TEMA
Es Serio el Problema Mental de Trump. Europa Experimenta a Diario sus Contrasentidos
El periódico digital inglés, The Independent, ha publicado un análisis psicológico de Donald Trump en el que muestra que cognitivamente el mandatario de los Estados Unidos es más apto para un hospital para desajustados mentales, que para el cargo que ostenta en estos instantes y en el que estará allí por más de dos años que le restan
La periodista inglesa Katie Hawkinson, corresponsal de The Independent en la Capital estadounidense, ha publicado en la edición más reciente de este diario digital, un nuevo análisis sobre las capacidades de Donald Trump y la realidad de este sujeto es realmente preocupante.

"Se ha vuelto más agresivo y vulgar, con respecto a su primera presidencia. (Trump) intensifica su lenguaje vulgar, mientras sus discursos se tornan más erráticos (incoherentes)." Ha escrito la comunicadora. Y justamente en lo errático de sus palabras, se devela la situación profundamente anormal y patológica que acusa su mente: "Un nuevo informe sostiene que Donald Trump comenzó a usar más palabrotas y a divagar con mayor frecuencia en sus discursos públicos." Indicó esta reportera, basándose en un artículo sobre este preocupante tema en The Washington Post. También echó mano a la red que le pertenece al presidente, la ya famosa Truth Social, donde suele dar a conocer, antes que en otros medios, lo que va a hacer (y deshacer), sus contrasentidos que afectan a la comprensión del gran público que lo lee, y crea inseguridad, además de hacer notar su enfermedad.
Cita la corresponsal británica que cerca del 93 por ciento de los discursos recientes de Donald Trump, incluyeron al menos una grosería, versus el 40 por ciento durante el primer año de su primera presidencia. Y es que este sujeto siempre ha sido así. Su educación ha sido exigua, sino inexistente; tampoco tuvo el buen ejemplo de un padre que le comprendiera, lo aconsejara y le mostrara el camino recto de la vida, como tampoco le enseñó a respetar a las personas y fundamentarse en principios. Lo que arrastra Trump en el aspecto negativo, proviene de una deficiente o degenerada educación fundamental, que se suele obtener en la niñez. Por el contrario, hace alarde de su prepotencia; por ejemplo, es capaz de hacer un acto violento si algún sirviente o guarda no le abre una puerta para que entre en una determinada habitación y puede costarle el trabajo a ese empleado incluso; Trump cree también que el dinero -y así se lo enseñó a sus hijos-, es el dios de este mundo y quien lo posea es quien dicta las pautas, las órdenes y es capaz de gobernar todo lo que se anteponga a su presencia. Amén del valor de la mujer, a quien considera un objeto de placer, de práctica sexual, de depravación y el papel de ella en el Universo como madre, esposa, hermana o ser humano igual a los hombres, queda descartado por completo en su calibración personal. Por supuesto, Trump tiene más deficiencias internas que lo hacen el sujeto más detestado u odiado del planeta en el que habitamos y muchos, muchísimos estadounidenses, estarían de acuerdo en ponerle una bala entre sus dos ojos extraviados para acabar con el problema que representa.
Menciona la misma periodista inglesa que "el uso de ese tipo de lenguaje (obsceno), en redes sociales, se triplicó en comparación con el mismo período de su primer mandato, una tendencia que quedó especialmente expuesta el mes pasado, cuando Trump publicó en Truth Social un mensaje cargado de insultos sobre la guerra con Irán y el estrecho de Ormuz. (Por ejemplo) 'Abran el maldito estrecho, locos de mierda, o vivirán un infierno. ¡Ya verán!'" Escribió el pasado Domingo de Pascua.
No es un presidente, sino una letrina
No tiene el estilo, el decoro y mucho menos la elegancia de un mandatario de una super-potencia; y, por el contrario, tiene la personalidad de un gamberro, de un cargador de sacos con patatas en un mercado cualquiera o de esos marineros ancianos que se quedaron botados en un puerto de mala muerte en cualquier país y que deambula entre drogas, ladrones, alcohol y sueños fallidos y desechados. Trump es un sujeto intrínsecamente vulgar, un paria que fue elegido por un pueblo que acusa parecida problemática inmoral como él la acusa.
Es una letrina "parlante". Sino veamos este otro caso cuando definió a la Casa Blanca una "casa de mierda", durante un seudo-discurso (como todos los que ha pronunciado desde que irrumpió en el tinglado político de USA), en este mes de mayo del 2026.
Y una prueba fehaciente de que no se comporta como un presidente de los Estados Unidos y mucho menos como un caballero, se lo hizo ver Melania Trump cuando él mismo narró: "Mi esposa me dijo: 'tienes que comportarte como un presidente, así que no uses malas palabras.' Y no lo haré. Normalmente habría dicho que era una casa de mierda, pero no quiero decir eso."
En lo que atañe a sus desvaríos, a sus cada vez más frecuentes incoherencias, según The Washington Post, "Trump se desvía cada vez más de los temas principales en sus intervenciones públicas: el promedio de digresiones en sus discursos pasó de 10 durante su primer mandato, a 37 en el segundo." Lo que significa que este individuo supra-violento, se pierde durante lo que muchos llaman "discursos", y que son, por el contrario, alocuciones pésimamente mal elaboradas, llenas de incoherencias, de desorden y de contraposiciones o contradicciones en lo esencial y en lo superficial. Por ejemplo, en referencia a Irán, ¡Cuántas veces Trump no dijo que les daba un tiempo equis antes de volverlos a atacar! Sus famosos ultimátum y que los erradica a los dos días de haberlos expuesto a la opinión pública mundial. Lo cual no es otra cosa que "dos sujetos" que viven en el cuerpo obeso de uno solo; es decir, parece que hay dos Donald Trump conviviendo uno junto al otro en la obesidad de su figura: uno que profiere amenazas precisas y plenas de vulgaridades; y el otro, que después señala totalmente lo opuesto. Esto crea incertidumbre, dudas profundas y ese no saber qué hacer en su equipo más inmediato, en sus asesores que sufren esos cambios repentinos de decisiones y de humor.
De vuelta a la periodista británica, Katie Hawkinson, escribió en The Independent que "sus publicaciones nocturnas en redes sociales crecieron de forma considerable. En lo que va del año, más del 30 por ciento de sus mensajes originales en Truth Social, aparecieron entre las 8 de la noche y las 6 de la mañana, frente al 25 por ciento registrado el año pasado." Es decir, parece que este adefesio o "intento" de ser humano que es Donald Trump, duerme poco o no duerme del todo y esa falta de sueño reparador puede estar debilitando su juicio, el poco raciocinio que siempre ha tenido desde que comenzó a caminar sobre este mundo.
Por supuesto, tiene a sus leales que le defienden; por ejemplo, la portavoz de la Casa Blanca, Olivia Wales, lo defendió de esta manera: "A Donald Trump no le interesa ser políticamente correcto; le interesa hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande. El pueblo estadounidense valora la autenticidad, la transparencia y la eficacia del presidente. Por eso obtuvo una victoria contundente el 5 de noviembre del 2024." Si desglosamos lo anterior, vemos que no está haciendo grande a Estados Unidos cuando los iraníes le han destruido todas sus Bases en Oriente Próximo y han bombardeado a placer al país de los judíos, Israel, demostrando que el ejército del todopoderoso USA se asemeja más a un "tigre de papel", que a la supuesta realidad de la que tanto alardean los yanquis. Además, con esta guerra a la que lo ha arrastrado el criminal hebreo Netanyahu, Trump ha disparado los precios de la economía mundial, comenzando por el petróleo. Eso no es ser un patriota, sino un imbécil. Y en lo que estriba a su supuesta transparencia, esa que "admira tanto el votante estadounidense", es lo que menos tiene Trump, quien trata de eludir todo lo que se refiere a sus traiciones maritales, sus actos de pedofilia al lado del judío (suicidado) Epstein y el origen de su fortuna, entre otros ilícitos gigantescos que ha llevado a efecto. Y en lo que se refiere a su "eficacia", citaremos sólo los ejemplos de Venezuela, donde, después de sacar a Maduro, no hizo otra cosa distinta: porque dejó a la misma camarilla en el poder, la enorme cantidad de presos políticos en las cárceles venezolanas y la huida de miles de ciudadanos a diario, quienes huyen de la miseria causada por el régimen. De igual modo con Irán, donde prometió hacerse con el uranio enriquecido y botar su teocracia, pero tampoco lo ha hecho. ¿Dónde yace entonces esa presunta "eficacia"?

En relación con el mismo tema iraní, el periódico inglés The Independent publicó que algunos especialistas comenzaron a expresar preocupación por el tono de las recientes publicaciones de Trump, en las que se nota su lenguaje fecal y sus inconsistencias mentales en el trasfondo de sus argumentaciones.
Órdenes y contraórdenes. Contradicciones en los términos
Para Shari Botwin, terapeuta especializada en trauma y autora de varios libros sobre este tema, quien radica en Filadelfia, USA, "existe una falta de empatía en los mensajes del mandatario y eso puede resultar alarmante." Uno de los ejemplos más recientes se presentó con respecto a las Bases militares norteamericanas en Europa, cuando amenazó a la OTAN con sacar a más de 5,000 soldados del Viejo Continente y, pocos días después, se desdijo al mencionar que enviaría más efectivos a Polonia. Es decir, lo deshago, pero lo hago; lo destruyo, pero lo construyo; lo afirmo, pero lo niego; lo prometo, pero lo incumplo... Un verdadero desquiciado a la cabeza de un gobierno de extraordinaria importancia, como lo es el de los Estados Unidos. Y es muy evidente su deficiencia mental. Evidentísima y... altamente preocupante.

Esta desacertada decisión de Trump de "vaciar" las Bases en Europa Occidental, no sólo generan inseguridad en los europeos ante la creciente, real y latente amenaza de los rusos, con su dictador genocida Vladímir Putin al frente de su dictadura, sino que difumina y acaba con la economía de los sitios donde están establecidas. Es decir, la reducción significativa de las tropas estadounidenses en Alemania, por ejemplo, causan un deterioro en el factor económico, amén del estratégico-militar.
Siempre en lo que respecta a Alemania, a Donald Trump no le gustaron las declaraciones del Canciller teutón, Friedrich Merz, quien aseguró: "Los estadounidenses obviamente no tienen estrategia al tratar con Teherán (sede del gobierno de Irán). Toda una nación está siendo humillada por el liderazgo iraní." Ella desató las típicas diatribas, los estallidos de ira en Trump, que suceden cuando alguien lo critica, aunque sea levemente: "Merz ni siquiera sabe de lo que habla." Dijo visiblemente fuera de control en la Casa Blanca; y su reacción posterior fue inmediata, porque dijo que iba a reducir la presencia de tropas estadounidenses en Alemania. Fue cuando su fiel servil, Pete Hegseth, el renombrado secretario de Guerra de USA, afirmó: "Retiraré a 5,000 soldados de Alemania. Esperamos que la retirada se complete en los próximos seis a doce meses." En la actualidad, hay estacionados en Germania entre 35,000 y 39,000 soldados de los Estados Unidos, distribuidos en varias Bases, las más grandes de los Estados Unidos en el exterior. Estas son: la de Ramstein (la más grande de cuantas existen fuera de USA); la de Spangdahlem; la de Stuttgart y Wiesbaden; la de Grafenwoehr, la de Hohenfels, y finalmente la de Büchel. Los militares están repartidos en unas veinte ubicaciones, especialmente en el sur y suroeste del país, donde también hay depósitos militares más pequeños que duplican la cifra anterior hasta las cuarenta localizaciones.
Con la partida de los soldados tras la amenaza de Trump, debido al hecho de que los europeos no se metieron en su guerra con Irán -obviamente se trata de una venganza de parte del presidente de USA, esta decisión de sacar a los soldados-, para las comunidades donde se sitúan las Bases, habrá gran afectación en el plano económico, entre otras razones. Son zonas rurales con debilidades estructurales, donde el ejército estadounidense suele ser el mayor inversor y el mayor empleador de ciudadanos nacionales. En total, más de 10,000 alemanes trabajan como empleados civiles directamente para el ejército de los Estados Unidos; e, indirectamente, ya sea en empresas proveedoras, en el sector de la construcción o en el de servicios y se estima que dependen de ellos los empleos de más de 70,000 alemanes. Pero a un sujeto tan enfermo como Trump, eso le tiene sin cuidado, poco le importa. Su cerebro no decodifica la deshumanización y lo inhumano que causa o se podría causar. Ya lo hemos visto en Afganistán, la Franja de Gaza e Irán, donde ha metido "sus manazas" y sus decisiones patológicas.
La verdad es que, cada año, los Estados Unidos invierten miles de millones de dólares en la operación, expansión y su modernización de sus Bases en Alemania; y los soldados estadounidenses y sus familias que viven con ellos, gastan gran parte de sus salarios en tiendas y empresas comerciales alemanas. Por ejemplo, la Comunidad Militar de Kaiserslautern, por sí sola, contribuye con 3,500 millones de euros anuales a la economía regional.
Y en el plano estratégico, por obviedad se sabe que erradicar soldados de USA en Europa, solo favorece a Vladímir Putin. Crea inseguridad en Occidente, la OTAN se debilita y "da alas" a los rusos para que efectúen nuevos ataques invasivos. Esa es la mentalidad desordenada, nada cabal y producto de una avanzada esquizofrenia que siempre ha acompañado a Trump desde su niñez. Es su patología caótica en toda su disfuncionalidad.
¡Y pensar que todavía le quedan más de dos años en la Casa Blanca, para desgracia del mundo entero que tiene que sufrir sus desvaríos!
