no tenía representadas las tierras de Gaza ni Cisjordania y tampoco las de Jordania. Un año después, este mismo sujeto declaró al canal franco-alemán ARTE, que "el futuro de Jerusalén es extenderse hasta Damasco." Lo dicen porque, precisamente, los millones de cristianos se lo creen a pies juntillas, sin "pestañeo alguno."
El genocida dictador de Israel, Benjamín Netanyahu (abajo en la foto), en septiembre del 2024, presentó sus planes para "el día después de la guerra en Gaza" (que no fue una guerra, sino una masacre de parte de las milicias criminales israelíes contra la población gazatí desarmada). En ese momento, Netanyahu mostró otro mapa con Cisjordania completamente anexada. Y para ello tiene dos caminos: o expulsa a los palestinos hacia Egipto, o los extermina allí en el terreno, como ha venido haciendo con los gazatíes. Y en agosto del 2025, Netanyahu dijo al canal israelí i24NEWS: "me siento muy cercano a la visión del Gran Israel." La reacción de los gobiernos de Egipto y Jordania, no se hicieron esperar y le exigieron aclaraciones.

Y para finalizar con este molesto y criminal tema, desde los Estados Unidos, en febrero de este 2026, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, dijo al periodista Tucker Carlson quien lo entrevistaba: "Sería correcto que Israel tomara el control de todo Medio Oriente, tal y como se promete en la Biblia."
Por lo pronto, basado en todo lo aquí descrito, Israel, su gobierno y su ejército, apertrechado criminalmente por los Estados Unidos y Alemania principalmente, ha dejado tendidos en el suelo de la Franja de Gaza a más de 75,000 palestinos masacrados; pero qué importa si al fin y al cabo han asesinado a esos miles de humanos inferiores, a ese estorbo ante el objetivo del "Gran Israel." Toda esa sangre derramada está justificada. Piensan los judíos.
